Telemedicina: un servicio que sigue lejos de las zonas apartadas

Telemedicina: un servicio que sigue lejos de las zonas apartadas

Han crecido su alcance, pero persisten obstáculos en infraestructura, inversión y educación.

Esp. medicas

El 24 % de hospitales tienen habilitado uno o varios servicios de telemedicina, según el estudio de la Achc.

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123RF

23 de julio 2018 , 12:19 a.m.

Un paciente con evento cardiaco llega al Nuevo Hospital Manuel Elkin Patarroyo de Inírida, en Guainía, después de recorrer decenas de kilómetros en lancha. Es un hombre mayor, con varios factores de riesgo. Recibe allí todo el servicio de urgencias que necesita y un médico internista le ordena un electrocardiograma, pero necesita una segunda opinión. En ese lugar no hay cardiólogos, y entonces aparece la opción de la telemedicina para complementar esa atención.

El médico en Inírida podría enviar los resultados a un especialista en el Hospital San José de Bogotá, para que, en tiempo real, entregue su concepto sobre qué hacer con este caso prioritario. Pero no puede, porque la conexión a internet falló. Debe entonces subir la información del paciente a una plataforma para que el galeno en la capital, en un término de 48 horas, pueda emitir su concepto, esperando, claro, que todo llegue a buen puerto.

El ejemplo lo pone Luis Eduardo Manotas, gerente de ese hospital en Inírida, para evidenciar cómo se vive desde ese departamento de más de 40.000 habitantes y una población en su mayoría indígena, dispersa territorialmente, la telemedicina, una alternativa asistencial, médica y quirúrgica –como se la define– que se presta a distancia.

Manotas lleva trabajando más de 20 años en el Guainía, departamento donde actualmente se ejecuta el piloto del Modelo Integral de Atención en Salud (Mias). Asegura que el principal obstáculo para aumentar los servicios de telemedicina en la región, que hoy se limitan a seis de 109 especialidades disponibles en el país, ha sido el rezago tecnológico y de infraestructura TIC.

Agrega que los beneficios de esta opción de intervención, que para las regiones carentes de especialistas puede representar salvar vidas, se ven en la capacidad resolutiva de las consultas y en la reducción de costos, pues, para continuar con el ejemplo, enviar a ese mismo paciente a Bogotá para garantizarle el acceso a especialistas puede costar como mínimo cinco millones de pesos.

Un obstáculo para aumentar los servicios de telemedicina en la región, que hoy se limitan a 6 de 109 especialidades disponibles en el país, ha sido el rezago tecnológico y de infraestructura  TIC

Más servicios, pero en las regiones centrales

La incursión de estas tecnologías en el país fue hace dos décadas, y este año se cumplen ocho años desde que la Ley 1419 del 2010 estableció los lineamientos para desarrollar la telesalud en Colombia. En teoría, es una de tantas alternativas que tienen las entidades promotoras de salud para atender a sus pacientes, de acuerdo con su red de instituciones, su modelo de atención y sus criterios médicos, pero la norma señala que debe promoverse el uso de los servicios de telemedicina en territorios de difícil acceso. Una tarea que, según deja ver el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (Reps), tiene mucho por recorrer.

En ese documento del Ministerio de Salud se consignan el número de instituciones remisoras (las ubicadas en áreas con limitación de acceso y poca capacidad resolutiva) y de los centros de referencia (aquellos que brindan apoyo a la distancia gracias a sus recursos especializados). Y hay que decir que en ambos casos se ve un crecimiento paulatino en el país.

En el 2014 había 2.184 servicios de telemedicina registrados en 685 sedes. Para el 2017, esos números subieron en 30 por ciento, aproximadamente, ofreciendo hoy 109 especialidades a distancia. Sin embargo, estos servicios siguen aumentando y concentrándose en regiones como Antioquia, Cundinamarca y Valle del Cauca y alejados de las zonas más apartadas.

En el documento ‘Línea de base de telemedicina en municipios priorizados de Colombia’, que el Ministerio de Salud construyó hace tres años a partir de encuestas con todos los actores del sector para construir elementos técnicos de planificación en este campo, se daba cuenta de que en el Guainía había 22 servicios de telemedicina y hoy hay seis. En el Guaviare había uno y hoy hay cuatro. En Caquetá había 21 y hoy hay cinco. En Vichada había 48 y hoy hay 39. Y en Vaupés no había ninguno y hoy ya hay 40.

