‘Las niñas no somos muñecas, exigimos la igualdad’

‘Las niñas no somos muñecas, exigimos la igualdad’

Ese fue el mensaje del evento ‘Construir caminos sin etiquetas’, organizado por la Fundación Plan.

Conversatorio ‘Construir caminos sin etiquetas’

En la foto aparece Alejandro Gamboa, presidente de Plan, en compañía de los presentadores el evento y algunos participantes.

Foto:

Foros EL TIEMPO

Por: Vida
15 de octubre 2018 , 10:20 p.m.

En el escenario aparecen la sala y el comedor de una casa, una niña y un padre de familia.

El hombre –representado por el reconocido actor Julio César Herrera, Freddy en ‘Betty la fea’– confiesa que de niño quería llorar o jugar con las niñas, pero que no lo hacía porque en la casa le decían que llorar es de niñas y porque los niños no juegan con las niñas.

“Me decían: no sea niña, no sea niña, no sea niña”, lamenta el hombre. Y la niña a su lado –la actriz y cantante Salomé Camargo– lo abraza y lo invita a dejar brotar su niña interior, así ya sea un adulto. Así sea todo un varón.

Así comenzó el conversatorio ‘Construir caminos sin etiquetas’, convocado por la Fundación Plan para conmemorar el Día Internacional de la Niña el pasado 12 de octubre, en Bogotá. Un evento organizado por Foros EL TIEMPO y que sirvió para recordar los desafíos que enfrentan las niñas en Colombia y el mundo solo por el hecho de ser niñas, y que sirvió también para avivar el debate sobre la igualdad entre los niños y las niñas.

Alejandro Gamboa, director de Plan, celebró que este tipo de iniciativas hayan logrado protagonismo en la agenda pública y que esté surgiendo un movimiento social que promueva la igualdad, el reconocimiento y la visibilidad para las niñas.

El presentador de noticias Juan Diego Alvira fue el moderador del evento. Saluda a un auditorio repleto e invita a la primera charla. Las invitadas: la joven María Elena González Mezú, líder social de Jamundí (Valle del Cauca) y Vanessa Rosales, escritora y consultora de estilo e historia y teoría de la moda.

María Elena, luciendo una trenza en forma de corona, toma el micrófono y cuenta que ella era una niña muy pobre a la que le cambió la vida gracias a los proyectos sociales de la Fundación Plan y que hace siete años tiene su propio emprendimiento: Belleza Negra, con el cual busca reconstruir el tejido social y empoderar a niñas y jóvenes con iniciativas que tienen que ver con el pelo.

Cuenta lo importante que ha sido el pelo en las mujeres afros, que a través de los peinados se tejieron los caminos –mapas– de fuga por los que lograron fugarse de sus amos en las épocas de la esclavitud y que allí escondían las semillas con las que después sembraron las huertas.

Y también en el pelo escondían el oro con el que pagaron su libertad.

El poder negro

“Por toda esa riqueza que ha habido en nuestro pelo les enseño a las niñas de Belleza Negra que no tenemos por qué mandarnos a alisar los crespos y que con nuestras trenzas y turbantes tenemos cabida en cualquier escenario, y que así somos hermosas”, dijo María Elena, y todos la aplaudieron.

Vanessa Rosales interviene y reconoce que la moda se ha constituido en un tema frívolo y secundario, de tocadores y no de academias. Y habla, entonces, de la moda como un asunto histórico y cultural, de una industria y de una forma de empoderamiento para las mujeres a lo largo de la historia.

“A la Colonia llegamos esclavizados, pero hoy ya no somos esclavos, tenemos las mismas capacidades para desempeñarnos en todos los roles y escenarios”, sigue María Elena.

El turno ahora es para Brithany, una joven periodista de 22 años oriunda de Turbana, Bolívar, quien se sienta a conversar con la antropóloga, presentadora y gestora cultural Simona Sánchez. Brithany cuenta que ha sido discriminada por muchas cosas, entre otras porque necesitaba una beca para estudiar periodismo y nunca la consiguió. “Porque las becas son para otro tipo de carreras, pero yo no quería otra carrera”, dice. Y, ya en la universidad, le sugerían que se metiera a un semillero de ciencia o de investigación “y desconocían que como bailarina también les aporto al folclor, a la cultura y a la preservación de nuestras raíces y nuestra historia”. Y también ha sido rechazada por el hecho de no ser negra en una tierra de negros. “Yo soy orgullosamente mestiza o, mejor, indígena”.

