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¡No nos perdamos de la magia de la vida!
Consigue trabajo como por arte de magia

No hay mejor momento que el presente para desenmascarar al mago que tenemos dentro y saborear la fantasía de la realidad.

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¡No nos perdamos de la magia de la vida!

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OPINIÓN / ¿Cuáles son esos distractores que usan en sus vidas?

Un buen truco de magia nos puede dejar perplejos. Hay unos tan asombrosos, que incluso nos hacen dudar sobre qué es real y qué no. Claro, no soy maga, pero sé lo suficiente para entender aquello de ‘los ases que se esconden bajo la manga’ y cuál es la diferencia entre un buen mago y uno malo: el primero tiene la capacidad de desviar la atención de su audiencia hacia el sitio exacto donde él quiere... o le conviene.

Usa un distractor fríamente calculado y tan llamativo que nuestros ojos no pueden desviarse hacia ese lado que él no quiere que percibamos. Y es ahí, mientras nuestras miradas están ancladas en lo ‘espectacular’ y en lo que nos ha seducido los sentidos, cuando el hechicero efectúa su magia.

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Si nos damos cuenta, la vida es muy parecida a este fenómeno, con una diferencia: no tenemos un fascinador externo que nos deslumbra con cortinas de humo. En el caso del día a día, es el ego el que desvía nuestra atención de lo significativo y de la magia real de la vida.

El permanente interés en comprar bienes materiales y acumular fortuna es como ese efecto distractor que podría haber usado Houdini en la cima de su carrera. Juramos que si nos vestimos a la última moda, usamos marcas lujosas o tenemos millones en el banco mitigaremos los vacíos que sentimos en nuestro interior.

Solo tenemos que mirar ejemplos como Marilyn Monroe o Robin Williams, entre tantos, para darnos cuenta de que no hay plata ni fama suficientes que logren desaparecer el dolor, la soledad o la tristeza que ocultamos en nuestros corazones.

El actor Jim Carrey dijo que ojalá todo el mundo lograra tener la fama y la fortuna que sueñan para que se dieran cuenta de que no son la solución. Para algunos, este distractor puede ser sexo, drogas, alcohol, comida e, incluso, Netflix.

Es cualquier cosa que desvía nuestra atención y evita que nos concentremos en los valores y esencia humana. Aquello que no nos permite experimentar felicidad ni tristeza, indispensable para nuestra evolución y crecimiento emocional.

Son efectos ilusorios que nos entretienen por un rato, pero nos descuidan de lo trascendental y después nos dejan sintiéndonos vacíos e insatisfechos. ¿Cuáles son esos distractores que usan en sus vidas? ¿Los tienen identificados? No hay mejor momento que el presente para desenmascarar al mago que tenemos dentro y saborear la fantasía de la realidad.

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