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‘Hay una absoluta responsabilidad de Ecopetrol’: Minambiente
Derrame de crudo en el campo Lizama

Uno de los más de 500 operarios que hoy trabajan en la limpieza de las quebradas afectadas por el derrame de crudo.

Foto:

Jaime Moreno / EL TIEMPO

‘Hay una absoluta responsabilidad de Ecopetrol’: Minambiente

El presidente de Ecopetrol dice que el afloramiento ha cesado y el pozo está sellado.

Para el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo, Ecopetrol “subestimó” y respondió tarde al derrame de crudo en el campo Lizama, ubicado en Barrancabermeja, Santander, ocurrido el pasado 2 de marzo.

De acuerdo con Murillo, la responsabilidad “absoluta” del evento recae en Ecopetrol, que podría enfrentar sanciones que oscilan entre los “5 y 7 mil millones de pesos, hasta los 40 mil millones”, además del posible cierre del campo.

A pesar de que Ecopetrol aseguró ayer, a través de un comunicado, que las “emanaciones del pozo 158 fueron controladas”, la Autoridad Nacional de Licencias ambientales (Anla) investiga el hecho que causó la tragedia ambiental en unos 24 kilómetros de la quebrada Lizama, caño Muerto y el río Sogamoso.

¿Quién es el responsable por este derrame?

La responsabilidad es muy clara. Ecopetrol tiene una licencia para operar el campo Lizama y el evento se presentó en el pozo inactivo Lizama 158. Hay una absoluta responsabilidad de Ecopetrol. Lo que se está investigando son las causas que llevaron al evento de afloramiento del fluido. Hay varias hipótesis: una que establece que el pozo tuvo fallas que llevaron a que se presentara el fenómeno y otras que plantean que puede tener un origen natural. Las investigaciones lo van a establecer.

La otro es la responsabilidad de la empresa frente al evento de emergencia, porque una vez se presentaron los primeros afloramientos la empresa lo comunicó a las autoridades ambientales, pero como un evento menor, en el cual la respuesta fue acorde.

¿Hubo subestimación en la primera valoración?

Ecopetrol subestimó el evento y pecó por exceso de confianza. Cuando el evento llega a su real magnitud, el 15 de marzo, se da la respuesta necesaria que tiene la petrolera en estos casos. Cuando nosotros llegamos, encontramos que se necesitaba aumentar sustancialmente las barreras para la suspensión del flujo de crudo que estaba en las quebradas Caño Muerto y Lizama –se tenían cerca de 56 barreras y Ecopetrol las aumentó a 85–.

Pero eso debió haberse hecho más temprano, por eso la Anla formula pliego de cargos por daños ambientales. Se generó gran retraso de la respuesta de todo el sistema.

¿Ecopetrol no tuvo en cuenta recomendaciones del plan de contingencia?

Ese es otro aspecto de la investigación que hay que asumir. La Anla le hizo el requerimiento a Ecopetrol de que actualizara el plan de contingencia para ese campo y el pozo, pero no lo hizo. Eso será motivo de sanciones contra la empresa. Aquí hay una seguidilla de fallas que son responsabilidad de la petrolera y que generaron la falla en el sistema.

¿Hay que insistirle a Ecopetrol que haga la revisión de otros pozos abandonados o en riesgo?

A través de la Anla le pedimos a Ecopetrol (y ya lo hizo) un informe detallado de los pozos abandonados e inactivos del campo Lizama y aledaños. En esa zona hay 280 pozos en total. La Anla quiere mirar en detalle cerca de 12 o 14 en los que surgieron inquietudes. Yo estoy pidiendo hacer una investigación muy transparente con la Anla y la Fiscalía porque lo de Barranca es una situación que no debe volverse a repetir.

¿Qué acciones podrían tomarse contra Ecopetrol?

Hay acciones que pueden oscilar entre los 5 y 7.000 millones de pesos, hasta los 40.000 millones. Sin embargo, si se encuentra que hubo una falla grave y hubo responsabilidad de la empresa o si se comprueba que se hicieron actividades por fuera de la licencia que no estaban autorizadas, esto puede llevar al cierre del campo.

¿Las familias serán compensadas?

Creo que Ecopetrol debe compensar a las familias que fueron afectadas, sobre todo las de los pescadores. Esa es una responsabilidad de la petrolera que la impone la licencia ambiental, a través de la Anla y ellos se encargan de supervisar.

‘Estimamos que se han recogido dos terceras partes del crudo’
Felipe Bayón, presidente de Ecopetrol

El presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón Pardo, en el lugar donde se dio la fuga de crudo desde el 2 de marzo.

Foto:

Jaime Moreno / EL TIEMPO

El presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón, quien ayer informó al país que el afloramiento ya ha cesado, explica cómo se generó esta situación.

¿Cómo empezó todo?