En cualquier caso, según explica Édgar Eduardo Romero, quien dirigió durante más de 10 años el Centro de Telemedicina de la Universidad Nacional, que un servicio esté habilitado no garantiza que esté en funcionamiento, por lo que los números del Reps simplemente dan un panorama.

Como dato adicional del Reps, hoy solo 253 de las sedes que prestan servicios de telemedicina son instituciones públicas.

Un estudio que da muchas pistas

Según un informe que acaba de publicar la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) en la revista Hospitalaria, solo uno de cada cuatro instituciones, en una encuesta respondida por 75 miembros del gremio, entre públicos y privados, tiene habilitado uno o varios servicios bajo la modalidad de telemedicina.

El estudio es diciente porque además consulta sobre los obstáculos y retos que debe afrontar esta modalidad en el país.

En primer lugar, muestra que la mayoría (51 %) solo posee conexión de entre 4 y 20 megabits de ancho de banda, y el 41% tiene entre 30 y 220 megabits. En cuanto a la definición y aplicación de protocolos de seguridad, el 52 % manifiesta tenerlos escritos e implementados, el 36 % los tiene definidos pero no los aplica y el 12 % de las instituciones se encuentran totalmente desprotegidas.

Ya sobre la telemedicina, el servicio que más se presta es la teleconsulta, y la especialidad médica que más se ofrece en esta práctica, de las 13 reportadas, es la medicina interna (37 %), seguida por ginecobstetricia (14 %) y psiquiatría (12 %).

En el tema de la financiación, la encuesta mostró que la principal fuente de recursos para el montaje de servicios de telemedicina proviene del propio esfuerzo que realizan las instituciones (64 %). Sin embargo, existe una porción importante de recursos públicos (32 %) que buscan promover la oferta de servicios a través de esta modalidad.

Y en ese asunto, la encuesta les preguntó a hospitales y clínicas sobre las desventajas de prestar telemedicina. Quienes ya la ofrecen señalaron como problemas la contratación y el reconocimiento por parte de los pagadores. Mientras que quienes no la tienen señalaron los costos de la infraestructura TIC (53 %) y de los equipos biomédicos (49 %).

Sobre las ventajas, los primeros indicaron el mejoramiento en la oportunidad de la atención y los segundos resaltaron el mejoramiento del acceso de los servicios (79 %).

El informe concluye, en ese sentido, que uno de los mayores problemas para la implementación y puesta en funcionamiento de la telemedicina está relacionado con la contratación, autorización y reconocimiento por los pagadores.

Por lo pronto, el Ministerio de Salud reconoce la importancia de estos servicios en las regiones. Desde la cartera señalan que la telemedicina está considerada en las normas de habilitación de servicios de salud y hace parte del plan de beneficios de los colombianos. Y en esa medida, apuntan que las normas actuales no solo permiten su funcionamiento, sino que la promueven. “Es vital para llevar salud a zonas apartadas y dispersas”, insisten.

En Caquetá había 21 y hoy hay cinco. En Vichada había 48 y hoy hay 39. Y en Vaupés no había ninguno y hoy ya hay 40

Los retos de esta modalidad, según expertosRodolfo Vega, director ITMS Telemedicina Colombia

El beneficio en zonas lejanas está ligado a la gestión de los hospitales y aseguradores para incorporar los servicios a los modelos de atención y tener mejores tecnologías. La red de conectividad se debe seguir ampliando.

Luis E. Manotas, gerente del Hospital Manuel E. Patarroyo

La parte logística, en cuanto a la comunicación, nos tiene bloqueados. Hoy solo hacemos consultas asincrónicas. Así pasa en otros territorios nacionales. Los servicios se concentran en las ciudades porque allá sí hay buena señal.

Édgar E. Romero, ex director del Centro de Telemedicina U. Nacional

La telemedicina no es tan simple como poner una tecnología al servicio de una comunidad, sino que esta debe apropiarse de ella. Hay que trabajar en educación. Y en inversión, porque los hospitales públicos están reventados.

Víctor Castillo, presidente Fundación Cardiovascular

Falta un programa nacional patrocinado y promocionado por el Gobierno para ampliar la red de telemedicina donde debe estar, en las regiones apartadas, que solucione las diferencias de pagos que se presentan.

RONNY SUÁREZ
SALUD

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