Shawn Heinrichs, el fotógrafo de tiburones más famoso del mundo

Shawn Heinrichs, el fotógrafo de tiburones más famoso del mundo

El sudafricano se ha convertido en un referente de la preservación de la vida submarina. 

Fotografías de Shawn Heinrichs

Modelos, bailarines y artistas han aparecido en los trabajos de Shawn Heinrichs para concienciar sobre el cuidado y la belleza de la vida submarina.

Foto:

Cortesía Shawn Heinrichs

Por: Juana Libedinsky - La Nación (Argentina) - GDA
12 de enero 2019 , 09:57 p.m.

“Yo era una lechuga que flotaba entre bifes bien jugosos, y el público era vorazmente carnívoro. ¿Quién se iba a fijar en mí?”.

La reflexión es de Shawn Heinrichs, el conservacionista y fotógrafo de tiburones más famoso del planeta, cuando se le consulta sobre si tuvo miedo de estar bajo el agua en la primera lucha entre orcas y cachalotes jamás registrada en cámara (la suya) en 2013. “Sabía que no era la mejor idea, pero no pude resistirme y me tiré al agua con una cámara y sin equipo de buceo”, recuerda.

A Heinrichs le gusta hablar sobre periodismo y sus trabajos encubiertos que hicieron que el mundo entero tomara conciencia de la forma en la que en Asia se matan indiscriminadamente tiburones en busca de sus aletas; de sus producciones para National Geographic, BBC y CNN, y de las veces que su vida estuvo en peligro, siempre por estados o mafias de pescadores, nunca por animales. Además, busca que, a través de sus fotos, se tome conciencia sobre la vida submarina y su preservación, como se evidencia en ‘Light on Shadow’, la exitosa muestra fotográfica que fue exhibida el año pasado en el Southampton Arts Center, en Nueva York.

Ayuda en su misión que, además de intenso, comprometido y carismático, el sudafricano sea espléndido, como un actor de Hollywood: pelo lacio perfecto, mandíbula cuadrada y la camisa entreabierta que deja adivinar un anzuelo gigante de tiburón que le cuelga del cuello y no se lo quita desde hace unos años. Cuenta que uno de los días en los que patrullaba la isla Cocos de Costa Rica, declarada patrimonio de la humanidad, pero en peligro por la pesca de tiburones, rescató a uno de ellos de una muerte certera extrayéndole el anzuelo, el cual, en vez de tirarlo, se lo colgó al cuello.

Esta aventura, así como muchas otras, apareció en la televisión cuando Discovery Channel estrenó ‘Racing Extinction, la cuenta regresiva’, en 30 países en simultáneo, donde Heinrichs era una de las estrellas. Gracias a su trabajo, ha ganado un Emmy y ha recibido todo tipo de premios al conservacionismo, como el ‘Sea Hero of the Year’. Sin embargo, cuenta que todavía le falta mucho por hacer.

¿De niño se imaginaba una vida así?

Cuando tenía 6 o 7 años presencié en Sudáfrica cómo el Gobierno apilaba los cuerpos de tiburones que habían sacado de lo que ellos llamaban áreas protegidas para los bañistas. Sentí que había algo profundamente equivocado en lo que estaba observando. Al año siguiente nos vinimos a vivir a Estados Unidos, pero, hasta que no entré en la universidad, no volví a bucear como cuando era pequeño. Cuando lo hice, mi sorpresa fue mayúscula: los mares no tenían nada que ver con los que yo había conocido en la infancia: había muchísima belleza que había desaparecido. Quise entonces empezar a documentar tanto la destrucción acontecida como la maravilla que todavía quedaba, pero, claro, tenía que ganarme la vida. Me gradué en Administración de Empresas y me fue muy bien con una ‘startup’ tecnológica. En cuanto pude dejé todo para dedicarme al mar y a transmitir el mensaje de que hay esperanza, de que estamos a tiempo de hacer algo, pero no hay tiempo que perder.

¿Cuál fue su encuentro más memorable?

Fue en Tonga, hace ocho años. Vi una ballena jorobada con su cría y me puse a fotografiarlas. Sentía que la madre estaba muy relajada con mi presencia, pero que a la cría la ponía nerviosa y empecé a alejarme. Ellas me siguieron. Seguí nadando y nadando hasta que me alcanzaron. Dos siglos de industria ballenera han llevado a estas criaturas al borde de la extinción. A la madre posiblemente los humanos le habíamos matado a sus padres y hermanos. Pero la naturaleza es tan majestuosa y con tanta capacidad de perdón que ella me estaba acercando su bebé, lo más preciado en el mundo para ella, orgullosa para que yo lo viera.

En cuanto pude dejé todo para dedicarme al mar y a transmitir el mensaje de que hay esperanza, de que estamos a tiempo de hacer algo, pero no hay tiempo que perder

¿Y el que menos?

Me marcó mucho uno estando en Indonesia, en un área que logramos que fuera protegida. Estaba lleno de tiburones bebés a los que habían cazado por sus aletas y luego los habían devuelto al mar, donde no habían sobrevivido. Les pagaban unos 30 dólares a los pescadores por 500 tiburones. Ver en directo la capacidad de destruir el medioambiente por la ignorancia, la desesperación y la avaricia hizo que sintiera que tenía que ir a la línea de fuego para mostrarle a la gente lo que estaba pasando.

