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Viajar

El Guaviare se abre al mundo con su rica biodiversidad

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Caminatas por la selva, pinturas rupestres y delfines hacen parte de sus tesoros escondidos.

MAURICIO MORENO
La selva abre una de sus puertas para dejarnos entrar a la majestuosidad del departamento del Guaviare, y las ceibas y los caimos, gigantescos árboles, nos dan la bienvenida.
Salimos con las primeras horas del amanecer para tomar la carretera que va de San José del Guaviare a la trocha ganadera, un recorrido de dos horas para llegar a la hacienda Los Búfalos, donde tomamos una lancha que nos lleva a recorrer el caño Nare. Y es aquí donde el espectáculo comienza.
La algarabía de los monos aulladores se escucha apenas los motores de la lancha se encienden, y los monos ardilla y los churucos también comienzan a gritar, se balancean en los árboles y saltan de rama en rama, como si nos dieran la bienvenida, pero también nos advirtieran que estamos entrando en su territorio. El Guaviare, con una de las biodiversidades más ricas del mundo, alberga más de 550 especies de pájaros.
Pero son los delfines, las “tatis”, como los bautizó Francisco Maya Sarmiento, un campesino representante de Econare que quiere dar a conocer este territorio como una apuesta de turismo sostenible, los protagonistas de la primera parte de esta aventura.
“Hola, amor, ¿cómo estás?; hola, belleza; hola, ‘tatis’, ya llegaron, te quieren ver” son los gritos que Francisco comienza a lanzar en mitad de la laguna Nare, y a los pocos minutos se acercan a la lancha, y es Manuela Valencia, una periodista que va en el grupo de turistas, la primera en lanzarse a nadar con las ‘tatis’.
Muerta de miedo, pero con el valor suficiente para tener una de las experiencias que solo se pueden vivir aquí. “Superé mis miedos, me dejé llevar, y en un momento los sentí rozando mis piernas y todo mi cuerpo, sentí una conexión asombrosa, pasaron varias veces a mi lado. Con el paso de los minutos iba perdiendo el miedo, hoy me llevo este recuerdo en mi memoria y en el corazón para siempre”, dice.
La planta ‘Macarenia clavigera’ aporta esta coloración a los lechos de ríos y caños. Solo puede verse en el Meta y el Guaviare

La planta ‘Macarenia clavigera’ aporta esta coloración a los lechos de ríos y caños. Solo puede verse en el Meta y el Guaviare

Foto:Mauricio Moreno

Dejamos a las ‘tatis’ en su hogar y llegamos a Tranquilandia, un balneario en el cual se puede hacer senderismo alrededor del caño Sabana, que en lo profundo de sus aguas nos muestra una de las joyas que tiene Colombia: las plantas Macarenia clavigera, de colores rosados, rojos y verdes, las mismas que encontramos en Caño Cristales, en el Meta.
Siguiendo la travesía, uno de los grandes misterios que alberga este departamento son las antiguas pinturas rupestres de la serranía de La Lindosa, considerada un punto arqueológico clave para el país.
Al cabo de 30 minutos de caminata, nos encontramos con unas pinturas que, según nos cuenta el guía Edwin Barreto, tienen de 200 a 12.000 años de antigüedad.
“Están hechas a base de óxido de hierro, y aunque no se ha comprobado quiénes las pintaron, se cree que una de las etnias fue la carijona. Reflejan el diario vivir de las personas que habitaron este lugar”, afirma.
El segundo sitio arqueológico, y no menos asombroso, se encuentra en el cerro El Raudal del Guayabero Angosturas dos, que en la expedición La Orinoquia fue registrado con cámaras por primera vez.
Para acceder a este cerro se debe hacer una caminata, con mucha precaución, en pendiente a través de la selva, por entre árboles de más de 20 metros de altura. “No toquen nada, no se agarren de las palmas de espinas, cuidado donde pisan, las rocas están húmedas”, nos alerta Fredy Clavijo, un exguardaespaldas que trabajaba en Sinaloa (México) y regresó al país para fomentar el turismo en esta región, después de que se firmó el acuerdo de paz entre el Gobierno y la extinta guerrilla de las Farc.
Pinturas Rupestres de Nueva Tolima, Rituales de cacería y pesca, utensilios para cestería y tejidos son algunas de las imágenes pintadas en los murales.

