Una semana al estilo Colorado

Una semana al estilo Colorado

Algunos imperdibles: el arte, la gastronomía de Denver y los paisajes de las Montañas Rocosas.

08 de mayo 2018 , 10:26 a.m.

Dicen los que saben que hay varios tipos de viajeros. Están aquellos que buscan emociones. También los que prefieren el sosiego para escapar de la rutina y otros que solo necesitan un paisaje y la arquitectura de la naturaleza para pasar momentos memorables.

Colorado, en el oeste de Estados Unidos, ofrece todo esto. La actividad cultural y gastronómica de una ciudad en expansión como Denver, su capital, que sirve de puerta de entrada al estado; los picos más altos de las Montañas Rocosas que reciben en sus laderas a ríos como el Colorado, en un típico paisaje western; más de 30 termales propicios para el descanso y la relajación. Y, por supuesto, famosos resorts de esquí, cuna de cientos de campeones olímpicos.

En un recorrido de una semana es posible conocer gran parte de esa oferta. Ayuda mucho lo que dicen los habitantes de Colorado: nunca es una mala fecha para ir. Trescientos días de sol al año les dan la razón.

Denver, la ciudad de una milla
Blue bear de Denver

El 'blue bear' (oso azul) es uno de los símbolos de Denver.

Foto:

Cortesía Visit Denver

El tercer peldaño de las escaleras del Capitolio estatal, ubicado en el centro de la ciudad, está a 5.280 pies de altitud. Esa distancia equivale exactamente a una milla, y por eso a Denver se le conoce como ‘la ciudad de una milla de altura’. Este dato es tan importante, que sus residentes lo mencionan siempre para dar la bienvenida a los forasteros a esta urbe de innegable pasado vaquero.

La ciudad ostenta uno de los aeropuertos más grandes de Estados Unidos, el Denver International Airport, que conecta con 187 destinos, incluidos 25 internacionales –entre ellos, la ruta directa recién abierta de Copa desde Panamá–. Ese puerto da cuenta de la expansión que vive Denver, con cerca de 700.000 habitantes y más de tres millones en el área metropolitana. Prueba de ellos es que más de 16 millones de turistas llegaron en el 2015.

A 30 minutos en carro, ya en el centro de la ciudad, queda la Union Station, la estación central de trenes que da mejor testimonio de esa otra faceta de Denver. Edificada 150 años atrás, fue recuperada del olvido, pasó por un periodo de remodelación interna que dejó intacta su histórica fachada y, desde el 2014, aloja cafés, restaurantes y bares, ideales para juntarse con amigos, a pocos metros de hoteles de lujo recién construidos.

Ese es el mejor punto de partida para un recorrido por el centro de Denver. Puede hacerlo caminando por sus tranquilas calles o usando el sistema de transporte público gratuito que le

puede facilitar las cosas. Para iniciar su aventura por el estado, vaya al Rockmount Ranch Wear, donde encontrará la vestimenta clásica del cowboy, con sombreros, botas y camisas a cuadros.

Un sitio recomendado para continuar el recorrido es Larimer Square, un conjunto de calles donde se dice nació la que hoy es la capital de Colorado. Sus edificios de estilo victoriano albergan boutiques especializadas y restaurantes exclusivos. En las cuadras aledañas se pueden ver contados rascacielos que se levantan en una ciudad que hasta hace medio siglo albergaba la centenaria Torre del Reloj Daniels & Fisher, de 20 pisos, como su edificio más alto.

Continúe hacia otros lugares de interés. El Centro de Convenciones de Colorado con su gran oso azul, y el Centro de Artes Escénicas con 10 recintos diferentes y esculturas de Fernando Botero, hogar de premiadas compañías de teatro, ópera y ballet. En ese ambiente cultural no olvide ir al Museo de Arte de Denver, una estructura que rompe el estilo arquitectónico del centro por sus muros sin ángulos rectos y, en el interior, sus piezas nativas americanas.

Finalice el día con una cerveza artesanal en una de las tradicionales cervecerías locales o en algún bar con música en vivo como el famoso Red Rocks Park & Amphitheatre.

Aspen y Steamboat, paraísos de nieve
Atardecer en Steamboat

Un atardecer rojizo contrasta con la blancura nevada en Steamboat.

Foto:

Archivo particular

Esquiar es una ciencia. Mirada al piso y al frente, coordinación motora de las extremidades inferiores, manejo del centro de gravedad, concentración, postura corporal. Al final, muchas veces, un golpe helado contra la nieve. Sin duda, una experiencia increíble para repetir y compartir. Y qué mejor que aprender con los que saben.

