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No hay que corretear las conexiones que valen la pena / Opinión
Felicidad

"Si fuéramos conscientes de lo relativamente corta que es nuestra existencia y de que vamos a morir solos, no perderíamos tanto tiempo en relaciones que no nos dan alegría y goce", dice la autora.

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No hay que corretear las conexiones que valen la pena / Opinión

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La soledad con la que venimos debe ser contrastada con la manera como vivimos mientras estamos aquí.

Voy a recordarles algo que todos sabemos, pero que la mayoría tenemos refundido en el subconsciente: vinimos a este mundo solitos y así tal cual nos vamos a ir. Esta es otra de las tantas crudas realidades que nos ha enseñado la pandemia. El no poder acompañar a los seres queridos enfermos en el hospital ni tomarlos de la mano en su lecho de muerte ha sido para miles de personas el momento más duro y difícil de asimilar en estos meses.

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Cientos de familias en todo el mundo han pasado por esta experiencia de dolor inmensurable, pero estoy convencida de que debemos aprender de todo lo que nos pasa... y aún más cuando seguimos viviendo uno de los tiempos más complejos de nuestra historia. Esta ocasión me hace reflexionar sobre lo siguiente: la soledad con la que venimos y nos vamos de este planeta tiene que ser contrastada con la manera como vivimos mientras estamos aquí.

Como seres humanos fuimos diseñados para morir solos, pero también fuimos creados para establecer conexiones mientras estemos vivos. Porque es en ellas donde más aprendemos y más crecemos emocional y espiritualmente. La mayoría son complejas y difíciles y, sin embargo, cada una nos enseña de qué estamos hechos y qué vinimos a aprender en esta vida.

Por eso creo que debemos ser muy selectivos a la hora de entrar en cualquier relación, pero más aún en las de pareja. No podemos gastar nuestros ‘cartuchos de conexión’ en personas que no tienen la misma voluntad de conectar con nosotros. No podemos pasar nuestra corta vida rogando, mendigando o sufriendo por quienes no quieren compartir la vida con nosotros.

La sociedad, las películas y las novelas nos han predispuesto a pensar que si no hay drama, forcejeos, trucos, engaños, lágrimas o persecuciones, el amor no vale la pena. Yo les planteo lo contrario: por cada persona en la que nos quedamos meses o años tratando de convencer que nos ame, hay diez más que lo harían sin tanto sufrimiento ni tanta rogadera.

Debemos ser selectivos a la hora de entrar en las relaciones de pareja. No podemos gastar ‘cartuchos de conexión’ en personas que no tienen la misma voluntad de conectar con nosotros

Si fuéramos conscientes de lo relativamente corta que es nuestra existencia y de que todos vamos a morir solos, no perderíamos tanto tiempo ni invertiríamos tanto sufrimiento en relaciones que no nos dan alegría, lealtad y goce.

Sin duda, aun las más maravillosas necesitan esfuerzos y trabajo, pero es muuucho más fácil cuando las dos personas verdaderamente quieren estar presentes en la relación.

Así que antes de hacer todo tipo de maromas para convencer a alguien de que los ame o permanezca en sus vidas pregúntense si en esa persona vale la pena ‘gastar’ una de sus posibles conexiones en esta vida.

​ALEXANDRA PUMAREJO
Para EL TIEMPO@detuladoconalex

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