El 2 de marzo tuvimos noticia de la presencia de hidrocarburos en un cultivo de palma cercano. Y se hizo el programa de limpieza. Hacia el 11 y 12 de marzo, notamos presencia de líquidos, lodo, hidrocarburos y agua. Y entre el 12 y 15 de marzo llueve mucho y esos fluidos se rebosan y caen en un dique de contención que se había fabricado. Pero tal es la fuerza de las lluvias, que el crudo cae a cuerpos de agua cercanos, en una cantidad que estimamos en 550 barriles.

¿Qué recorrido hizo el crudo?

Empezó a recorrer los 24 kilómetros entre el afloramiento hasta el río Sogamoso, donde ya teníamos instalados un gran número de puntos de control, barreras, camiones, tanques y demás. El mensaje importante es que el 15 de marzo detuvimos la llegada de más hidrocarburos a los acuíferos, porque la gente dice que llevamos 26 días de derrame, pero fue solamente tres.

¿Cómo va la atención de la emergencia?

El afloramiento ha cesado y el pozo está sellado desde el viernes a las 18:30. Estamos bombeando los fluidos en los diques y en el terreno y los estamos reconduciendo. Segundo, estamos en todo el trabajo de limpieza de los caños, con muchas personas de la comunidad y pescadores, a quienes estamos contratando para que nos ayuden con su conocimiento a ahuyentar los peces y a recoger el crudo.

¿Cuánto crudo han recogido hasta ahora?

Estimamos que alrededor de unas dos terceras partes ya se han recogido.

¿Qué originó el afloramiento?

Vamos a tomar registros eléctricos, que son como radiografías, que permiten determinar en qué sitios están perfectos la tubería y el revestimiento, y en qué otros no.

¿Hay que hacer otra cimentación del pozo?

La unidad que vamos a utilizar permite saber si tengo que echar más cemento, poner otro empaque y saber hasta dónde tengo integridad. Es lo que determinaremos.

¿Era un pozo abandonado?

El pozo no estaba abandonado. Se perforó en el 2006 y produjo hasta el 2015. En ese año se cerró por baja producción, se le metió un empaque en el subsuelo y quedó aislado.

¿En la superficie había riesgo?

No. Hubo un problema con el revestimiento en el 2015 y se arregló. En el 2017, a finales, se hizo un mantenimiento que no se pudo completar y eso fue parte de lo que la operación le anunció a la Asociación Nacional de Hidrocarburos. Se estaba planeando una intervención definitiva para abandonarlo y estaban en ese trabajo cuando sucedió lo que pasó el 2 de marzo.

¿Y cómo entra acá el informe de la Contraloría?

La Contraloría hizo un reporte del 2015 en el que mencionaba unos pozos en Lizama. Pero el pozo 158 no estaba en el reporte; había otros pozos. Y el informe nos lo entregaron a finales del 2016. En enero del 2017 comenzamos el trabajo de abandono de esos cinco pozos y ya están abandonados.

¿Cómo responderán a la Anla?

Toda la información está disponible. También ordené una investigación interna que está revisando la hoja de vida del pozo, intervenciones, comunicaciones, reportes, desde lo técnico y documental.

¿Cuándo se tendrán los resultados?

Al final de abril.

‘Los responsables deben pagar’, dicen ambientalistas

Los ambientalistas consultados por EL TIEMPO, a raíz del derrame de crudo en la vereda La Fortuna del municipio de Barrancabermeja, Santander, coinciden en que “Ecopetrol ha sido ineficiente en la forma como ha manejado la crisis ambiental”.

Manuel Rodríguez Becerra, exministro de Ambiente, señaló que “la Contraloría ya había advertido de falencias en estos pozos; la pregunta es: ¿qué pasó con esas advertencias? ¿Por qué no las escucharon?”.

Tatiana Roa, directora de la ONG Censat Agua Viva, agrega: “En Ecopetrol dicen que el hidrocarburo viene asociado a lodos y aguas, como una forma de minimizar el daño; sin embargo, no explican que ese lodo y esas aguas vienen contaminadas de otros elementos como metales pesados e inclusive elementos radiactivos”.

En el lugar de la tragedia estuvieron miembros del Grupo de Investigación Ambiental (Gias), del Instituto Universitario de la Paz (UniPaz), de Barrancabermeja, y afirman que tomará años o décadas la recuperación de esas tierras.

Por su parte, Camilo Prieto, director del Movimiento Ambientalista Colombiano, se mostró preocupado por la posibilidad de que Ecopetrol, con el afán de borrar la mancha de crudo en las fuentes hídricas, utilice una sustancia conocida como Corexit, que ayuda a eliminar cosméticamente la mancha, pero tiene una altísima toxicidad hematológica para los individuos de estos ecosistemas.

Carlos Andrés Santiago, integrante de la Alianza Colombia Libre de Fracking, dijo que esta tragedia es una muestra más de lo poco preparada que está la industria petrolera para el uso de ‘fracking’. “No tienen los planes de contingencia para una emergencia de la extracción tradicional, menos tendrán para una de un proceso que nunca han hecho”, sostuvo.

Esta tragedia tendrá impacto en la salud pública y en la economía local. “Aún no podemos saber qué tan grave es. Ecopetrol tendrá que compensar todo el daño hecho”, concluyó.

EL TIEMPO

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