Descubra Hampi (India), la urbe de los 350 templos y ruinas

Descubra Hampi (India), la urbe de los 350 templos y ruinas

Fue la segunda ciudad más grande del mundo en siglo XVI y epicentro del imperio Vijayanagara.

Hampi India

Carroza de piedra que hace parte del templo Vittala.

Foto:

istock

Por: Juan Alfredo Pinto Saavedra*
08 de octubre 2019 , 07:19 p.m.

En lo profundo de Karnataka se instaló el epicentro del imperio Vijayanagara, a mediados del siglo XIV, el cual llegó a cubrir el sur de India, de costa a costa; en Hampi, a orillas del río Tungabhadra, se consolidó la capital imperial, una gran metrópoli, deslumbrante e incomparable, uno de los patrimonios de la humanidad donde cuesta convencer a nuestros propios ojos de lo que están observando.

Decenas de templos y zonas sagradas componen este gran retablo del norte de Karnataka tan colmado de tesoros históricos, manifestaciones religiosas y maravillas artísticas, que hacen del lugar un patrimonio habitado e indescriptible, intacto y arruinado en algunos sectores, preservado y maltratado a la vez; con un río afectado por la contaminación minera que da a las aguas un refulgente color naranja, donde parecen flotar, sumergidas a medio cuerpo, vacas sagradas, columnas y rocas talladas, esculturas inefables y gentes piadosas que peregrinan días para llegar al meridión profundo del país, tan diferente, tan colorido y tan esquivo a la vez.

Son centenares de templos, palacios, construcciones institucionales, monumentos, mercados, escenarios y teatros. Siendo aún hoy bastante desconocida, durante el siglo XVI, Vijayanagara fue considerada como la segunda ciudad más grande del mundo, con una población cercana a 500.000 habitantes. El arte y la arquitectura de Hampi se basan principalmente en el estilo dravidiano, característico del sur de India.

El granito, los ladrillos y el mortero de cal fueron los materiales utilizados por siglos en la progresiva construcción de Hampi. Reconocidos íconos en la historia de la arquitectura se localizan allí.

El complejo del templo Vittala aporta diseños y sensaciones únicas. La carroza de piedra se ha convertido en uno de los símbolos patrimoniales de Karnataka. Muy cerca está la sala de danza con sus pilares musicales y huecos, esculpidos en piedra, emisores de sonidos fantásticos que se obtienen con una pequeña baqueta cambiando el tono según la altura de los impactos.

El templo más significativo es dedicado a Virupaksha, una de las expresiones o avatares de Shiva, con sus jardines y su gran estructura decorada con murales de excepcional calidad, la estatua de las tres vacas sagradas, los puntos de oración, los elefantes decorados y obras de arte.

Hampi es un patrimonio universal vivo y parcialmente poblado

En la torre principal, esculpidos con gran calidad, estarán cientos de dioses y bellas estatuillas eróticas que nos recuerdan a Khajuraho. La zona conocida como el Bazar deja ver ruinas de los mercados de caballos y de toda suerte de mercaderías.

Son abrumadores el templo de Shiva con su estanque sagrado, los templos consagrados a Ganesha y Narasimha, y el conjunto de complejos arquitectónicos.

La arquitectura de Vijayanagara puede clasificarse ampliamente en arquitectura religiosa, cortesana y cívica, al igual que las esculturas y pinturas asociadas.

El estilo Vijayanagara es una combinación de formas que evolucionaron durante centurias. Algunos estudiosos le atribuyen una suerte de renacimiento, por cuanto tales formas se caracterizan por un retorno al arte simple y sereno del pasado.

El imperio Vijayanagara alcanzó una importancia notable en el comercio y relaciones con otros imperios, la presión musulmana, contenida muchas veces, finalmente logró su cometido decretando el final del ciclo esplendoroso en la batalla de Talikota en 1565.

Hampi puede ser uno de aquellos lugares donde la indolencia belicista se quiebra en presencia de las creaciones superiores que lo humano trae consigo como escudo protector ante su propia barbarie.

Los gobernantes de la Ciudad de la Victoria, como también se conoce a Hampi, ganaron su prestigio no solo por su poder regional, sino por su actitud secular y tolerante, y su apertura a otras culturas. El reino vio florecer generaciones de eruditos, literatos, artistas y arquitectos que continúan inspirando a los estudiosos contemporáneos.

Hampi India

Templo de Virupaksha o templo Pampapathi.

Foto:

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Mucho por descubrir aún

La conservación de Hampi y su patrimonio ha representado un enorme esfuerzo y también profundos debates en India. El Gobierno indio, en virtud de la antigua ley de monumentos y sitios arqueológicos y de disposiciones recientes, adelanta una tarea importante. También lo hace el gobierno estatal de Karnataka. No obstante, resta mucho por rescatar, recuperar, investigar y descubrir.

Hampi es un patrimonio universal vivo y parcialmente poblado. Ello constituye en sí mismo un testimonio, pero también un sinnúmero de problemas sanitarios y de agresiones reivindicadas localmente como derechos, pero apreciadas como factores de deterioro por los patrimonialistas. El caso de los vertimientos sobre el río es inaceptable y doloroso.

Imagino que muchos visitantes quedan atrapados por el magnetismo de esta gloria de la humanidad y su capacidad de abrumar nuestra capacidad de captación y asombro visual. A mí me ocurrió en las dos oportunidades que tuve de recorrerla durante mi prolongada estadía en India.

Venturosamente, centenares de escritores y artistas del mundo (entre quienes me cuento) pertenecen, sin formalismos ni protocolos documentales, al grupo de voluntarios que defienden esta incomparable creación humana. El grupo de monumentos de Hampi fue designado como patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1986.

Abdur Razzak, embajador de Persia, durante su visita a Hampi en 1442 afirmó: “Vijayanagara representa aquello que nuestras pupilas nunca han visto, es como si el oído de la inteligencia nunca hubiese sido informado acerca de la existencia de algo igual a ello en el mundo”.

Benoy Behl, extraordinario profesor, director de cine, fotógrafo e historiador de arte, ha presentado recientemente en India Habitat Center, junto a los Jardines de Lodi en Nueva Delhi, su película documental Esplendor de Vijayanagara, produciendo gran regocijo entre los ciudadanos y los artistas.

Behl ha realizado grandes descubrimientos y contribuciones a la historia de los patrimonios culturales budistas e hinduistas en India y el sur de Asia. Qué bueno sería poder contar con su presencia en Colombia para descubrir el tremendo significado de India en la historia universal de la cultura.

JUAN ALFREDO PINTO SAAVEDRA
​www.juanalfredopinto.com@juanalfredopin1

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