La contaminación ya no es excusa para no hacer ejercicio

La contaminación ya no es excusa para no hacer ejercicio

Los efectos de la actividad física no se ven disminuidos por mala calidad del aire, según estudio.

Ejercicio en la ciudad

El riesgo de ataques cardiacos en ciudades contaminadas fue menor entre aquellos que estaban físicamente activos.

Foto:

123RF

18 de julio 2018 , 09:59 p.m.

Durante muchos años se ha discutido si los beneficios de hacer ejercicio se anulan en quienes viven en zonas afectadas por la contaminación del aire, lo cual está fuertemente asociado a enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Ahora, una nueva investigación indica que los efectos positivos se mantienen, al menos cuando se trata de la salud del corazón.

Según el estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, hacer actividad física regularmente reduce el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, incluso si se habita en áreas donde los niveles de contaminación generados por automóviles son moderados o altos.

El trabajo se publicó recientemente en la revista 'Journal of the American Heart Association' (JAHA), de la Asociación Estadounidense del Corazón.

“Si bien se sabe que el ejercicio reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, también se conoce que la contaminación puede aumentarlo y producir ataques cardíacos, asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica”, dijo Nadine Ku-besch, autora principal del estudio. Por esa razón, indicó la investigadora, su equipo quiso descubrir si la mala calidad del aire es capaz de cancelar los beneficios del ejercicio para la prevención de infartos.

Esta noticia se da a conocer un día después de la presentación del nuevo informe sobre el estado de calidad del aire en Colombia, presentado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), en el cual se corroboró que Bogotá y Medellín son las ciudades más contaminadas del país. Es decir: en esas ciudades es donde la gente peor respira.

Los hallazgos

Para obtener los resultados, evaluaron los niveles de actividad física al aire libre como caminar o andar en bicicleta, de un grupo de 51.868 adultos de entre 50 y 65 años, quienes fueron seguidos durante 17 años. A través de datos nacionales de monitoreo de contaminación, también se midió su exposición al dióxido de nitrógeno (NO2), un típico contaminante generado por los vehículos.

Si bien los niveles más altos de contaminación se asociaron con más ataques cardíacos, el trabajo arrojó que el riesgo fue menor entre quienes estaban físicamente activos. Por ejemplo, la posibilidad de sufrir un infarto se redujo 31 por ciento en aquellas personas que realizaron ejercicios durante al menos cuatro horas por semana.

Al medir las variables por separado encontraron una reducción de riesgo de 9 por ciento asociada al ciclismo y de 15 por ciento en los que hicieron algún otro tipo de deporte. Todos estos beneficios se mantuvieron independientemente del nivel de contaminación del aire al que estuvieron expuestos.

Para la doctora Mónica Acevedo, cardióloga de la Red de Salud UC Christus (Chile), el hallazgo supone una excelente noticia. “Podríamos decirle a las personas de ciudades sumamente contaminadas, donde eso no se va a solucionar a corto plazo, que sí pueden hacer ejercicio, de manera tal que obtengan los beneficios. Es decir que la contaminación no sea una excusa para el sedentarismo”, dice Acevedo.

Sin embargo, la experta advierte inmediatamente que la indicación vale para la población general y no para los grupos de riesgo, como adultos mayores o pacientes que tienen patologías respiratorias o cardiovasculares. “En ellos, la oxigenación es más baja o peor; por lo tanto, deben hacer ejercicios sin presencia de contaminación y en espacios con filtros especiales”, explica.

Algo parecido opina el doctor Pablo Pedreros, cardiólogo de la Clínica Santa María, de la capital chilena: “El estudio demuestra que el ejercicio es un factor de protección, aunque la gente esté expuesta a contaminación ambiental. Sin embargo, es muy importante el hecho de que también encuentra que las concentraciones muy altas se asocian a mayores probabilidades de sufrir infartos”, comenta.

Por lo tanto, el especialista recomienda seguir las indiocaciones médicas, que sugieren evitar cualquier esfuerzo físico más allá del trabajo durante los días de emergencia ambiental.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que si la media de la concentración anual de contaminación del aire se disminuye, se podría evitar el 15 por ciento de la mortalidad a largo plazo causada por la contaminación atmosférica.

“Lograr una disminución de esa magnitud también reduce los casos de enfermedades respiratorias y cardiovasculares y aumenta la esperanza de vida de la población local”, dice la OMS.

Y añade que las medidas para aminorar la contaminación atmosférica urbana también reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes que contribuyen a causar el cambio climático, que produce muchos efectos nocivos sobre la salud; entre ellos, los derivados de las sequías y los fenómenos meteorológicos extremos.

El estudio demuestra que el ejercicio es un factor de protección, aunque la gente esté expuesta a contaminación ambiental

¿Y si vivo en Bogotá o en Medellín?

Iván Solarte, médico neumólogo del Hospital San Ignacio-Universidad Javeriana, explica que las personas que deben tener mayores precauciones a la hora de hacer ejercicio al aire libre en ciudades con mala calidad del aire –como Bogotá y Medellín– son aquellas que padecen problemas cardiovasculares e infecciones respiratorias agudas; también, niños y adultos mayores. A esta población –sigue el experto– se le recomienda practicar la actividad en espacios naturales abiertos o parques, y alejados de grandes avenidas o zonas industriales o de alto tráfico. Y que se hagan en horas valle (cuando hay menos trancones).

Dichas recomendaciones valen también para quienes no padecen esas complicaciones. No obstante –aclara Solarte–, si no se cuenta con esas condiciones ideales, el beneficio del deporte será mucho más fuerte que el posible riesgo de exponerse a la contaminación.

JANINA MARCANO
EL MERCURIO / GDA

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.