Colorado se da el lujo de tener varios de los centros de esquí más famosos del mundo. Uno de ellos es Aspen, a 317 kilómetros de Denver. Aunque tiene un aeropuerto para vuelos privados, se puede llegar por tierra, a poco más de tres horas. Se trata de un pueblo de 6.000 habitantes que en invierno (de octubre a marzo) puede cuadruplicar su población por los deportistas que llegan, entre ellos celebridades de Hollywood.

A 15 minutos de allí se encumbra Snowmass, el resort de esquí con más metros verticales de Estados Unidos. Su eslogan dice que es una montaña con algo para todos: 90 pistas, 23 elevadores en 1.360 metros cuadrados y un promedio de 7,6 metros de nieve al año. Y sus visitantes aseguran que hay más espacio y menos gente que en otros complejos. Es, por tanto, un buen lugar para aprender a esquiar.

Eso sí, se debe llegar con el equipamiento listo. Ropa impermeable, guantes, casco, gafas, bastones, botas y esquís. El alquiler del equipo completo puede costar 50 dólares. Un instructor personalizado puede cobrar 700 dólares por día o 164 dólares si se va en grupo. Y el pase diario al complejo está por encima de los 150 dólares, aunque se puede ahorrar dinero comprando por paquetes.

Otro centro de esquí ideal para la aventura es Steamboat Springs, una ciudad con el doble de habitantes de Aspen y que se precia de ser cuna de 88 esquiadores olímpicos, más que cualquier otra en el país. Este lugar tiene una tradición de más de un siglo, pues en 1914 el noruego Carl Howelsen organizó el primer festival de invierno.

Steamboat tiene su propio encanto. Está rodeada de ranchos, graneros, caballos y ganado. Y alberga restaurantes como Laundry, con carnes y cervezas locales maravillosas. Pero se diferencia de Aspen no solo por su esencia menos glamurosa, más vaquera, sino porque el esquí se respira en todo. Y, claro, las multitudes son mayores gracias a los niños que aprenden a esquiar al tiempo que a caminar, y por los mayores que llevan años recorriendo la montaña como su más frío pasatiempo. Los precios son similares a los de Aspen. Así que conviene preparar la billetera.

Antes de regresar, a descansar
Steamboat

La ciudad de Steamboat es cuna de 88 deportistas olímpicos

Foto:

Archivo particular

Esquiar es tan emocionante como agotador. Luego de dos o tres días de práctica el cuerpo pide descanso y entonces aparece Glenwood Springs, a 250 kilómetros (dos horas y media), como una oportunidad para recuperarse antes de regresar a casa.

Esa ciudad, de unos 10.000 habitantes, gira en torno al agua. Está atravesada de principio a fin por el río Colorado, el quinto más largo de Norteamérica, y es hogar de termales que le han dado una tradición turística centenaria.

Frente al histórico Hotel Colorado queda el más famoso de ellos, Glenwood Hot Springs Pool, considerada la piscina mineral más grande del mundo, con 100 metros de largo y una temperatura de 34 ºC. Aunque allí mismo hay otra alberca más pequeña a 40 grados centígrados.

Muy cerca está Iron Mountain Hot Springs, justo a la orilla del río, con 16 pequeñas piscinas vibrando a diferentes temperaturas y una vista inigualable de las montañas nevadas de fondo. Toda una experiencia reparadora.

Glenwood es una ciudad amena y divertida. Se puede hacer rafting en las aguas rápidas del Colorado, senderismo en el lago Hanging y ciclismo.

Si le queda tiempo, no deje de ir a Glenwood Caverns Adventure Park, situado en la cima de una montaña y que alberga cuevas ornamentadas y la montaña rusa de mayor elevación en Norteamérica, entre otras atracciones. Es también el paisaje ideal para una foto del atardecer, con la ciudad y las montañas de fondo.

Si usted va

La temperatura en el invierno de Colorado puede llegar hasta -4 grados. Indispensable usar ropa abrigada. Es necesario calzado para nieve, gafas de sol y bloqueador. El viento es seco y puede deshidratarse. Tome agua.

Hay destinos en donde se prohíbe fumar. Igualmente, porte siempre su identificación. La edad permitida para beber alcohol es 21 años. Para ingresar a Estados Unidos los colombianos necesitan visa.

Copa Airlines opera cuatro vuelos semanales entre Panamá y Denver, que conecta a ocho ciudades de Colombia con la capital de Colorado.
*Invitación de Copa Airlines y la Oficina de Turismo de Colorado.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.