‘Después de 1.000 años, la educación pasa por una etapa disruptiva’

‘Después de 1.000 años, la educación pasa por una etapa disruptiva’

Paul Marca dice que formación virtual permite asumir retos propios y eliminar barreras geográficas.

Educación superior

Según el Ministerio de Educación, el número de matrículas de educación superior en línea repuntó en 2016 hasta llegar a 98,9 %.

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Por: Educación
17 de marzo 2019 , 09:13 p.m.

La revolución tecnológica ha supuesto retos significativos para la sociedad. En la educación, por ejemplo, se han abierto debates sobre el uso de aplicaciones, celulares, tabletas y demás dispositivos en los salones de clase, sin que estos se conviertan en elementos distractores.

Internet y los programas tecnológicos siguen abriendo un abanico inmenso de posibilidades para, por ejemplo, estudiar una carrera universitaria sin que sea necesario salir desde la casa.

La educación virtual o en línea es una tendencia que no es nueva, pero a la que cada vez más se unen universidades y colegios del país para permitirles a sus estudiantes recibir clases, acceder a información, responder evaluaciones, ingresar a foros y demás procesos educativos desde sus celulares, tabletas o computadores.

Datos publicados por el Ministerio de Educación Nacional revelan una tasa de crecimiento del número de matrículas de educación superior en línea desde el 2011 (13,6 %) hasta el 2014 (90 %). En 2015 se moderó, pero en 2016 repuntó hasta llegar a 98,9 %.

Precisamente, el concepto de educación se ha ido transformando por la llegada de nuevas generaciones juveniles. Por ejemplo, los ‘centennials’ (nacidos entre 1997 y 2006) están pidiendo a gritos un cambio en el modelo educativo tradicional. Al estar 100 por ciento conectados a internet y las redes sociales, para ellos, las clases magistrales no son atractivas, y por eso buscan procesos pedagógicos alternativos, según una investigación realizada por Sancho BBDO con la Universidad Jorge Tadeo Lozano y plasmada en el libro ‘12-18 centennials, una generación sin etiquetas’.

Por eso, el reto radica en lograr persuadir un cambio en el chip de los profesores y directivas de colegios y universidades, plantea Paul Marca, director del Centro de Desarrollo Profesional de la Universidad de Stanford (Estados Unidos).

El académico, quien estará en Colombia para asistir a la XXII Cátedra Europa, que se celebrará del 18 al 22 de marzo en la Universidad del Norte (Barranquilla), ha pasado 29 años en varios cargos en Stanford y actualmente dirige una cartera de más de 250 cursos de posgrado y profesionales anualmente a la industria.

Internet y los programas tecnológicos siguen abriendo un abanico inmenso de posibilidades para, por ejemplo, estudiar una carrera universitaria sin que sea necesario salir desde la casa

En 2013, el experto presentó un programa conjunto de certificados sin crédito en línea entre la Facultad de Ingeniería y la Graduate School of Business. Marca habló con EL TIEMPO y explicó cuáles son las ventajas y los retos que enfrenta la educación en línea.

¿Por qué es importante la educación en línea y cuáles son sus ventajas?

La educación en línea es importante por varias razones. Primero, porque el mundo está cambiando rápidamente y para que la mayoría de los profesionales sigan siendo relevantes, deben actualizarse mientras están en el trabajo.

En el pasado, la gente iba a la universidad por cuatro u ocho años, y eso era suficiente. Hoy, con la educación en línea es posible que los profesionales que trabajan pueden combinar su ajetreada vida con la necesidad de una capacitación valiosa en el trabajo. Esto se conoce como el imperativo de aprendizaje permanente.

La segunda razón es que permite al alumno acceder a contenido de cualquier parte del mundo, con las mejores fuentes y referencias. Las personas ya no tienen que esperar a que su universidad local enseñe un curso específico, ahora solo podrán hacerlo a través de un clic. Y, por último, que la educación en línea permite que tanto profesionales como estudiantes tengan la capacidad de ver cursos cuando sientan que están preparados para aprender.

Hay quienes piensan que la educación en línea no es efectiva porque evita la interacción en los salones de clase. ¿Cómo cambiar ese pensamiento?

