La anorexia también es un tema de grandes

La anorexia también es un tema de grandes

Uno de cada diez adultos tiene problemas con el hábito de comer sometiéndose a dietas restrictivas.

Anorexia

En la última década han aumentado las consultas de mujeres, hombres y niños con problemas nutricionales.

Foto:

iStock

Por: Pilar Bolívar
08 de mayo 2019 , 09:16 p.m.

En septiembre del 2018, a los 33 años y tras casi dos décadas de restricciones, de un peregrinaje de dietas, de eliminar grupos alimenticios, de compensar los excesos con extenuantes jornadas de ejercicio y de obsesionarse con la perfección en todo (desde lo estético hasta lo académico, familiar, deportivo y laboral), ella aceptó el consejo de su hermana mayor: buscar ayuda.

“No lo hice antes –así llevara 18 años luchando contra mi imagen corporal y sufriendo por cada bocado– porque no aceptaba que a mi edad siguiera lidiando con mis obsesiones estéticas de adolescencia. Creía tener todo bajo control y que no valía la pena gastar dinero en un tratamiento por un capricho que yo podía manejar. No sabía que se trataba de una enfermedad psiquiátrica”, asegura esta mujer que completa su quinto mes de tratamiento ambulatorio intensivo por anorexia nerviosa.

Si bien en Colombia la anorexia no es la enfermedad mental que cobra más vidas, es el más frecuente en consulta. Para la psiquiatra Maritza Rodríguez, maestra en ciencias y epidemiología clínica de la Universidad Javeriana y codirectora científica y de investigación del Programa Equilibrio, especializado en el tratamiento de dichos trastornos, es “la patología de mayores repercusiones: Las mujeres con anorexia mueren cinco veces más que las de su misma edad no enfermas, tanto por complicaciones derivadas de la desnutrición como por suicidio”.

Según estudios epidemiológicos, la prevalencia de TCA en el país está entre 0,2 y 1,5 por ciento, es decir que entre una o máximo dos personas por cada cien habitantes tendrían un trastorno de la conducta alimentaria como anorexia, bulimia o trastorno por atracones de comida.

Nubia Esperanza Bautista, coordinadora del Grupo de Gestión Integrada para la Salud Mental del Ministerio de Salud y la Protección Social, asegura que “sí son problemas de alto interés en salud pública por la afectación en niños, niñas y adolescentes”. De ahí que en el 2011, la Corte Constitucional ordenó el cubrimiento del tratamiento de dichos trastornos por el Plan Obligatorio de Salud.

“Se pasó de tener derecho solo a una o dos consultas por psicología y 30 días de hospitalización, a tener psicoterapia individual, familiar y grupal y medicamentos de primera, segunda y tercera línea”, dice Bautista.

Para salir de este infierno se necesita atención rigurosa
y en casos como el mío, más que medicamentos, entrenamiento de la familia y control diario de expertos

Debido al cambio en el perfil de los pacientes de trastornos alimentarios, el Estado ha promovido resoluciones y modificaciones al Plan de Beneficios en Salud para garantizar mejores pronósticos.

La psiquiatra especialista en trastornos alimentarios Lucía Osorio explica que “la resolución 5269 de 2017 en el articulo 112 garantiza el cubrimiento total de la evaluación y atención interdisciplinaria a las personas de 14 a 18 años de edad con trastornos alimentarios; lo que genera la exclusión de la atención interdisciplinaria a mayores de 18 años que consultan por un TCA”. A pesar de que el 26 de diciembre de 2018 se ajustó el Plan de Beneficios, la atención sigue centrándose en la misma población.

“El Estado debe hacer un esfuerzo mayor en temas de detección temprana y de atención integral (…) Con los recientes ajustes, se incorporaron 27 nuevas moléculas que tienen efectividad comprobada para el tratamiento de los trastornos de ansiedad, que son una de las comorbilidades más importantes de los TCA”, dice Bautista, y reconoce las dificultades que sigue afrontando esta cartera en cuanto al acceso a los servicios de salud, debido a la concentración de profesionales especializados en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla y a la poca cantidad de unidades que dispongan de los servicios de manera fluida.

