Secciones
Síguenos en:
¿Catástrofe generacional? Devastadores efectos por lento regreso a clases
AUTOPLAY
Cuatro millones de niños no han vuelto a clases presenciales ¿cuál es el impacto de ello?Cuatro millones de niños no han vuelto a clases presenciales ¿cuál es el impacto de ello?
Regreso a clases en Medellín

Jaiver Nieto Álvarez. ETCE

¿Catástrofe generacional? Devastadores efectos por lento regreso a clases

Expertos temen afectaciones irreversibles en el sistema, así como efectos sociales y económicos.

El pasado mes de julio, al finalizar el receso escolar de mitad de año, estaba previsto por orden de los ministerios de Salud y Educación el regreso a clases presenciales en todo el país. Dos meses después, y a dos meses de finalizar el año escolar, todavía cerca del 40 por ciento de los estudiantes del país continúan sin regresar al colegio. Incluso hay regiones en las que las escuelas siguen totalmente cerradas.

Un panorama preocupante para muchos sectores, académicos, especialistas en educación e incluso organizaciones internacionales como la Unesco o Unicef, las cuales han catalogado esta situación como una catástrofe generacionalpor los impactos sociales y económicos que esto puede causar.

(Puede interesarle: ¿Tiene tiempo libre? Estos cursos virtuales gratuitos le pueden interesar)

En diálogo con EL TIEMPO, la ministra de Educación, María Victoria Angulo, señaló: “El regreso a clases presenciales avanza a buen ritmo. A la fecha, cerca del 80 por ciento de las instituciones educativas están en presencialidad y se reporta una asistencia presencial de más del 67 por ciento de los estudiantes. Esperamos que en las próximas semanas se culminen las adecuaciones de las instituciones que permitan avanzar y seguir trabajando de manera muy articulada entre la comunidad educativa y los padres de familia para ofrecer las comprensiones y generar la confianza, que es muy importante para el retorno presencial”.

Cobran relevancia los cálculos de otras organizaciones, como el Observatorio de Gestión Educativa de la Fundación Empresarios por la Educación, que desde hace varios meses ha recopilado, directamente con las secretarías de Educación, los datos relacionados con el retorno a la presencialidad.

De acuerdo con sus últimos datos registrados, a septiembre el 60,1 por ciento de los estudiantes del país están en presencialidad, cifra similar a la del ministerio, lo que equivale a 5'950.913 menores de los 9'895.061 que se encuentran matriculados en instituciones educativas.

En otras palabras, 3'944.148 niños, niñas y adolescentes del país no han asistido de manera presencial al colegio desde marzo de 2020.

La situación no es alentadora, considera la exviceministra de Educación Isabel Segovia: “La crisis con los niños por esta situación ha sido gigantesca, una gran catástrofe, que recién empieza a relucir. Si a todo este retraso en la reapertura le sumamos las cifras del Dane sobre inasistencia escolar, que subió 13 puntos a nivel nacional y llegó al 30 por ciento en zonas rurales, tenemos a niños que muy probablemente en los próximos años van a terminar saliendo de la educación básica y media”.

(También puede interesarle: Profesor colombiano es nominado a mejor maestro del mundo)

Y agregó: “Todo esto se agrava más porque incluso de los colegios que dicen estar en presencialidad, la mayoría abren unos días sí y otros no, o tienen horarios imposibles para los padres, lo que hace que la presencialidad en realidad sea mínima. Estamos en septiembre, ya se va a acabar el año escolar, y gran parte de los niños van a terminar otro año en casa, lo cual es gravísimo”.

Medellín, una de las secretarías con mayor avance en presencialidad.

Foto:

Jáiver Nieto Álvarez. ETCE

Las cifras en detalle del Observatorio de Gestión Educativa ayudan a vislumbrar los reales avances y retrasos del proceso. Se tiene, por ejemplo, que de las 96 secretarías de Educación del país, solo en 32 se cuenta con avances superiores al 70 por ciento respecto al retorno de estudiantes.

En cambio, en 27 el avance es inferior al 40 por ciento, e incluso en tres secretarías (Magdalena, Santa Marta y Magangué) no han reabierto ni un solo colegio.

Con un retorno de estudiantes superior al 90 por ciento se encuentran las secretarías de Antioquia, Medellín, Valle del Cauca, Manizales, Quindío, entre otras. En Bogotá, la cifra es del 74,5 por ciento. En cambio, entre las más rezagadas figuran regiones como Cúcuta (17,9 por ciento), Sucre (21,4 por ciento), Buenaventura (23,6 por ciento), Popayán (27,8 por ciento) y Córdoba (28,3 por ciento).

Otro factor a tener en cuenta es el de los recursos para realizar las adecuaciones. Desde noviembre del año pasado, el ministerio giró, por medio del Fondo de Mitigación de Emergencias (Fome), 400.000 millones de pesos para implementar los protocolos de bioseguridad.

Llama la atención que a mitad de año la ejecución de estos recursos no alcanzaba el 50 por ciento. Es decir, en seis meses que tuvieron las secretarías para hacer adecuaciones, no fue mucho lo que se avanzó. Actualmente, diez meses después, la ejecución es del 79,5 por ciento.

(Le recomendamos: Retorno a clases presenciales no debe posponerse: Procuraduría)

Las causas

De acuerdo con Diego Sánchez, coordinador de Análisis de Datos de la Fundación Empresarios por la Educación y quien lidera el observatorio, en diálogo con las secretarías de Educación del país se identificaron los principales retos para el retorno: “Uno de los mayores obstáculos ha sido la generación de confianza. Tenemos que el reto más grande ha sido el consenso con docentes y directivos docentes, así como de padres de familia y cuidadores”.

