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La dura tarea de cuidar un manatí bebé para que se convierta en ‘ingeniero’
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La historia de Tasajerito, el bebé manatí rescatado en el MagdalenaLa historia de Tasajerito, el bebé manatí rescatado en el Magdalena.
Tasajerito, manatí rescatado

Equipo de rehabilitación de 'Tasajerito'

La dura tarea de cuidar un manatí bebé para que se convierta en ‘ingeniero’

Unas 45 personas cuidan de Tasajerito, un neonato de manatí encontrado en el Magdalena.

Todos los días Tasajerito, un manatí bebé rescatado en el Magdalena, se toma medio tarro de leche de fórmula especialmente diseñada para él, tres tarros de suero Pedyalite, y es cuidado por al menos tres personas en turnos que rotan cada 4 horas.

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Es un “paciente crítico”, según explica Alejandra Martínez, bióloga marina del Acuario Mundo Marino ubicado en Santa Marta, donde hoy protegen al animal, que tiene apenas mes y medio de vida.

La tarea es compleja y costosa: Tasajerito debe tener vigilancia las 24 horas del día si se quiere que sea rehabilitado con éxito para poder ser reintroducido a su hábitat natural.

Tan solo en el primer mes, $ 14 millones se han gastado únicamente en la fórmula especial que se le da como alimento en reemplazo de la leche materna, sin contar los suplementos, la atención veterinaria y el agua dulce que requiere en estos momentos.

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Los manatíes neonatos están con su mamá hasta los dos años, momento en el que empiezan a consumir alimentos como plantas, pero sin este cuidado parental tenemos que suplir la ausencia de su madre

El animal, de la especie Trichechus manatus manatus, fue encontrado el primero de septiembre por pescadores del corregimiento de Tasajera, una pequeña población ubicada en el departamento del Magdalena, y entregado a la Corporación Autónoma Regional de Magdalena (Corpamag) para su protección.

Según recuerda Julieth Prieto, bióloga marina de la corporación, “los pescadores cuentan haber encontrado al manatí en un sitio lodoso y poco profundo, con sus ojos y sus narinas (fosas nasales) llenas de lodo”.


Hoy su protección recae en un grupo de especialistas multidisciplinarios nacionales e internacionales, del que hacen parte expertos de Corpamag, el Centro de Atención y Valoración de Fauna, la Fundación Museo del Mar-Acuario Mundo Marino, el Acuario del Rodadero, la Fundación Omacha, el Centro de Conservación de Manatíes del Caribe, el Programa de Conservación de Tortugas y Mamíferos Marinos-ProCTMM, estudiantes de Biología Marina de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, estudiantes de Biología de la Universidad del Magdalena y voluntarios de Parques Nacionales Naturales.

Los primeros tres meses son los más difíciles

En su ambiente natural, a un manatí le toma aproximadamente dos años dejar de tomar leche materna para empezar a consumir plantas, como hojas de mangle o algas, que son su alimento.

Sin embargo, con Tasajerito es distinto. Julieth Prieto explica que por esa razón, tras el rescate del animal, se hizo la búsqueda de su madre en sitios cercanos durante 36 horas, pues ella podría cuidarlo y enseñarle todas las habilidades que necesita para sobrevivir. Infortunadamente, no lograron encontrarla.

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Los casos de rehabilitación de manatíes neonatos son muy complejos, porque estos mamíferos requieren un alto cuidado parental en su periodo de lactancia.

Foto:

Corpamag

Por eso los primeros tres meses bajo cuidado humano serán esenciales. Tasajerito debe aprender de los biólogos y veterinarios expertos cómo comer, cómo nadar y hasta le deben sacar los gases con masajes, como lo haría con estimulación su madre, de estar juntos.

Superada esta primera etapa delicada, el futuro de este manatí bebé dependerá de cómo responda al tratamiento durante el proceso de rehabilitación, que durará aproximadamente dos años y medio.

Pero por ahora los expertos no lo dejan ni un momento solo y le enseñan, de a poco, las habilidades que necesita para que, si todo sale con éxito, pueda ser introducido a su ambiente natural.