Simona Sánchez agradece haber sido aceptada por el canal Citytv, donde su apariencia –pelo al estilo rastafari, descomplicada, medio ‘hippie’– nunca fue un impedimento. Y cuenta cómo le llegaron a ofrecer operaciones y cambios estéticos para encajar con el estereotipo de la presentadora común de entretenimiento, y que alguna vez le ofrecieron dinero para cortarse el pelo en un canal de televisión. Y ella dijo que no, orgullosa de su camino.

A Brithanny y Simona les siguieron Lismaris, una niña futbolista de Clemencia, Bolívar, y la medallista olímpica María Isabel Urrutia. Dos mujeres afros inmersas en sendos deportes, tradicionalmente para machos: el fútbol y el levantamiento de pesas.

“Hay comentarios que te hacen sentir miedo, que te limitan; te dicen que no puedes, que el fútbol es para los niños; y ellos te dicen: ‘Eres una machorra, el fútbol no es para ti’. Y luego, todo te lo quieren dar fácil, te tratan con cuidado o te dejan hacer un gol solo por ser mujer”, dice Lismaris, de 15 años. Y añade: “Queremos igualdad, pero no somos muñequitas”.

Urrutia, quien también ha incursionado en la política como representante a la Cámara, donde fue ponente de la ley de infancia y adolescencia, habla de las batallas que ha tenido que dar como mujer negra y deportista.

Hay comentarios que te hacen sentir miedo, te dicen que no puedes, que el fútbol es para los niños; y ellos te dicen: ‘Eres una machorra, el fútbol no es para ti’

No más discriminación

“Sentí la discriminación desde mi casa, cuando me rechazaron por escoger el deporte como un proyecto de vida. Y cuando escogí levantar pesas, me dijeron que era más fácil el atletismo. Que levantando pesas me iba a convertir en hombre”, cuenta la deportista que ganó la primera medalla de oro para Colombia, en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.

Y hoy, cuando se gana la vida como entrenadora, también es excluida por los hombres. “Me dicen que soy la negra bruta”.

A Lismaris y a María Isabel las acompañó la deportista, presentadora y modelo Susana Mora, quien de niña comenzó como equitadora y ahora compite en triatlones.

“Me critican porque no tengo grandes medallas ni grandes logros”, dice, y aclara que no es una celebridad del deporte. Que el deporte ha sido la mejor forma para mantenerse sana y empoderarse como mujer. “Y la mayoría de esas críticas, durísimas, han sido de otras mujeres”, dijo.

En el evento también se habló sobre lo difícil que es para las mujeres incursionar en otro campo dominado por hombres: la tecnología. De eso debatieron Diana, joven bogotana que estudia lenguas modernas y trabaja en mercadeo digital, y Johana Pinzón, psicóloga de formación y una reconocida gestora digital.

Las dos hablaron de que apenas el 0,7 de las empresas de tecnología las dirigen mujeres e hicieron una invitación para que las niñas y jóvenes se abran más camino en este tipo de profesiones. Y así, con reclamos, confesiones y esperanza, terminó una jornada en la que la igualdad llegó para quedarse.

Un evento de primera

Los asistentes al evento no solo salieron conmovidos por los testimonios de las participantes. También terminaron sorprendidos con el ingenio y el despliegue de tecnología en la logística y la escenografía. Se trató de una propuesta conceptual y creativa de Foros EL TIEMPO, al desarrollar un escenario multimedia que se iba modificando según las conversaciones y temáticas abordadas. En un momento era el escenario de una obra de teatro, y en un abrir y cerrar de ojos se desplegaban imágenes de todo tipo. Se usaron formatos de pantallas de televisión, cine y un lenguaje multimedia. En la organización de la jornada participaron diseñadores, animadores, ingenieros y expertos en contenidos digitales, que acuden a lo último en tecnología e innovación a la hora de realizar eventos de altísimo nivel.

REDACCIÓN VIDA

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Sal de la rutina

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.