La degradación ambiental propicia la violencia de género

La degradación ambiental propicia la violencia de género

Estudio de la Uicn apuntan a casos de tráfico sexual en minas ilegales en países de Sudamérica.

La degradación ambiental propicia la violencia de género

Algunas mujeres trabajando en el campo en Uganda. 

Foto:

Maggie Roth / Uicn

Por: MEDIOAMBIENTE
29 de enero 2020 , 12:00 p.m.

A medida que unos recursos naturales ya limitados se vuelven aún más escasos debido al cambio climático las niñas y mujeres reciben la peor parte, según el estudio Vínculos entre la violencia de género y el medio ambiente: la violencia de la desigualdad presentado hoy por la Uicn.

“Este estudio nos muestra que los daños que la humanidad está infligiendo a la naturaleza también pueden alimentar la violencia contra las mujeres en todo el mundo, un vínculo que, hasta ahora, se ha pasado por alto en gran medida”, dijo Grethel Aguilar, directora general interina de la Uicn.

El estudio recopila datos y estudios de casos de más de 1.000 fuentes, y documenta los amplios vínculos directos entre las presiones ambientales y la violencia de género.

Concluye que la violencia de género se utiliza principalmente como un medio sistémico para reforzar los privilegios existentes y los desequilibrios de poder sobre funciones y recursos.

Por ejemplo, los conflictos sobre el acceso a recursos escasos pueden dar lugar a prácticas como la de “sexo por peces”, donde los pescadores se niegan a vender pescado a las mujeres si ellas no tienen relaciones sexuales con ellos, como se ha visto ocurrir en algunas partes de África oriental y meridional.

Además, por efectos de la crisis climática, las mujeres y las niñas también deben caminar más lejos para buscar alimentos, agua o leña, lo que aumenta su riesgo de ser víctimas de violencia de género.

La degradación ambiental propicia la violencia de género

Esta imagen muestra a la presidenta cooperativa de Kabeza Village (en 2016), Solange, con su bebé en Ruanda.

Foto:

A.E. Boyer/ Uicn

El nuevo estudio de la Uicn también examina los vínculos entre la violencia de género y los delitos ambientales, como la caza furtiva de vida silvestre o la extracción ilegal de recursos.

Señala que la trata de personas y el trabajo forzado se utilizan con frecuencia para permitir este tipo de actividades ilegales, explotando a las comunidades locales.

Los estudios de casos destacados en el estudio apuntan a ejemplos del de tráfico sexual en torno a minas ilegales en algunos países de Sudamérica, el de abuso sexual y el trabajo infantil en la industria pesquera ilegal en el sudeste asiático, y la de explotación sexual en torno a la tala y el comercio de carbón ilegales en zonas de África.

Según el estudio, la violencia de género también se utiliza como un medio para ejercer control sobre los defensores del medio ambiente y de los derechos humanos.

Si bien la violencia contra los activistas ambientales está aumentando a nivel global, las mujeres activistas, en particular, parecen estar experimentando niveles crecientes de violencia específica de género con el objetivo de reprimir su poder, socavar su credibilidad y estatus dentro de las comunidades, y desalentar a otras mujeres a que expongan su situación.

MEDIOAMBIENTE

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.