Dejar los celulares fuera del colegio, ¿para proteger a los menores?

Dejar los celulares fuera del colegio, ¿para proteger a los menores?

Un proyecto de ley asegura que son más los daños que los beneficios. Es necesario el acompañamiento.

Polémica por el uso de celulares en las aulas de claseUn proyecto de ley busca restringir esos aparatos tanto para estudiantes como para profesores.
Celulares en los colegios

123RF

Por: Camilo Peña y Simón Granja
26 de agosto 2018 , 10:01 a.m.

“Se prohíbe el ingreso de dispositivos de telefonía móvil a los establecimientos educativos del país por parte de los estudiantes”, dice el primer artículo de la propuesta de ley que presentó el representante a la Cámara Rodrigo Rojas Lara ante el Congreso de la república y que esta semana levantó polémica.

El representante señala: “Con este proyecto pretendemos velar por el desarrollo integral, por la educación y la salud de los menores”. Y afirma que los celulares causan distracción e incluso atentan contra la salud de los menores. De ahí que la medida cobijaría a colegios públicos y privados y se aplicaría hasta noveno grado. De ahí en adelante, el objetivo sería buscar mecanismos de control o normas sobre el uso de estos dispositivos por parte de los alumnos de cursos superiores a noveno cuando estén dentro de los centros educativos. Y ‘la ley’ se aplicaría incluso a los maestros, pues ellos tampoco podrían usarlos en clase.

“Queremos dejar claro que nosotros conocemos el gran aporte que hace la tecnología, pero entendemos que para las personas más pequeñas, el acceso sin supervisión puede generar problemas. Por ejemplo, en educación, porque se convierte en un agente distractor; y en salud, porque puede generar enfermedades psicológicas y físicas”, indicó Rojas.

Creemos que es muy positivo que los colegios tengan autonomía y puedan reglamentar el uso de los celulares

Carolina Piñeros, presidenta de RedPaPaz, se muestra de acuerdo con la propuesta: “Creemos que es muy positivo que los colegios tengan autonomía y puedan reglamentar el uso de los celulares. Esto se ha convertido en un problema de marca mayor, y parte de lo que quiero que quede muy claro es que darle un celular a un menor sin regulación no es una apuesta por la tecnología, es un riesgo enorme; el Gobierno no deja que un niño maneje un carro, ¿verdad?”.

A lo que se suman las quejas de los maestros, que a diario tienen que sufrir el hecho de que sus alumnos, en vez de poner atención en clase, estén buena parte del tiempo dedicados a chatear, a jugar o incluso a ver videos y películas.

Para Carlos Andrés Quintero, médico psiquiatra y director de orientación universitaria de la Fundación Universitaria de las Ciencias de la Salud, es claro que “si el alumno no tiene buena atención, su proceso de entendimiento no será positivo” y que “los celulares son una fuente de interrupciones constantes”. Además, dice que si no se manejan adecuadamente, pueden generar dependencia y adicción en los menores. Por eso, para él, “los colegios deben crear reglas claras sobre su uso”.

No prohibir, usar bien

Aunque hay estudios que comprueban los citados riesgos, buena parte de los expertos coinciden en que la respuesta no necesariamente es la prohibición, pues los beneficios que conllevan las tecnologías también son variados y de gran impacto en el proceso de enseñanza-aprendizaje. También opinan que son una realidad con la que hay que lidiar. Es decir que al niño también hay que educarlo sobre el buen uso del celular o tableta.

Jennifer D. Klein, autora del libro ‘The Global Education Guidebook’ (‘La guía global de la educación’) y actual rectora del Gimnasio Los Caobos, en Chía, asegura que no está de acuerdo con prohibir.

Pienso que el celular es en sí mismo una herramienta central de nuestros tiempos, y que los jóvenes tienen que aprender con nosotros cómo usarlos bien

Pienso que el celular es en sí mismo una herramienta central de nuestros tiempos, y que los jóvenes tienen que aprender con nosotros cómo usarlos bien. Si siempre controlamos lo que ven, ¿cuándo van a aprender a filtrar lo bueno de lo malo en internet?”.

“Los dispositivos móviles son herramientas centrales y básicas, no solo de comunicación sino de investigación para los jóvenes a nivel mundial”, agrega Klein, quien subraya que los docentes tienen la responsabilidad de ayudarles a saber cómo manejar las herramientas de este siglo con responsabilidad. “Si los prohibimos, estamos perdiendo la oportunidad de enseñarles algo importante”, puntualiza.

En el proyecto de ley presentado se expone que los menores no tienen el criterio para usar estas tecnologías debido a su edad y que, por lo tanto, están expuestos a riesgos importantes. Sin embargo, Klein dice que, primero, los colegios están precisamente para formar a los estudiantes en pensamiento crítico.

Denise Danielle Bourne, creadora de Grandes Genios, una ONG que ofrece programas educativos de liderazgo, anota que “para niños y jóvenes, crecer con la tecnología es algo natural y no se les puede negar ese contexto, esta realidad” en los colegios.

Sin embargo, destaca que es importante desarrollar unos espacios de discusión y unas ciertas reglas sobre el uso de estos dispositivos. “Tanto profesores como papás deben estar pendientes y explicarles a los adolescentes para qué se usan esos aparatos. No se trata de entregárselos y que lo usen a su antojo”, puntualizó.

La cuestión es claramente de equilibrios. Ni prohibición total ni uso sin un mínimo de reglas y normas básicas, tanto en espacios colectivos, como el aula de clase, como en casa. Y ni intentos de censura a ultranza (por cierto, imposibles) ni descuido absoluto frente a lo que ven y hacen los menores en sus celulares y tabletas. Puntos donde los padres tienen una enorme responsabilidad y donde lo ideal sería que unieran esfuerzos con los maestros.

Unos países prohíben, otros incentivan

El modelo que plantea el representante a la Cámara en su proyecto de ley se asemeja al que implementó recientemente el Gobierno francés en sus instituciones educativas por medio del cual también se restringe el ingreso de estos dispositivos móviles a las instituciones educativas y se les da la autonomía para decidir cómo aplicarlo.

El caso francés aún es muy joven para dar resultados que evidencien una mejoría en la calidad educativa, mayor atención de los estudiantes o disminución de enfermedades asociadas al uso excesivo de estas tecnologías. Sin embargo, hay casos como el argentino que pueden dar una pauta de qué puede pasar.

En el año 2006 se creó la resolución 1728 en la provincia de Buenos Aires por medio de la cual se prohibía completamente el uso de los celulares en los colegios de esta región. Sin embargo, en el 2016 se derogó la resolución. Ese año, quien era el director general de Cultura y Educación provincial de la ciudad, Alejandro Finocchiaro, aseguró al medio de comunicación Télam que la resolución que lo prohibía era del 2006, “cuando los celulares se utilizaban solo para llamadas y eso era disruptivo en el aula”.

Hoy, los celulares permiten otras cosas, y queremos darles la posibilidad a docentes y alumnos de que utilicen cualquier dispositivo tecnológico siempre que esté incluido en el proyecto educativo”, aseguró Finocchiaro a Télam.

Por su parte, el Banco Mundial asegura en un estudio que la cuestión no está solo en tener los dispositivos, sino en enseñar cómo usarlos y de esta forma generar educación pertinente y de calidad.

CAMILO PEÑA Y SIMÓN GRANJA
EL TIEMPO
En Twitter: @penacamilo @simongrma

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.