También combina el baile y la moda bajo el agua para llevar su mensaje...

A veces, y es muy efectivo. Por ejemplo, Australia había decidido que quería mantener a los turistas a salvo de los tiburones y autorizó un método de protección de las playas que básicamente era una matanza selectiva, mayoritariamente de tiburones tigre. Para llamar la atención, me asocié con Hannah Fraser, una extraordinaria ‘performer’ subacuática, para que se acercara a ellos sin ningún equipo ni protección. Eran tiburones tigre de cuatro o cinco metros; Hannah posaba y los acariciaba. En veinticuatro horas, el video llegó a 40 millones de personas. Tuvimos más de diez mil cartas para el Gobierno australiano, que entregamos inmediatamente en mano. Poco tiempo después, la medida se levantó.

Y luego siguieron con las mantas...

Sí, debíamos protegerla de la pesca destructiva por el uso de su branquia como tónico medicinal en China. Esta vez, Hannah, vestida de gitana, se fue al fondo del mar y se puso a bailar con una de ellas a medianoche. Logramos portadas de muchos de los principales medios y una gran mayoría de los delegados de la Convención Internacional de Comercio de Especies en Peligro votó para que la mantarraya quedara incluida en la lista de animales protegidos.

¿Por qué su pasión por los tiburones?

Porque los medios y los mitos los pintan como un asesino de hombres, bruto y voraz, y no podría haber nada más lejano. Los humanos nadan en el océano siete mil millones de veces al año. Hay unas cinco muertes por ataques de tiburón al año. Estadísticamente, eso es que la posibilidad de que nos pase es casi inexistente. Al mismo tiempo, nosotros matamos cientos de millones de tiburones por año, en general para el comercio de aletas. Nuestro miedo es irracional, no lo apoyan las estadísticas, pero el daño que estamos creando al medioambiente con la matanza de tiburones es, en cambio, muy real.

¿Qué hay que hacer en un encuentro con un tiburón?

El tiburón evolucionó para eludir el riesgo, y nosotros somos riesgo. En el muy excepcional caso de un encuentro con un tiburón, no hay que escaparse en pánico, porque eso nos clasifica como presa. Si en lugar de eso nos acercamos hacia él, en más del 99 por ciento de los casos se va a escapar, porque nos va a tomar como predador.

¿Qué opina de la película ‘Tiburón’?

Conozco bien a Wendy Benchley, la viuda de Peter Benchley, quien escribió la novela original –fue publicada en 1974–. Él pensó que estaba proveyendo de entretenimiento, nunca imaginó el fenómeno que desataría. Se volvió un importante luchador por la conservación marina y pasó el resto de sus días tratando de deshacer lo que Tiburón había creado.

¿Qué debería hacer el ciudadano de a pie para colaborar?

Lo primero es informarse, porque todo lo que hacemos tiene un impacto, que puede ser positivo o negativo.Las tres áreas claves son: cómo consumimos, cómo eliminamos desechos y el uso que hacemos de energía. Por ejemplo, ante productos que vienen del mar, hay altas posibilidades de que algunos sean de industrias pesqueras que están siendo destructivas, no solo del tipo de animal que buscan, sino de otro tipo de pescados que luego vuelven a ser echados al mar, muertos o moribundos. Esto impacta la vida de las tortugas, de las ballenas, de los tiburones y demás, entonces hacer elecciones sustentables en la alimentación es fundamental. Luego, hay cosas pequeñas. Por ejemplo, no usar plásticos que no se pueden reusar y que afectan los océanos, como botellas de agua o sorbetes.

¿Siempre se siente seguro bajo el agua? ¿Cómo sabía que las orcas que enfrentaban a los cachalotes no lo iban a atacar?

Los del barco me miraban como a un loco porque me tiré a esa escena que parecía de ‘Jurassic Park’. Y yo tampoco estaba tan seguro de lo que hacía. En un momento, una orca hembra se desprendió del grupo y se me vino encima. Pero decidí aferrarme a mi creencia más profunda de que no son asesinos, sino cazadores profundamente inteligentes que hacen sus cálculos antes de actuar. Frente al festín que tenían delante, yo no podía ser del menor interés. Y, efectivamente, luego de inspeccionarme, la orca dio media vuelta y se volvió para seguir atacando a los tentadores cachalotes.

¿Qué opinan su familia y sus seres queridos de su trabajo?

Por mucho tiempo creo que no entendían realmente qué hacía, especialmente cuando abandoné la ‘startup’ exitosa para esto. A medida que mi trabajo iba apareciendo en los medios se fueron enterando y creo que lo fueron valorando. Pero hasta que no vieron lo que hacía con la cámara oculta en ‘Racing Extinction’ no se habían dado cuenta de los riesgos que tomaba, y tuve que dar muchas explicaciones.

Las tres áreas claves son: cómo consumimos, cómo eliminamos desechos y el uso que hacemos de energía

Tiene hijos pequeños, ¿le gustaría que siguieran sus pasos?

Tanto mi mujer como ellos son buenos buceadores, y sin duda quisiera que mis chicos tuvieran un compromiso con el océano de por vida. ¿Que lleven su compromiso por la preservación al extremo que yo lo llevo? Eso, tengo que reconocer, ni a mí me queda tan claro.

JUANA LIBEDINSKY
LA NACIÓN (Argentina) - GDA@LANACION

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.