Riviera Maya: más que playa, brisa y mar

Riviera Maya: más que playa, brisa y mar

Parques arqueológicos, agua subterránea y parques de aventura: tres planes encantadores.

Río Secreto

Río Secreto es un sistema de cuevas semiinundadas ubicado a 10 minutos de Playa del Carmen, México.

Foto:

Río Secreto

Por: Valentina Obando Jaramillo
31 de diciembre 2018 , 08:15 p.m.

En 2017, México volvió a romper su récord con más de 39 millones de visitantes y se ubicó en el séptimo lugar de los países más turísticos del mundo. Se estima que para el cierre del 2018 la cifra aumente al menos un dos por ciento. 

El estado de Quintana Roo -del que hacen parte Cancún y la Riviera Maya- no tiene más de dos millones de habitantes, pero el año pasado recibió a cerca de 17 millones de personas, el 43,5 de los turistas que llegaron al país, ¿por qué? En Quintana Roo están muchas de las playas paradisíacas de México, gran parte de las ruinas arqueológicas de Centroamérica y es uno de los lugares mejor preparados para ofrecer a nacionales y extranjeros un sinnúmero de experiencias ecoturísticas y de entretenimiento.

Quintana Roo cuenta con tres aeropuertos internacionales que lo comunican con destinos en los cinco continentes. De hecho, cada día aterrizan aviones de cerca de 100 aeropuertos de todo el mundo. Solo Colombia tiene disponibles 15.000 sillas semanales para desplazamientos aéreos a esa región del país centroamericano.

La cifra de visitantes colombianos no para de crecer, de acuerdo con el Consejo de Promoción Turística de México, desde el 2012, el número se duplicó no solo por las atracciones de la región sino porque la eliminación del requisito de la visa la hizo mucho más asequible.

¿Por qué ir a la península de Yucatán?

Los mayas construyeron al frente del mar, en una tierra fértil y sobre ríos subterráneos una de las civilizaciones precolombinas más desarrolladas de todo el continente; por eso visitar la península de Yucatán es mucho más que asolearse en la playa y bañarse en aguas del Caribe. Ruinas arqueológicas, cenotes, senderos, parques y pueblos mayas todavía vigentes hacen de este un destino inagotable. Aquí tres planes encantadores:

Conexión con los mayas

A 42 metros de altura solo se ve un tapiz de selva con verde en el horizonte en todas las direcciones. Subir a la pirámide del Nohoch Mul es un desafío al vértigo pero sobretodo una experiencia de conexión con los dioses. Es el templo más alto de la península, queda en el complejo arqueológico de Cobá y es una de las pocas pirámides de la región en las que es posible subir.

Nohoch Mul tiene una altura de 42 metros siendo la pirámide más alta de la península de Yucatán, México.

Nohoch Mul tiene una altura de 42 metros siendo la pirámide más alta de la península de Yucatán.

Foto:

Alltournative

Nohoch Mul es la última pieza del yacimiento de Cobá y se logra ver después de unos 40 minutos caminando o 20 en bicitaxi o en bicicletas que se alquilan a la entrada del parque. En el recorrido por la selva se pueden apreciar cerca de una decena de construcciones, entre ellas dos pirámides paradas una al frente de la otra de las que sobresalen dos argollas en las que se marcaban puntos en el juego de la pelota -un deporte que servía para dirimir conflictos entre las comunidades mayas-.

Pirámides con argollas para el juego de la pelota.

Varias pirámides del parque arqueológico Cobá tienen argollas que eran usadas por los mayas en el juego de la pelota.

Foto:

Valentina Obando Jaramillo

La visita al parque hace parte de un recorrido que comienza en Playa del Carmen a las 7 de la mañana con Alltournative, una empresa de ecoturismo que combina la expedición arqueológica, con la aventura y la preservación de la cultura de las comunidades mayas. Después de Cobá, que queda a dos horas de Cancún, una hora y media de Playa del Carmen y 45 minutos de Tulum, las ciudades o pueblos principales de la región, la siguiente parada es una comunidad maya.

La llegada al caserío es toda una aventura. Un recorrido en tiroleza sobre un lago cristalino lleno de plantas; luego, un paseo en Kayak por el mismo lago. Al dejar los remos y después de caminar 15 minutos por la selva está uno de los lugares más increíbles del viaje, una de las más de 6.000 puertas que hay en Yucatán para entrar al inframundo: un cenote.