Falencias en el diagnóstico

El desconocimiento por parte de los médicos generales (primer filtro en consulta mediante EPS para comenzar cualquier proceso de tratamiento) sobre estas condiciones mentales es otro punto que dificulta el tratamiento.

“En ocasiones estuve hospitalizada por sintomatologías confusas que, en el fondo, yo sabía que estaban asociadas a mis restricciones alimentarias y excesos de ejercicio que nunca les revelé a los médicos porque sabía que me obligarían a comer. Fui diagnosticada con hipotiroidismo, pasé hasta por el diagnóstico de lupus y de menopausia precoz; yo aprovechaba ese desconocimiento para seguir escondiendo mi secreto”, cuenta la paciente.

Para evitar errores y retrasos en el diagnóstico, en noviembre de 2018 se expidió la resolución 4886 que ajustó la Política Nacional de Salud Mental en aras de garantizar redes integrales de servicios de salud. Bautista explica que “se busca que la atención esté cualificada en salud mental y que un médico general sea capaz de hacer una impresión diagnóstica de un trastorno de la conducta alimentaria, de detectar si se asocia a ansiedad o depresión, de que la nutricionista de ese centro de salud dé una abordaje y pueda remitir al especialista o que el especialista acompañe a ese médico por telemedicina, pero que no siga pasando que se detectan las personas (sobre todo en ciudades periféricas o zonas rurales) y se remiten al psiquiatra, pero el acceso al psiquiatra es distante en términos geográficos, o por barreras administrativas”.


La protagonista de esta historia, como varias compañeras de tratamiento que se vieron obligadas a suspenderlo por falta de recursos, espera que el sistema de salud colombiano le dé la importancia que esta problemática merece, sobre todo en la población adulta.

“Fui remitida a consulta externa, pero esto no lo cubre el convenio entre mi prepagada y la entidad privada especializada; cada control particular tiene un costo elevado que no puedo asumir. Y si voy a mi EPS con copia de mi historia clínica para que me asignen un psiquiatra y un psicoterapeuta, no sé cuánto tiempo pueda extenderse el proceso por la falta de citas disponibles. Para salir de este infierno se necesita atención rigurosa y en casos como el mío, más que medicamentos, un entrenamiento de la familia y control diario de expertos que no se dejen manipular por las típicas salidas de: ‘ya desayuné y quedé llenísima’, ‘soy intolerante a la lactosa’ o ‘de niña comí tantas golosinas que ya no me gustan”, puntualiza.

El desconocimiento por parte de los médicos generales sobre estas condiciones mentales es otro punto que dificulta el tratamiento

Un nuevo perfil

Durante décadas, las adolescentes o mujeres jóvenes menores de 18 años integraron el perfil habitual de consultantes por trastornos alimentarios, “pero en la última década –dice la psiquiatra Maritza Rodríguez– se ha evidenciado un incremento de consultas de mujeres adultas, varones y niños con alta selectividad con los alimentos y problemas nutricionales derivados de esta. Es una nueva categoría diagnóstica que es la conducta evitativa/restrictiva de la alimentación durante la infancia, que puede persistir hasta la vida adulta” .

Este aumento se ha vista también en centros de psicoterapia y coaching para personas con problemas emocionales y psicológico, como El Cuerpo que Somos, de Medellín, que desde el 2016 ha atendido 29 casos de mujeres con TCA en edades entre 18 y 60 años.

Liliana Gaviria, cofundadora de este centro, explica que “algunas tienen comorbilidad asociada como depresión, estrés postraumático, trastorno límite de la personalidad, ansiedad, y el rango más común está entre los 20 y los 35 años”.

La Encuesta Nacional de Salud Mental de 2015 mostró que uno de cada diez jóvenes y uno de cada diez adultos tienen problemas de la conducta alimentaria ( hacer dietas para buscar perder peso sin estar en sobrepeso, provocarse el vómito después de comer para tratar de no engordar, hacer atracones de comida, contar calorías y estar atento a su peso diariamente); y por género, en los mayores de 18 años, las dietas restrictivas son más frecuentes en las mujeres, mientras que en los hombres son los atracones de comida.

PILAR BOLÍVAR 
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Sal de la rutina

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.