‘Colombia necesita un mejor entendimiento de lo que significa la paz’

‘Colombia necesita un mejor entendimiento de lo que significa la paz’

Joseph Hindogbae Kposowa lucha por garantizar acceso educativo en Sierra Leona. Habló con EL TIEMPO.

Estudiantes de Sierra Leona

Según el abogado Joseph Hindogbae Kposowa, el lugar donde los jóvenes pueden entrenarse y empoderarse es el colegio.

Foto:

Cortesía Sierra Leona Rising

Por: Julia Alegre Barrientos
28 de julio 2019 , 09:25 p.m.

Cuando alguien menciona Sierra Leona, la cabeza se remite inevitablemente a la pobreza, a las niñas que se convierten en madres demasiado jóvenes, a los niños soldados que empuñan un fusil y aprenden a matar muy pronto, a los diamantes de sangre que popularizó Leonardo DiCaprio en la película del mismo nombre en 2006... Los referentes macabros son muchos, pero si hay un suceso que se asienta con fuerza en el imaginario colectivo es la guerra civil que arrasó el país africano durante once años, desde 1991 a 2002, y dejó un balance de entre 50.000 y 75.000 muertos, otros miles mutilados y millones desplazados.

Sierra Leona sigue arrastrando las consecuencias sociales y políticas que dejó esa lucha atroz entre los rebeldes del Frente Revolucionario Unido y las fuerzas gubernamentales hace 17 años. Y todavía se sitúa a la cola del desarrollo mundial: es uno de los países más pobres del planeta (el 70 por ciento de su población vive por debajo del umbral de pobreza), tiene una de las tasas de mortalidad más altas del mundo (12,8 por cada 1.000 habitantes) y en cuanto a la tasa de mortalidad materna, una de cada 17 mujeres muere en el parto; el 30 por ciento de los niños no tienen acceso a educación, el 50 por ciento de las mujeres han sido violadas alguna vez en su vida y, de acuerdo con Naciones Unidas, dos de cada cuatro niñas se casa antes de cumplir los 18 años.

Ahora bien, de Sierra Leona también llegan buenas noticias: a principios de este año el Gobierno prohibió “con efecto inmediato” la mutilación genital femenina, una práctica legal hasta ese momento que han padecido cerca del 90 por ciento de las sierraleonesas. Un hito histórico en la lucha por erradicar las violencias contra las mujeres en el Estado africano, “cuyos cuerpos han sido usados históricamente como campos de batalla”, denunció la activista y exministra Rugiatu Turay, quien durante años lideró la batalla para que se aprobara la medida.

Estos esfuerzos por cambiar realidades e imaginarios que han marcado la historia reciente de Sierra Leona son la otra cara de la moneda. Iniciativas que no resuenan como las noticias sobre masacres o brotes del ébola –el último, entre 2014 y 2015, se llevó por delante la vida de 4.000 personas solo en Sierra Leona–, pero que algún día, quizá, protagonizarán las portadas de los principales medios internacionales al mismo nivel que las referencias funestas.

Joseph Hindogbae Kposowa es uno de esos personajes anónimos que dedica su vida a esa tarea titánica de construir un futuro mejor para su Sierra Leona natal. Lo hace a través de la fundación Sierra Leona Rising, antes conocida como The Kposowa Foundation, la cual emplea la educación y el empoderamiento femenino como principales caballos de Troya.

Hindo, como le llaman sus conocidos, fundó esta organización sin ánimo de lucro en 2006, de la mano de su socia Sarah Culberson, una sierraleonesa criada en Estados Unidos, a donde llegó al año de nacer tras ser adoptada. El joven de 29 años es abogado, líder comunitario y ha trabajado durante 11 años en diferentes iniciativas de educación en África Occidental. En 2014 lideró un equipo para crear conciencia sobre programas de alfabetización en salud que ayudaron a proteger a 43.000 personas de 236 aldeas rurales en medio de la epidemia del virus del Ébola.

El abogado, quien actualmente ejerce en Freetown, la capital, estuvo en Bogotá para participar en el Congreso Revolución en la Educación, organizado en el Gimnasio Los Caobos. EL TIEMPO habló con él.

¿Cómo acaba un abogado dedicando su vida a la educación?

Sierra Leona quedó devastada durante los 11 años que duró la guerra rebelde. Muchas cosas fueron destruidas, incluidas las escuelas. Me di cuenta de que había una necesidad vital de reconstruir nuestra comunidad y empoderarnos los unos a los otros. Para mí siempre ha sido claro que la educación es la herramienta más poderosa que tenemos y que podemos reconfigurar una y otra vez para moldear nuestras mentes, para fortalecer cualquier ámbito de nuestra sociedad y entrenar a los líderes del mañana. Yo fui un privilegiado y tuve oportunidades, entonces tengo la responsabilidad de reconstruir el país y de empoderar y dar fuerza a otras personas, y hacerlo por medio de la educación. Para lograr una vida pacífica, esas actitudes son las que el mundo necesita fomentar. Cuando vivimos en comunidades que no tienen los recursos ni los privilegios, no vamos a ninguna parte; se repiten una y otra vez los problemas que nos hemos negado a resolver. Entonces, vivimos en el miedo.

