La coherencia y el estrés / De tu lado con Alex

La coherencia y el estrés / De tu lado con Alex

¿Se han dado cuenta de que todo el mundo anda ‘cansado’, ‘estresado’ o ‘frustrado’?

Salud mental

 Uno de cada diez colombianos ha sufrido o sufrirá algún tipo de problema de salud mental a lo largo de su vida, según la Asociación Colombiana de Psiquiatría.

Foto:

123rf

Por: Alexandra Pumarejo
23 de octubre 2018 , 10:15 p.m.

¿Se han dado cuenta de que todo el mundo anda ‘cansado’, ‘estresado’ o ‘frustrado’? Se quejan por la falta de plata, del exceso de trabajo, la inhabilidad de sus parejas para entenderlos, de los hijos desagradecidos, del tráfico caótico y de todo lo que, consideran, está mal en sus vidas. Pareciera que en los eventos sociales o encuentros familiares, el común denominador para ‘animar’ la tertulia es buscar un determinado espacio para las quejas colectivas.

Pero ¿se han preguntado de dónde proviene ese estrés o esa fatiga permanente? La realidad es que muy poco tiene que ver con lo que pasa afuera de nosotros y todo que ver con la manera como reaccionamos a eso que nos está pasando. El estrés se deriva de pensar: ‘Estoy en medio de un tráfico pesado, pero quiero estar en otro lado’. ‘Estoy casada, pero quiero estar soltera’. ‘Estoy trabajando, pero odio mi trabajo’. ‘Tengo un ideal de pareja, pero la que tengo ni se asoma a mis deseos’. ‘Quiero atreverme a cambiar de vida, pero, como me da miedo arriesgarme... entonces me quedo así’.

No hay posibilidad de estar tranquilos y felices si permanentemente nuestros deseos van en contravía de nuestra realidad. La única solución para vivir en armonía y no desgastarnos innecesariamente es cambiar nuestros deseos o cambiar nuestra realidad. No hay de otra. Si no lo hacemos, permaneceríamos en constante conflicto con nosotros mismos y, por consecuencia, infelices y estresados.

Debemos ser conscientes de lo que podemos cambiar y de lo que no, para así no perder energía innecesaria en lo imposible. El tráfico será lo que es, aunque reneguemos; las otras personas serán lo que son y actuarán como tal, así no nos parezca y las juzguemos; la situación económica del país será lo que es, aunque la consideremos diferente.

Por el contrario, sí es posible cambiar todo lo que está en nuestras manos. Si no nos gusta nuestro trabajo, podemos arriesgarnos a buscar otro; si no estamos felices con nuestra pareja, podemos tomar la decisión de buscar ayuda, proponer cambios o, tal vez, separarnos. En fin, si queremos tener una vida distinta, debemos estar dispuestos a tomar decisiones radicalmente diferentes.

Permanecemos estancados y frustrados porque nos limitamos a repetir una y otra vez esos mismos patrones, justificando la quejadera y la inconformidad, sin hacer un análisis honesto de nuestras vidas. Si no nos gusta nuestra realidad, cambiémosla. Si nuestros deseos no dependen de nosotros o son irreales, revaluémolos. En la medida en que seamos coherentes con nosotros mismos encontraremos la paz y la armonía que tanto anhelamos y necesitamos.

ALEXANDRA PUMAREJO@detuladoconalex

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.