Pinturas Rupestres de Nueva Tolima, Rituales de cacería y pesca, utensilios para cestería y tejidos son algunas de las imágenes pintadas en los murales.

Foto:Mauricio Moreno

Ante la maravilla de estas pinturas, muchas de las cuales están a más de 10 metros de altura, es inevitable no preguntarse quién las hizo, cómo, qué significado tienen.
Podríamos permanecer horas y horas contemplando estas misteriosas pinturas, pero es momento de hacer una pausa y de tomar un baño, algo obligado en esta región llena de caños y ríos cristalinos. Y decidimos hacerlo en Los Pozos Naturales, a 25 minutos de San José del Guaviare.
El contacto con el agua y las cascadas es la forma mágica de terminar la jornada, de permitirle a la naturaleza limpiar nuestro espíritu y nuestro cuerpo.

Una explosión de sabores

La gastronomía del Guaviare es otra de las joyas por descubrir. Su variedad y exóticos sabores son un atractivo que sorprende a los turistas. Un plato de pescado moqueado, preparado por los indígenas de la comunidad tukano orientales, adobado con sal, tejido en hojas de asaí y cocido tres horas a la parrilla, es un manjar que difícilmente se olvida.
Muy recomendable el restaurante Catumare, de comida fusión; allí el casabe y el pescado a la mandioca son los protagonistas. El casabe se obtiene de la yuca brava y sirve para envolver diferentes pescados asados a la parrilla, y al final sorprende por la delicadeza de su sabor.
Ni hablar de la gran variedad de frutos de la región amazónica, como el arazá, la champa, el copoazú, el moriche y la hoja de coca, que son mezclados para formar una deliciosa variedad de arequipes y mermeladas que sorprenden el paladar más refinado de expertos de la culinaria.

Mucho más para hacer

Mirador del Raudal del río Guayabero, donde puede observar la mejor vista del departamento con una excepcional panorámica del lugar.

Mirador del Raudal del río Guayabero, donde puede observar la mejor vista del departamento con una excepcional panorámica del lugar.

Foto:Mauricio Moreno

El recorrido para conocer la Puerta de Orión, una de las piedras más antiguas del país, que hace parte del Escudo Guayanés, uno de los afloramientos rocosos más antiguos del planeta, y con la silueta de una puerta, es el atractivo por obligación al llegar al departamento. Se dice que en la parte superior de la roca, y a través de ella, en diciembre se puede ver la constelación de Orión.
Cientos de turistas llegan al río Guayabero, atraídos por uno de los planes más buscados: la pesca deportiva. Los aficionados pueden soñar con un récord mundial si logran pescar una payara, un pez que puede llegar a pesar más de 20 libras. La Corporación Corpesca ofrece planes de pasadías o expediciones de tres días para la práctica deportiva.
No deje de ir al mirador El Raudal, donde se puede observar la majestuosidad del río Guayabero, que recorre las tierras del Meta y el Guaviare.
Visitar esta región es una gran oportunidad que no podemos desaprovechar. A solo 50 minutos en avión, gente cordial y amable nos espera con los brazos abiertos para mostrarnos todas las maravillas que la naturaleza nos ofrece para nuestro deleite y placer.

Si usted va...

Las aerolíneas Satena e Easy Fly vuelan a este destino; el trayecto tiene una duración aproximada de 50 minutos desde Bogotá. Los precios de los tiquetes oscilan entre $ 150.000 y $ 300.000 por trayecto, dependiendo de la temporada.
Por tierra viaja la empresa La Macarena; el trayecto dura unas ocho horas y el tiquete cuesta desde 100.000 pesos por trayecto.
La temperatura promedio es de 28 grados, con una humedad del 63 por ciento.
La Agencia Biodiverso Travel ofrece planes turísticos de 3 días y 2 noches, que incluyen pinturas de cerro azul, delfines rosados en la laguna del Nare, río de colores y Puerta de Orión, con alimentación, hotel, guías y entradas a todas las atracciones. Todo el plan cuesta desde $ 1'230.000.
Informes: @guaviarebiodiverso.travel
¿Dónde hospedarse?
Recomendamos:
Hoteles Capital Inn y Hotel Quinto Nivel, desde $ 115.000 por persona, la noche.
Hostal Casa Miriku, desde $ 40.000 mil pesos por persona, la noche.
Viaje por invitación de FONTUR
MAURICIO MORENO - ENVIADO ESPECIAL DE VIAJAR
En Twitter: @ViajarET

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