Secciones
Síguenos en:
'En Colombia falta mayor comprensión sobre los derechos de la niñez'
Niños jugando en la comunidad de Aeropuerto en La Guajira, Colombia

Niños jugando en la comunidad de Aeropuerto en La Guajira, Colombia. Foto tomada en abril de 2019.

Foto:

César Melgarejo / CEET

'En Colombia falta mayor comprensión sobre los derechos de la niñez'

Ruth Camelo, directora de la Corporación Juego y Niñez, habla de la participación y el juego.

Hace 20 años, la ley 724 estableció que el último sábado de abril es el Día de la Niñez en Colombia. El propósito de la norma es “avanzar en la sensibilización de la familia, la sociedad y el Estado sobre su obligación de asistir y proteger a los niños y niñas para garantizarles su desarrollo armónico e integral”.

Ruth Camelo, directora de la Corporación Juego y Niñez, organización que impulsó el homenaje de la niñez que está por ley y ha promovido el juego y la participación como derechos de primer orden, cree que estos dos derechos son “los más invisibles, los que menos presupuestos tienen y los que más necesitan la comprensión y reflexión de los adultos”.(Tema relacionado: El Día de la Niñez, sin mucho para celebrar)

Después de 20 años de haber sido establecido por ley el Día de la Niñez, ¿cuál es el balance?

Balance ganador desde la perspectiva de las niñas y los niños porque ellos ahora en su crianza, con todo este movimiento mediático a su favor, tienen la autonomía para decir no me gusta jugar a eso porque me hace sentir violentado y quiero jugar a esto porque me permite construir con el otro. Desde la perspectiva del juego como derecho y factor central del homenaje, pues balance esperanzador, porque aún hay mucho desconocimiento de porqué es necesario que niñas construyan carros y se engrasen con ellos en el juego y niños preparen comidas y las sirvan en ese juego cotidiano. La niña, niño o adolescente que no juega en su homenaje (dentro o fuera de la casa) ya no recuperará nunca ese momento. Se perderá la oportunidad de aportarle a su protección y acompañar su desarrollo.

(Vea también: La niñez tiene la palabra, conversatorio en el Día de la Niñez)

¿Qué avances ha logrado el país en relación con el juego y la participación?

En Colombia los últimos cinco gobiernos nacionales, desde el Presidente Pastrana hasta ahora, se ha avanzado mucho porque hay lineamientos técnicos de primera infancia e infancia que están visibilizando el juego y la participación como derechos fundamentales. El juego ya no se confunde con actividad de entretención o medio para aprender únicamente, sino que los pedagogos lo están estudiando como el fin mismo, porque genera alto impacto en el desarrollo de competencias socioemocionales para la vida de niñas y niños. A nivel territorial y local algunas gobernaciones y alcaldías ya empiezan a creerle al juego y lo han dejado con presupuesto en sus planes territoriales.

¿Y qué falta por hacer?

Que la academia, en todas las facultades de Educación y de Ciencias Sociales estudien el juego como derecho y fin mismo. Que los colegios y escuelas dejen entrar el juego a sus aulas y se suban al nivel de sus alumnos jugando. Que haya en cada esquina una ludoteca con estándares mínimos de calidad, personal formado activando el juego libre como un asunto serio. Que en las familias se juegue.

Qué dicen niñas y niños

“Jugando me desahogo, o sea, me siento libre, siento que mi alma ya no está en este mundo peligroso, sino que se va a uno más feliz”. Héctor. 9 años.

“Cómo hablar con los papás y decirles que, aunque seamos niños, nosotros también tenemos derechos. Nos tienen que tomar en cuenta, aunque sea para decirnos: vamos a compramos esto, o sea, cositas así, que sepan que nosotros desde chiquitos también podemos opinar”. Daniel Alejandro. 17 años.

“Todo esto ha sido muy difícil y duro. La virtualidad es complicada, por ejemplo, se va la luz, la conexión a internet. La explicación de los profesores no es suficiente y hay que buscar videos por YouTube. Extraño mucho a mis amigos y a mis profesores”, Mariana. 15 años.

“Extraño la playa, las hallacas venezolanas, el río, la piscina; pero en Bogotá descubrí que me gusta y sé cantar. También a jugar otras cosas”, Michelle, 12 años.

“Quiero que reconozcan y celebren mis logros, que no me comparen con otros niños o niñas de la misma familia o de otra familia, y que me den participación en las decisiones de la casa”. Adrián Gabriel. 11 años.

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.