Antes, un ritual con un viejo de la comunidad maya quien ora en su lengua -hablada hoy por cerca de un millón de personas- nos bendice con incienso (a los 13 que vamos en el grupo) y nos da su permiso para entrar al cenote. Unas escaleras de caracol se abren en una cueva gigante. Abajo, el espectáculo: agua cristalina en una caverna iluminada con reflectores que invitan a no tener miedo. El pozo tiene más de cuatro metros de profundidad, pero se ve todo, incluso los tímidos peces gato que habitan el fondo de ese recóndito lugar de la tierra. Todo el recorrido es acompañado por un fotógrafo de la comunidad que registra los mejores momentos, incluido el salto al agua.

Tiroleza, en el recorrido Encuentro Maya en la Riviera Maya, México

Tiroleza, en el recorrido Encuentro Maya

Foto:

Alltournative

Al salir un almuerzo con comida tradicional, pollo, carne, tortillas de maíz, tamales y sopa roja. La tarde se cierra con una ruta de rapel de unos 15 metros de alto desde un balcón natural hasta una formación rocosa también inundada por agua cristalina -un lugar que se recuperó luego de haber sido contaminado por años con desechos-. Todas las actividades son lideradas por los habitantes de la vereda que trabajan de la mano con Alltournative para hacer de esos espacios unos recintos de sostenibilidad en los que la presencia de los turistas en lugar de impactar negativamente la flora y la fauna de la selva fomente su preservación.

Rapel en la comunidad Maya.

Rapel en la comunidad Maya.

Foto:

Alltournative

Alltournative ofrece, además de “Cobá, el encuentro Maya”, otros recorridos que incluyen visitas a parques arqueológicos y actividades deportivas y ecológicas, entre ellos visitas a Chichen Itzá, Tulum y Ek’ Balam, por precios que van desde los 105 dólares hasta los 125 (alrededor de 300.000 pesos).

Fuentes de agua

Los cenotes no son la única opción para vivir la experiencia de las cuevas de agua subterránea, de hecho a solo 10 minutos de Playa del Carmen existe un sistema acuífero en cuevas semiinundadas, descubierto hace 12 años y del que todavía no hay certeza sobre su extensión total. Con un traje de neopreno (del que usan los buzos), zapatos especiales para caminar sobre piedra, un casco con una linterna y un guía que explica cada detalle del lugar se hace un recorrido que puede ser hasta de tres horas según la ruta, para conocer una de las grandes maravillas de esa región.

La entrada, como en el cenote, es en la de una cueva inundada, pero cuya profundidad no supera los dos metros en la mayor parte del recorrido. Además de las conocidas estalagtitas y estalagmitas, en Río Secreto hay formaciones hasta ahora no documentadas, los visitantes sortean con la apariencia de cada roca una suerte de nombres: sombrilla, hongo, cortina, etc. Son producto de la caída de agua que se filtra por la tierra y los minerales que arrastra esta a su paso.

Se apagan las linternas y queda el negro absoluto y el silencio solo es interrumpido por una gota eventual de agua que cae de las puntas de las formaciones que vienen del techo.

Río Secreto es un lugar para conectarse con la tierra desde las entrañas y con el agua, que de hecho es la proveedora del líquido para los habitantes y visitantes de la península. Los reflejos del agua en las formaciones del techo son un espectáculo, pero además la reserva natural ofrece en una de las cuevas una proyección de luces y sonido que potencian el esplendor de los secretos de la tierra.

Río Secreto

Los recorridos por Río Secreto tienen una duración de hasta tres horas.

Foto:

Río Secreto

Río Secreto

Los tours tienen un precio mínimo de 99 dólares o 129 con transporte desde Cancún o la Riviera Maya

Foto:

Río Secreto

Río Secreto

Además de las conocidas estalagtitas y estalagmitas, en Río Secreto hay formaciones hasta ahora no documentadas.

Foto:

Río Secreto

Río Secreto

Este sistema de cuevas fue descubierto en el 2006.

Foto:

Río Secreto

Río Secreto

El recorrido se hace vistiendo un traje de neopreno.

