Recomendaciones para evitar las peleas entre gatos

Recomendaciones para evitar las peleas entre gatos

Los procesos de socialización entre los felinos son una de las claves para que se adapten.

Peleas entre gatos

Si uno de los dos arquea su espalda, echa para atrás las orejas, mira fijamente al otro, tiene erizado el pelo, eleva su cola y emite vocalizaciones, hay que estar atentos para evitar un ataque.

Foto:

IStock

Por: *Gabriel García
04 de enero 2020 , 07:00 a.m.

Semanas atrás hablamos sobre las peleas entre perros y cómo detenerlas. A raíz de eso, muchas personas se pusieron en contacto preguntando por el caso de los felinos domésticos. Antes de hablar del tema, es importante explicar que los felinos en general son animales territoriales.

En la naturaleza, la mayor parte de los conflictos se presentan por disputas territoriales, alimento o por reproducción. Nuestras mascotas no están muy lejanas de estas situaciones y conservan muy marcado ese instinto de territorialidad, en especial los machos.

Cuando un minino dominante advierte la presencia de otro en su territorio, se pueden presentar maullidos, marcaje de los espacios con orina e incluso ataques con rasguños y mordiscos

Cuando un minino dominante advierte la presencia de otro en su territorio, se pueden presentar maullidos, marcaje de los espacios con orina e incluso se llegan a presentar ataques entre unos y otros, con rasguños y mordiscos. Estas respuestas agresivas se desencadenan ante estímulos negativos como miedo o amenaza, ante los cuales el gato siente peligro y ve necesario defenderse.

Atención a las señales

Uno de los pasos más importantes para evitar una pelea es conocer muy bien el lenguaje corporal de los felinos: si los dos (o alguno de los dos) arquea su espalda, echa para atrás las orejas, mira fijamente al otro, tiene erizado el pelo, eleva su cola y emite vocalizaciones (maullidos, bufidos o gruñidos), es hora de estar muy atentos para evitar un ataque.

Una recomendación adicional es tratar de llamar la atención con palabras cariñosas, pero sin llegar a tener contacto físico con alguno de los involucrados: en estos casos los gatos se encuentran nerviosos y en estado de alerta, y pueden llegar a atacarnos.

Y al momento de una pelea…

A pesar de que la socialización haya sido exitosa, dos gatos ‘amigos’ pueden tener una pelea sin razón aparente. Lo importante en este caso es distinguir cuándo se trata de una confrontación real y cuándo de un juego que pueda resultarnos agresivo.

Una herramienta práctica para separar dos animales que pelean es hacer uso de un espray con agua fría. Dos cosas que nunca se deben hacer son: emplear palos, piedras o cualquier otro objeto.

Al presenciar una pelea de gatos, el primer mecanismo para detenerla es mediante sonidos fuertes que logren llamar la atención de los contendientes, como silbidos, aplausos, sonajeros de semillas, golpes secos y duros a objetos como mesas, etc., o simplemente con un grito enérgico de ‘no’ o ‘quietos’. Si lo anterior no funciona, una herramienta práctica para separar dos animales que pelean es hacer uso de un espray con agua fría. Dos cosas que nunca se deben hacer son: emplear palos, piedras o cualquier otro objeto, así como intentar separarlos con nuestro cuerpo, ya que podemos recibir rasguños o mordeduras.

Una vez separados, lo aconsejable es mantenerlos en espacios divididos y no ejercer castigos físicos por lo sucedido. Cuando la paz haya vuelto a casa, las palabras cariñosas y recompensas por la reconciliación serán siempre bien recibidas.

La prevención es la clave

Una de las causas más comunes de violencia entre gatos se da cuando un nuevo individuo llega a casa. Allí, los gatos intentarán demostrar superioridad y dominancia, dando lugar a violentos enfrentamientos.

Para evitarlo, lo ideal es hacer una correcta socialización de los gatitos:

1. El proceso debe ser gradual. Al inicio, cada gato deberá contar con su propio espacio y elementos (comedero, bebedero, juguetes, arenera, etc.). Es importante permitirles hacer contacto visual y solo hacer un acercamiento cuando estén acostumbrados el uno al otro.

2. Es normal que dos gatos que recién se están conociendo se muestren cautelosos, nerviosos y un poco temperamentales. Se mirarán fijamente, habrá uno que otro gruñido y quizá no compartan juegos de inmediato. Este es un proceso que toma tiempo y que no debe forzarse.

3. Mientras el proceso de socialización no esté completo o no haya sido exitoso, lo ideal es que los mininos cuenten con espacios separados y seguros si es necesario salir de casa y dejarlos sin supervisión.

4. Brindémosle espacios seguros en los cuales se puedan resguardar en caso de algún ataque: escondites, repisas, casas, etc.

5. Mientras se lleva a cabo el proceso de socialización debemos extremar la atención que les brindamos: una pelea puede generarse sin previo aviso.

6. Muchas veces las peleas se dan por celos, por lo cual es importante brindarles atención y afecto a ambos gatos por igual.

*GABRIEL GARCÍA
PARA EL TIEMPO
@NoSoyEseGabo

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