De hecho, una reciente encuesta elaborada por la misma organización, en la que participaron 71 de las 96 secretarías, que representan el 84,6 por ciento de la matrícula escolar, encontró que el 68 por ciento de estas entidades encuentran muy difícil llegar a consensos con los docentes, directivos y los sindicatos de maestros.

Uno de los mayores obstáculos ha sido la generación de confianza. Tenemos que el reto más grande ha sido el consenso con docentes y directivos docentes

Pero existen otras barreras, como dificultades en la ejecución de los recursos asignados (incluso algunas secretarías los consideran insuficientes), dificultad de acceso a vacunas para docentes en algunas regiones y, en menor medida, las tutelas y acciones judiciales que han intentado frenar la presencialidad.

A esto se suma que hay secretarías que consideran que menos del 40 por ciento de sus instituciones educativas cuenta con las condiciones de infraestructura necesarias para garantizar su reapertura.

Pero también es cierto que en algunos casos las entidades territoriales y los gobiernos locales no hicieron mucho para prepararse para el retorno. Prueba de ello es que las secretarías más avanzadas en presencialidad fueron las que “con anterioridad trabajaron en procesos de generación de confianza, realizaron pilotajes para quitarse el miedo ellos mismos y a los padres, hicieron diálogos con los docentes y trabajaron en las adecuaciones con tiempo”, explica Sánchez.

(Lea también: Prepárese para Expo Educar, la feria universitaria virtual gratuita)

Las consecuencias

Algo en lo que coinciden el Gobierno, investigadores, expertos y organizaciones internacionales es que la falta de presencialidad puede causar enormes retrasos en el país.

Así lo explica el experto en educación Francisco Cajiao: "El problema es que retomar y recuperar lo perdido va a ser un reto enorme y un proceso lento que puede implicar retrasos no solo educativos y sociales, como ya lo habían advertido la Unesco y la Unicef".

Estos impactos incluyen afectaciones en la salud mental de los estudiantes, posible aumento de la deserción y problemas de aprendizaje. A lo que hay que agregar el aumento en las brechas sociales, dado que zonas rurales y población vulnerable cuentan con menos conectividad, así como con menos estrategias efectivas que garanticen una educación de calidad desde casa.

De hecho, una primera pincelada de esto se vio en los resultados de las pruebas Saber 11 de 2020, en las que se evidenció un aumento en las brechas en los resultados entre zonas rurales y urbanas, colegios públicos y privados, y entre estratos socioeconómicos.

Para Segovia, “la única forma de mitigar, al menos un poco, estos impactos, es que el país empiece a reaccionar rápidamente, y eso es justamente lo que no está pasando. Todos los sectores, la sociedad, están en las calles, pero los niños siguen encerrados o restringidos de poder asistir a las instituciones educativas”.

La única forma de mitigar estos impactos es que el país empiece a reaccionar rápidamente, y eso no está pasando. Todos los sectores, la sociedad, están en las calles, pero los niños siguen encerrados

Las consecuencias a largo plazo pueden impactar, por ejemplo, en los índices de pobreza multidimensional del país.

Por su parte, Sánchez sostiene que los resultados de la encuesta a la secretarías evidencian que no se está prestando atención a recuperar los aprendizajes perdidos durante la pandemia: “No está tan priorizado el tema de remediación en el aprendizaje, el recuperar los aprendizajes perdidos y el rezago académico a causa de la pandemia. Y esta debería ser una de las prioridades de los gobiernos locales. Solo el 56 por ciento dice que lo hace de manera frecuente o muy frecuente, entonces el 44 por ciento no lo está priorizando. Sin duda, este debe ser un aspecto a mejorar”.

(Puede leer: Dos programas colombianos entre los mejores MBA del mundo)

Las experiencias

Como ya se mencionó anteriormente, la generación de confianza en las familias ha sido un asunto problemático para una presencialidad total. Cabe recordar que el retorno no es obligatorio, y que los padres tienen derecho a no enviar a sus hijos a clase y que reciban su formación en casa.

Joseph Ruiz, padre de un niño de 7 años, explicó su experiencia con el regreso a clases: “La verdad es que yo sí estaba preocupado por la educación de mi hijo. En la casa es imposible estar pendientes de las clases virtuales, se distraía y con mi esposa tuvimos que volver a la oficina. Pero teníamos miedo. Cuando anunciaron el retorno, la verdad es que no había las condiciones, estaba el pico alto de la pandemia y encima fuimos al colegio y no tenía los protocolos que esperábamos”.

Y agrega: “Tuvimos que enviarlo porque no teníamos opción. Pero con otros padres nos pusimos a presionar al colegio para que fuera más ordenado y hasta el momento, en dos meses, hemos sabido solo de tres contagios en el colegio. Creo que ya es más sencillo enviarlo a clases, pero todavía nos preocupa”.

Por su parte, Jenifer Sandoval, madre de una menor de 9 años, aseguró: “Volver al colegio para ella fue muy bueno. Llevaba todo el año con las notas muy bajas porque no se concentraba en la casa, no podía estar todo el tiempo frente a la pantalla. Y encima lo que estaba viendo mentalmente la estaba afectando. Ya en el colegio, ahora le va muy bien, en dos meses pasó a estar en el cuadro de honor. Fue una ayuda emocional para ella y ahora sí veo avances en su aprendizaje”.

Más noticias de Educación

- La apuesta de Casanare por tener la mejor educación

Conozca las becas para estudiar en el exterior disponibles con el Icetex

Estudiantes de la U. Nacional piden recursos para regreso a clases

MATEO CHACÓN ORDUZ
Redacción Educación

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.