‘Cuando le perdemos el miedo a la muerte aprendemos a vivir’

‘Cuando le perdemos el miedo a la muerte aprendemos a vivir’

El español Mikel Lizarralde lanza su libro 'Un nuevo mensaje', sobre sus experiencias con la muerte.

El español Mikel Lizarralde

El español Mikel Lizarralde, considerado el médium contemporáneo más reconocido en el mundo, lanza su libro ‘Un nuevo mensaje’, y enseñara a través de conferencias otro sentido de vida y muerte.

Foto:

OLIVIER GOBER.

Por: Flor Nadyne Millán M.
16 de octubre 2019 , 11:12 a.m.

Con creyentes y detractores, Mikel Lizarralde va por el mundo contando cómo cuando tenía 13 años (ahora tiene 41) predijo en una reunión familiar que la casa de una tía se incendiaría. Su anuncio, confiesa, creó malestar en ella y los asistentes porque, según él, sus familiares creían que justo donde estaban reunidos se prendería en llamas.

Sus videncias aún hoy causan muchas polémicas. “Por estas experiencias me veían como a un niño diferente, sin embargo, mis tíos no se abstenían de hacerme preguntas a ver qué anticipaba de sus vidas”, apunta el famoso vidente.

Ese día, insiste, “vi cómo las paredes se tornaban negras y luego el fuego rodeaba a mi tía y me separaba de ella, a quien tenía justo en frente mío cuando hice el vaticinio”.

Este fue el relato de Mikel sobre uno de los momentos más angustiantes que ha vivido.
Lo que había anunciado, asegura él, así sucedió. “Casi un año después, la casa de mi tía se incendió por un corto circuito, pero mi visión sirvió para evitar una tragedia, porque ella y su familia estaban dentro”, recalca este español nacido en Urretxu, Gipuzkoa.

Director y fundador del Instituto Izarpe (Espacio para el desarrollo personal) en el 2008, también coordina la Asociación de Ayuda en Duelo y Pérdida, fundada en el 2010. Actividades que combina con las conferencias y talleres que dicta alrededor del mundo, en los que asegura enseña a otros a que activen sus dones y cambien la visión que tienen de la vida, la muerte y cómo enfrentar y superar un proceso de duelo.

En conversación telefónica desde su casa en San Sebastián (España), Mikel revela detalles de lo que ha sido su vida al contar con estas facultades psíquicas y cómo las pone al servicio de los demás.

El español Mikel Lizarralde

Mikel Lizarralde, Director y fundador del Instituto Izarpe (Espacio para el desarrollo personal) en el 2008, también coordina la Asociación de Ayuda en Duelo y Pérdida.

Foto:

OLIVIER GOBER.

Además del incendio en casa de su tía, usted vivió otra experiencia impactante…

Cuando tenía 11 años estaba en un campamento de verano y se me presentó Julián, un vecino de la familia para anunciar su muerte. Yo no sabía que estaba enfermo, solo que iba y venía del hospital. Me dijo que iba a morir al día siguiente. Cuando llegué a casa, yo tenía un nudo en el estómago y una sensación que me obligaba a decírselo a mi familia. Les avisé: ‘Si quieren ver a Julián, mejor que lo hagan ahora, porque mañana morirá’. A la mañana siguiente llamó su hijo a comunicarnos que su padre había muerto.

¿Cómo fue esa manifestación?

Yo estaba tratando de dormir y no podía. Me despertó el frío intenso. De repente vi a Julián en mi habitación, estaba de pie, al frente mío, pero flotando y con una aureola de luz que lo envolvía. Recuerdo que cuando me empezó a hablar mi primera reacción fue decirle: ‘Shhh, ¡calla que los vas a despertar!’, porque estaba con otros niños que también dormían. Después me di cuenta de que yo lo escuchaba en mi mente y no a través de mis oídos físicos.

¿Es cierto que usted se culpaba de lo que había pasado?

Sí, yo pensaba que esa muerte había ocurrido porque yo lo había dicho y si no lo hubiera hecho, no habría pasado. Mis familiares querían arroparme y evitar que me sintiera así, pero tenían mucho miedo y no sabían cómo gestionar eso.