¿Y la educación acaba con esa barrera del miedo?

Sí, porque nos brinda las herramientas que necesitamos para forzar el cambio. Además, nos moldea el pensamiento, nos da conciencia y la capacidad de lidiar con los problemas y ofrecer soluciones. La educación desarrolla el pensamiento crítico.

¿Nunca pensó en marcharse de Sierra Leona? ¿Empezar en otro lado?

No, jamás he tenido la intención de irme de mi país ni empezar en ningún otro lugar. Aquí pocas personas tienen la capacidad o el interés de ayudar a sus comunidades de forma desinteresada. Entonces, si yo me marcho, ¿cuántas personas más seguirán mis pasos y harán lo mismo? Yo estoy empoderando y educando a jóvenes que tendrán que reemplazarme en algunos años y seguir con esta labor. Trabajamos juntos para construir el país que queremos ver. Mi organización ya ha mandado a tres de nuestros jóvenes a universidades fuera del país, y los tres están deseando volver para ayudar. Yo amo mi país.

¿Cómo es el panorama educativo en Sierra Leona? ¿Hay acceso universal a educación?

Mi país ha progresado mucho en educación en los últimos años. El Gobierno financia la primaria y la secundaria en colegios públicos, pero todavía hay muchísimos jóvenes que no pueden llegar a la universidad porque no tienen los recursos. Muchas comunidades rurales no tienen escuelas y los niños deben caminar entre 3 y 9 kilómetros diarios para acudir a una. Muchas no tienen sillas, mesas, sin hablar de bibliotecas o profesores cualificados. Las comunidades enfrentan muchos desafíos, desde enfermedades, embarazo adolescente, matrimonios a muy temprana edad y violaciones sistemáticas a niñas y mujeres. Todo porque no tienen la conciencia para pensar más allá de su contexto, algo que se podría cambiar si tuvieran acceso a la educación.

Para mí siempre ha sido claro que la educación es la herramienta más poderosa que tenemos (...) para fortalecer cualquier ámbito de nuestra sociedad y entrenar a los líderes del mañana

Su trabajo también se ha enfocado en el empoderamiento de las mujeres. ¿Por qué es tan importante educar a las niñas?

Las niñas y las mujeres son una parte imprescindible de toda sociedad. Reducirlas al ámbito de la cocina, al cuidado del hogar o limitarlas con los matrimonios tempranos no añade a la economía nacional ni genera progreso a nuestras comunidades. Cuando se empoderan y son parte de ese progreso, logramos los resultados que como sociedad necesitamos alcanzar. Cuando reducimos la participación de la mujer a tener hijos y a su cuidado, nuestros problemas se mantienen. Creo en la igualdad de género y en la justicia social, y es a partir de estas dos premisas que podemos construir una sociedad pacífica en la que todos tengamos las mismas oportunidades de participación.

¿Cuáles son las principales cuestiones en las que un país como Sierra Leona, que sigue sufriendo los estragos de la guerra civil, debe incidir para garantizar la dignidad de su población?

Lo principal es crear igualdad de oportunidades en el acceso a la educación y eficiencia a la hora de enseñar y aprender. Los niños deberían poder contextualizar lo que aprenden de cara a resolver los problemas de su comunidad que les afectan desde una edad temprana. De esa manera podremos tener los líderes que necesitamos y mejorar las condiciones de vida de todos.

En este contexto educativo, ¿hay cabida para la reconciliación?

Sí. Enseñar paz y reconciliación en los colegios ayuda a los jóvenes a entender la importancia de vivir en paz como motor de progreso y las formas para mantener esa paz en el tiempo.

Tras su paso por Colombia, ¿qué conclusiones saca sobre el posconflicto aquí?

Colombia necesita aceptar las atrocidades que se llevaron a cabo durante la guerra de cara a lograr el perdón y alcanzar una verdadera integración de todos los sectores de la población. El país necesita diálogo y un mejor entendimiento de lo que significa la paz.

¿Cómo hacer entender a las personas, especialmente a aquellas cuya principal preocupación es sobrevivir, que la educación puede ser esa variable que transforme su vida?

El lugar más importante donde los jóvenes pueden entrenarse y empoderarse es el colegio. Nosotros incluimos el aprendizaje basado en proyectos en diferentes escuelas como una herramienta para resolver desafíos para ellos mismos, para nuestras comunidades, para generar el cambio que queremos ver en nuestros contextos y realidades. Ahí está la clave para mejorar sus vidas en todos los aspectos, y eso es lo que hay que trasladarles.

JULIA ALEGRE BARRIENTOS
Redacción Domingo
EL TIEMPO

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.