“Nosotros tenemos que simular esas condiciones de alimentación, pero nunca vamos a poder ofrecer todo el enriquecimiento que realmente tiene la leche materna, ni los cuidados que tiene con él su mamá. Los manatíes neonatos están con su mamá hasta los dos años, momento en el que empiezan a consumir alimentos como plantas, pero sin este cuidado parental tenemos que suplir la ausencia de su madre bajo cuidado humano”, destaca Prieto.

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En el país ya se tiene experiencia en el cuidado y liberación exitosa de estos animales, según explica Isabel Gómez, de la Fundación Omacha.

En 2011, María del Mar, una manatí bebé rescatada en la Ciénaga Grande de Lorica (Córdoba) fue liberada tras más de dos años de arduo trabajo de cuidado en el que estuvo involucrada esa organización, que hoy también cuida de Tasajerito.

Hoy se sabe que María del Mar ha tenido ya tres bebés manatíes y de vez en cuando pescadores la ven durante sus faenas.

Amenazados y sin defensa

De hecho, un manatí no tiene ningún sistema de defensa. Él a duras penas puede desplazarse rápido con su cola y ya, pero es muy fácil de atrapar, es el animal más noble, diría yo

En Colombia los manatíes están catalogados en la categoría de En Peligro (EN) por la Lista Roja, un inventario de las especies en riesgo de extinción realizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Eso significa que el animal enfrenta un alto riesgo de extinción o deterioro poblacional en estado silvestre en el futuro cercano.

Hasta ahora, según las expertas, el único depredador conocido de estos animales es el ser humano, bien sea por la caza para poder consumir su carne, o por la afectación de los ecosistemas donde viven, como en el caso de las ciénagas que son secadas con fines de usar su agua para agricultura.

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“Ellos están en estos sitios rurales, en poblaciones donde no hay acceso fácil al alimento, y estas poblaciones subsisten de la cacería y es muy fácil atrapar al manatí. De hecho, un manatí no tiene ningún sistema de defensa. Él a duras penas puede desplazarse rápido con su cola y ya, pero es muy fácil de atrapar, es el animal más noble diría yo. Su único sistema de defensa es su encanto”, destaca Julieth Prieto.

Prieto, Martínez y Gómez coinciden en que se necesita más educación y más recursos desde el Gobierno nacional, la gestión internacional y la empresa privada, para crear programas que ayuden a proteger a los manatíes y a concientizar a las poblaciones de la importancia de su cuidado, para que no se presenten situaciones como la vista en julio de este año, cuando Julieta, una manatí de 3,35 metros de longitud y 450 kilogramos de peso, que tras ser rescatada y rehabilitada durante un mes, fue asesinada días después de su liberación, en cercanías a donde fue encontrado Tasajerito.

'Ingenieros de sus ecosistemas'

Tasajerito, con cuatro días de nacido, fue rescatado el primero de septiembre por pescadores de Tasajera, Magdalena, y entregado a la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag).

Foto:

Corpamag

Los manatíes tienen una tasa reproductiva baja y su periodo de gestación es de 13 meses; una hembra tiene en promedio una cría cada cinco años, pero cuando llegan a su desarrollo estos animales se convierten en “ingenieros de sus ecosistemas”, según explica Prieto. Pues con sus actividades diarias de alimentación y locomoción mantienen las ciénagas y ríos donde habitan saludables y en buen estado.

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“La función que más me gusta describir –afirma Isabel Gómez– es que son ‘ingenieros’ de los ecosistemas, porque hacen un mantenimiento de las profundidades y con su aleta caudal aplacan sedimentos, además son indicadores de la buena calidad de los cuerpos de agua que circundan y controlan la proliferación de plantas acuáticas, porque consumen entre el 7 y el 10 por ciento de su peso al día; entonces, esto ayuda a que el ecosistema no se sedimente; a que los caños puedan estar despejados para que entre agua dulce a la ciénaga, y todo esto constituye una labor de ingeniería que ellos hacen”.

Además, señala también la bióloga, los nutrientes que aportan sus heces atraen peces, por lo que se cree que donde hay manatíes hay peces y un cuerpo hídrico saludable.

EDWIN CAICEDO UCRÓS | @CaicedoUcros
REDACTOR MEDIOAMBIENTE | @ElTiempoVerde

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