¿En qué consistió la formación que recibió en Canadá?

Estuve dos años y medio en el SSF (Spiritual Science Fellowship) en un programa de Estudios psíquicos en el que se ven clases de lectura de manos, tarot, mucha información relacionada con visualización creativa, mediumnidad. Lo van a uno enfocando en lo que más sabe y enseñan a meditar, hablar en público, trabajar con personas de diferentes creencias, religiones y nacionalidades.

Usted insiste que en lo que ve y revela no hay información buena o mala…

Toda la información es positiva si sabemos cómo darla. Parte de nuestro aprendizaje y de lo que les enseñó a mis alumnos es tener cuidado sobre cómo se dan los mensajes. Por eso es muy importante trabajarse cada uno sus carencias, sus traumas y sus deseos antes de hacer esto para que no realicemos una proyección a la otra persona de nuestras historias personales.

¿Por lo general se cree que en este tipo de manifestaciones se anuncian hechos fatídicos o tristes?

Para el alma todos son experiencias. Nosotros aprendemos a que todo lo podemos dar con cariño y mi regla es ofrecer la información como a mí me gustaría recibirla y si con esta no se va a ayudar o hacer un bien o no estás ciento por ciento seguro de ella, mejor no la digas. A veces hay un aviso de un accidente, de que se puede superar o fallar un examen o si se va a comprar un apartamento, el espíritu avise que puede tratarse de una estafa y/o que se tenga cuidado con la letra menuda.

Hay situaciones que se pueden prever, pero nada está escrito en piedra

Pero también existe el riesgo de entrar a zonas oscuras…

Esto es como en todo, hay que saber qué puertas tocamos. Hay sitios a los que no irías y en los que no te meterías y con la mediumnidad sucede lo mismo. Se deben hacer bien las cosas y saber hacia dónde nos movemos. El problema es cuando la gente hace ouijas o trabajos raros, porque vibran en esa onda y atraen esa energía, pero no es porque los espíritus quieran hacer nada malo.

¿Con lo que predice se pueden prevenir cosas?

Hay situaciones que se pueden prever, pero nada está escrito en piedra. Nadie es Dios y todos tenemos parte colaborativa en lo que nos sucede y todo pasa por un motivo. La información intuitiva vendrá con opciones: no es tu destino, pero si haces esto te puede llevar a aquello o si vas por aquí conseguirás esto. Siempre hay una parte de creación conjunta. Si es tu aprendizaje vivir esa experiencia, así será, aunque te la diga un médium o cualquiera, pero cómo te tomas esa experiencia y qué haces con ella no lo puedes cambiar. Hay personas que viven una situación difícil, aprenden de ella y se dedican a ayudar a otras y hay otras que se quedan en el por qué a mí.

¿Ha perdido el miedo a recibir todo tipo de manifestaciones?

Cuando recibo información de manera inesperada a veces me puedo llevar un susto. Pero he aprendido a manejarlo con los años. Es como un switch que se activa y controla un poco cuando yo quiero tener esos encuentros o estoy disponible para ellos, o si no me volvería loco.

¿Y puede pasar que tenga días de mala conexión con el más allá?

Desde que comencé a hacer consultas profesionales, hace 18 años y medio, me ha pasado tres o cuatro veces. No sé si es que uno no tenga un buen día o qué sucede, pero eso se reconoce a los cinco primeros minutos de una consulta. Cuando pasa se pospone para el otro día o se anula.

¿Cuida su don de alguna manera?

Se debe tener un estilo de vida sano, una higiene espiritual. Cuidar la alimentación, no necesariamente ser vegetariano, meditar, acostarse temprano. Para mí es una falta de respeto si no acompañas este este trabajo con una ética de vida y sin olvidarnos de que somos humanos que estamos aquí también para vivir experiencias terrenales.

El español Mikel Lizarralde,

Las conferencias y talleres que dicta alrededor del mundo, enseña a otros a que activen sus dones y cambien la visión que tienen de la vida, la muerte y cómo enfrentar y superar un proceso de duelo.

Foto:

OLIVIER GOBER.