Si bien asistir a un colegio o universidad es la forma como se han producido la enseñanza y el aprendizaje durante los últimos 1.000 años, la educación se encuentra en una etapa disruptiva. Las herramientas digitales han permitido a los profesores y alumnos universitarios aprender a su propio ritmo y en su propio horario. En ese sentido, esto podría permitir a los jóvenes viajar al extranjero y tener una valiosa experiencia internacional, mientras mantienen sus cursos en su institución de origen.

Desde su perspectiva, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta la educación en línea en América Latina?

No estoy familiarizado con la situación detallada en América Latina con respecto al aprendizaje en línea. Sin embargo, hay desafíos comunes en todo el mundo: existe un legado desde hace 1.000 años en estructura universitaria actual, que son las clases magistrales. Superar este desafío es una gran barrera, incluso en los EE. UU., en donde la tecnología y los experimentos son bastante frecuentes.

Además, las universidades a menudo son reacias a crear espacios que puedan apoyar iniciativas en línea, porque se deben utilizar recursos valiosos para operar la estructura existente. Por lo tanto, es bastante difícil financiar espacios nuevos que podrían apoyar las intervenciones virtuales.

¿Cómo enfrentar la deserción escolar en línea, en especial la que es gratuita?

El índice de deserción es bastante alto, sobre todo en los cursos gratuitos. Es algo que esperábamos. Hay algunas razones que son prueba de ello. En primer lugar, los cursos abiertos y gratuitos son a menudo de larga duración, y la mayoría de las personas que aceptan esta oferta solo desean conocer una parte del curso, no la totalidad.

En segundo lugar, a menudo hay una falta de coincidencia entre el curso de intensidad ofrecido y los deseos del alumno. Por ejemplo, tenemos un curso gratuito y abierto sobre seguridad cibernética derivado de un curso de posgrado de Stanford. Este es un curso muy difícil, para estudiantes calificados. Por lo tanto, es muy complicado para los alumnos que no están preparados y podrían acceder al curso desde cualquier parte del mundo. Este es el desajuste.

Finalmente, no hay un incentivo real para que el alumno permanezca. Debido a que no pagaron, con frecuencia no obtienen una credencial, y no hay ninguna prueba real de que hayan aprendido algo. Esto no necesariamente ayudará en su hoja de vida.

Hay quienes aseguran que no tener contacto humano limita la experiencia de aprendizaje ¿Qué piensa usted al respecto?

Si bien esto es cierto, lo que estamos experimentando es el aprendizaje combinado, es decir que proporciona elementos en persona y en línea para aprovechar lo mejor de ambos mundos.

¿Cree que existen habilidades específicas para que los estudiantes se eduquen en línea?

Creo que los programas completamente en línea son difíciles para quienes aprenden de manera diferente y tradicional. Estudiar en internet requiere disciplina y enfoque. Dicho esto, tenemos mucho que aprender acerca de cómo podemos mejorar el aprendizaje virtual para beneficiar a más estudiantes.

Algunas tendencias incluyen experimentar con la pedagogía en línea (tareas, pruebas, juegos, etc.), así como explorar formas de combinar alumnos de diferentes mundos (por ejemplo, estudiantes universitarios con profesionales).

En ese sentido, las instituciones tienen la oportunidad de estudiar ese aprendizaje y la forma como está evolucionando para que pueda diseñar programas acordes con las necesidades de los estudiantes.

¿De qué se trata la Cátedra Europa?

La XXII Cátedra Europa se celebrará del 18 al 22 de marzo en la Universidad del Norte (Barranquilla), con más de 300 eventos académicos y culturales, y la participación de unos 400 conferencistas.

La programación abarca conferencias y talleres sobre historia, educación, cultura, ciencia, sostenibilidad, literatura, negocios y política, entre otros temas. Así mismo, contará con espacios para la cultura, que incluyen ferias de estudio en el exterior, exposiciones y el concierto Euro Caribe, en el que más de 250 músicos interpretarán por primera vez en la ciudad la IX sinfonía de Beethoven. A lo largo de la semana asistirán aproximadamente 12.000 personas, las cuales podrán participar en la celebración de los 100 años de la aerolínea Scadta (Avianca), el homenaje a Alexander von Humboldt como primer ecologista de Occidente y una programación especial con ocasión de los 100 años de la escuela de arquitectura, diseño, artesanía y arte de la Bauhaus.

REDACCIÓN EDUCACIÓN
En Twitter: @EducacionET

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