Foto:

Río Secreto

Además del buffet con comida tradicional, al salir los visitantes de la reserva pueden practicar actividades como rapel o pasear en bicicleta por la selva. Los tours tienen un precio mínimo de 99 dólares o 129 con transporte desde Cancún o la Riviera Maya. Existe la posibilidad de tomar un tour Privilege en el que el visitante decide con el guía el tiempo de la ruta y el nivel de dificultad.

Parques de aventura

El ecoturismo continúa en Xcaret, un parque temático de 80 hectáreas que es un destino en sí mismo para toda la familia. Xcaret tiene hoteles, restaurantes, teatros, auditorios y playas, además, espacios adaptados de hábitat para jaguares, flamencos, venados y un acuario, en el que se puede ver un show de delfines.

La infraestructura del parque aprovecha lo mejor de la selva y el mar, y tiene una oferta de actividades desde temprano en la mañana hasta las 10 de la noche. Recorrerlo permite disfrutar de la naturaleza, ver de cerca animales silvestres y salvajes, y conocer la dinámica de los pueblos mayas, desde sus casas y comunidades hasta sus templos y cementerios.

Con mapa en mano o solo guiándose por las indicaciones de los caminos es fácil disfrutarlo y elegir qué conocer. En diferentes puntos y horas del día se pueden ver espectáculos, por ejemplo a los hombres voladores de Papantla -ritual en honor a la fertilidad-, show equino y danzas prehispánicas. También se puede participar en talleres, uno de ellos para aprender sobre el cacao y la producción del chocolate, o para aprender más sobre los delfines mientras se les alimenta.

Parque Xcaret en México.

Xcaret tiene más de 50 atracciones.

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Xcaret

El parque es atravesado por un río lento, que en ciertas partes es subterráneo, en el que se va nadando y apreciando el paisaje. Las personas pueden guardar sus pertenencias en lockers mientras están en el río. A lo largo del recorrido por el agua y también afuera hay puntos donde con solo pasar la manilla de ingreso una cámara dispara una foto; así no hay que preocuparse por mantener el celular o una cámara en la mano porque podrá tener recuerdos de los mejores escenarios. Antes de salir del parque se puede comprar el CD con las fotos.

Para quienes aman el agua, el atardecer en la playa es encantador. Hay asoleadoras, sombrillas, kioskos para tomar desde jugos hasta cocteles, y piscinas naturales. Todo eso acompañado de los flamencos realizando sus rutinas vespertinas.

En el parque se pueden apreciar varias especies de aves, mamíferos y peces.

En el parque se pueden apreciar varias especies de aves, mamíferos y peces.

Foto:

Valentina Obando Jaramillo

Seis restaurantes, tres de ellos especializados en comida tradicional, otro en comida de mar y los demás con una oferta gastronómica internacional garantizan que la experiencia sea completa. En tres de los restaurantes el almuerzo está incluido en el tiquete plus, así como algunas bebidas. Con esta opción, el ingreso que ronda los 100 dólares (290 mil pesos), puede subir 30 dólares más (90 mil pesos).

El show "México Espectacular" es, sin duda, uno de los principales atractivos del parque. Con la puesta en escena de alrededor de 300 personas, son recreados uno a uno los momentos más importantes de la historia de México, desde cuando los mayas resolvían sus conflictos con el juego de la pelota o con un rito con bolas de fuego, pasando por la conquista española y la descolonización, hasta llegar al presente de los pueblos mexicanos en los que los mariachis son símbolo de identidad de ese país. Caballos y guacamayas participan del espectáculo.

Xcaret hace parte de un complejo de tres parques. Xel Há es un lugar dedicado a los deportes en el agua. salto desde acantilados, con liana, escaleras de cuerda, flotadores, kayak, buceo, nado con delfines, cuevas submarinas y snorkel son algunos de ellos.

Pero si la intención es tener una gran aventura, Xplor ofrece dos circuitos de 14 tirolesas, recorrido por la selva en un vehículo anfibio, dos circuitos de ríos subterráneos para remar en balsas, nadar en un río de estalactitas, caminar por cavernas y hacer hamacuatizaje. El tiquete para entrar a ambos parques ronda los 120 dólares (300 mil pesos), pero si se compra junto con el de Xcaret se pueden conseguir descuentos.

Valentina Obando Jaramillo

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