Mikel, ¿los niños también tienen la facultad de vivir este tipo de experiencias?

Los niños hasta los 8 o 9 años están más conectados con los diferentes mundos, es algo natural. Y cuando no les prohibimos que hablen de eso o nos les decimos que es mentira lo que ven, muchas veces mantienen ese don.

Usted creció en una familia católica. Mucha gente puede cuestionar su oficio y críticas no le deben faltar…

Yo creo que es uno de los motivos por los que sigo en contacto con mi don porque mi familia estaba aterrorizada con las cosas que yo les decía, pero nunca me respondieron: ‘Eso está mal’. Su forma de lidiar con ello era diciéndome: ‘Vamos a rezarle a la Virgen’. Nunca me lo mandaban como un castigo, era la solución que se les ocurría porque se sentían tan perdidos.

¿Sus padres hicieron algo para tratar de entender lo que usted hace?

Consultaron a José Goenaga, un sacerdote jesuita que había ayudado a judíos, a víctimas de la guerra civil española, tenía mucho que ver con el Vaticano, un gran humanitario, muy reconocido, profesor de la Universidad Pontificia en Roma. Su palabra era muy importante. Ellos al no saber qué hacer, le pidieron su guía espiritual y él les dijo, entre otras, que había referencias en la Biblia sobre comunicaciones místicas y no tenían de qué preocuparse. No es que me diera su apoyo, pero lo que les dijo los relajó un poco.

¿Qué piensa de quienes no creen en su trabajo?

Me hace mucha gracia porque en la Iglesia tenemos santos que hacen milagros, que ven ángeles, espíritus y que tienen visiones, pero nosotros no. ¿Estamos endemoniados o qué? Cuando tengo frente a mí a alguien escéptico le digo que escuche lo que tengo que decir, yo no soy Dios y no lo sé todo, pero le podría beneficiar. Si no tiene sentido para él, pues que lo deje de lado. Pero no intento dar un montón de evidencias para tratar de convencerlo y de que entre en razón.

¿Para usted qué significa la muerte?

Es un cambio de estado, dejamos de caminar en este cuerpo que llevamos, pero seguimos viviendo con lo que somos, nuestro pensamiento, nuestra forma de ser. Nuestra esencia permanece intacta. Nosotros no tenemos alma, somos un alma y cuando morimos es como cambiar de kínder a la secundaria, pero seguimos siendo quienes somos. No cambiamos. Cuando se entiende que no morimos, vivimos la muerte de otra manera.

¿Qué hará en Colombia?

Lanzaré mi libro 'Un nuevo mensaje', el 16 de octubre en un conversatorio con la doctora Elsa Lucía Arango, en la librería Lerner, en Bogotá, y dictaré conferencias en esta ciudad y en Medellín, un taller de gimnasia espiritual sobre cómo activar nuestros dones, desarrollar la intuición y cómo sentir e interpretar mensajes de guías y seres queridos en otro plano dimensional. También haremos círculos de mensajes.

¿Y cómo ha afectado este don su vida?

Vivo con más tranquilidad y de una manera mucho más plena porque estoy consciente de las señales, de los mensajes. Me cambió la forma de ver el mundo, de interactuar con los demás y la conciencia que tengo sobre la vida y la muerte. Por eso cuando alguien me dice algo malo, pues no me lo tomo tan a pecho, tengo más compasión con las personas y no le temo a la muerte. Esa es la mayor bendición que pueda haber en la vida.

FLOR NADYNE MILLÁN M. 
IG @NadyneMillan

Conferencia ‘¿Existe realmente el más allá?’
  1. ​En el Club Médico de Bogotá. Cll 85 N°.7-74, jueves 17 de octubre y en Medellín, Centro Cultural y Empresarial Panamericana,Cra. 43ª N°.6 Sur -150, 21 de octubre.
  2. Taller de gimnasia espiritual ‘Activa tus dones’. En Lotus Consciencia Sana, Calle 108 N°.14b-49, Bogotá, el sábado 19 de octubre y domingo 20.
    Si quiere saber más: akashadespertarespiritual@outlook.com

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.