El ‘Cohousing’, una manera de compartir arriendo en la edad adulta

El ‘Cohousing’, una manera de compartir arriendo en la edad adulta

Surgió en los 60, pero es ahora cuando esta forma de convivencia colaborativa está cobrando fuerza.

‘Cohousing’

El ‘cohousing’ se basa en la idea de compartir vivienda –y arriendo– con un grupo de amigos y vivir de forma colaborativa.

Foto:

iStock

Por: Redacción Domingo
11 de mayo 2019 , 10:00 p.m.

El aumento de los hogares unipersonales en Colombia (18 por ciento en 2018, según el Dane) contrasta con una nueva tendencia mundial que aboga por la convivencia colaborativa y que lleva años incursionando con fuerza en Europa.

El ‘cohousing’, como se conoce esta modalidad, inició en los años 60 en Dinamarca; poco a poco, fue extendiéndose a otros países nórdicos y, posteriormente, a Estados Unidos. Pero ha sido en los últimos años cuando se ha consolidado como una fórmula alternativa de organización comunitaria para hacer frente a los altos precios de las viviendas, el individualismo exacerbado que caracteriza la posmodernidad y las dificultades que supone para la mayoría de personas jubilarse con un saldo a favor o, por lo menos, con unas condiciones dignas de vida.

A grandes rasgos, son grupos de amigos que deciden irse a vivir juntos para compartir gastos, actividades y momentos de ocio en un mismo domicilio integrado por espacios individuales e independientes y zonas comunes y espaciosas, donde se reúnen diariamente, como la cocina, salas multiusos, biblioteca, espacios verdes y jardines, e incluso zona infantil. También, existen los que optan por adquirir de forma conjunta un terreno y diseñan la comunidad desde cero, de acuerdo con sus necesidades: generalmente, casas pequeñas y económicas en torno a espacios comunitarios que administran los mismos habitantes. En resumen, es la manera perfecta de combinar vida privada con una vida social activa y, a la vez, reducir costos.

En estos entornos, la toma de decisiones conjunta, el sentido de pertenencia y el componente social se convierten en tres cuestiones fundamentales. De ahí, la importancia del consenso y llegar a acuerdos, ya que todos los residentes de la comunidad deben participar en las tareas del hogar –o en el mantenimiento y cuidado del lote– y responsabilizarse de los gastos que se generan.

El ‘cohousing’ ha tenido una gran acogida entre los adultos jubilados, con cada vez mayor esperanza de vida, que no quieren envejecer solos y se niegan a vivir aislados en residencias de ancianos que, además, suelen ser muy costosas. La idea detrás de estas auténticas cooperativas de la tercera edad –a las que se ha bautizado como ‘Senior cohousing’– es compartir momentos y experiencias con otras personas cercanas, que se encuentran en la misma situación, cuidarse entre todos y atender las necesidades individuales. Así, hasta el final de los días.

“El ‘cohousing’ es una forma de revolucionar el envejecimiento”, explicó en entrevista con ‘El País’ Pedro Ponce, impulsor de una iniciativa de ‘cohousing’ en España, donde este modelo de convivencia está cada vez más extendido. De hecho, en Sevilla, al sur del país, la alcaldía ya ha puesto en marcha un proyecto para desarrollar una iniciativa de ‘cohousing’ destinado a personas mayores y que cofinanciará la administración con los usuarios beneficiarios.

Varios expertos consultados por EL TIEMPO coinciden en que el 'cohousing' puede ser una buena alternativa en el futuro próximo para combatir las cifras mundiales, cada vez más altas, de personas mayores que viven en condición de absoluta soledad, con sus correspondientes consecuencias negativas para la salud. De acuerdo con un estudio de la Universidad Brigham Young, Utah (Estados Unidos), publicado por Harvard Health Publishing, la soledad, el aislamiento social y vivir solo son factores de riesgo que inciden en la muerte prematura de las personas, mucho más, incluso, que la obesidad. “Cuando las personas viven solas, tienen mayor riesgo de presentar problemas en la memoria, sufrir de depresión, ataques cardiacos, artritis y estrés”, asegura el informe.

En Colombia, hay que sumar, además, la situación de precariedad que caracteriza a las personas mayores de 60 años: solo el 23 por ciento recibe pensión.

Cuando las personas viven solas, tienen mayor riesgo de presentar problemas en la memoria, sufrir de depresión, ataques cardiacos, artritis y estrés

Para todas las edades

Pero si algo está demostrando este estilo revolucionario de vida es que es transgeneracional. Los ‘millennials’, con sus propias problemáticas y necesidades, también han visto en el ‘cohousing’ una opción rentable y asequible para lograr independizarse del hogar familiar. Se trata de un vuelco al concepto de propiedad privada, motivado por la precariedad laboral, los altos precios de los arriendos y la fantasía que supone para este segmento poblacional jubilarse algún día.

Vivir en colectividad no solo reduce los costos de los servicios, optimiza los espacios y abarata la compra de productos y alimentos que son para el consumo comunitario. El hecho de compartir con otros es, también, una oportunidad para generar sinergias profesionales. “Yo vivo con dos amigos más y un matrimonio, amigo también, con un hijo. Todos trabajamos en el mundo audiovisual, por lo que cuando uno se entera de algún trabajo o en su empresa están buscando a alguien con el perfil del otro, nos recomendamos los unos a los otros. También, hemos iniciado proyectos juntos, como una galería donde exponemos nuestros trabajos. Más allá de ser una familia y compartir gastos, nos ayudamos profesionalmente”, dice Miguel, un fotógrafo español de 33 años, quien actualmente reside en Berlín (Alemania), en un hogar ‘cohousing’.

En la región, Argentina y Uruguay son pioneros en estos modelos de hogar. La empresa Co-HabitaR crea, gestiona y desarrolla dicho tipo de viviendas colectivas en Montevideo, capital uruguaya, destinadas a tres perfiles diferentes de residentes: los seniors, familias con niños e, incluso, colectivos con intereses similares. En su página indican que “es un modelo que facilita el sentido de comunidad, mediante redes de apoyo mutuo”. Vida Linda es otro proyecto, este en la ciudad de Buenos Aires, diseñado para personas de la tercera edad. Es un edificio de 100 apartamentos independientes con zonas comunes, a partir de las cuales se promueve la vida comunitaria y la experiencia colaborativa. Dos ejemplos de que compartir casa ya no es algo exclusivo de estudiantes. Es la nueva contracultura y, quizá, la vivienda del futuro.

REDACCIÓN DOMINGO
EL TIEMPO

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.