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Alcaldes de Envigado y Cumaribo hablan sobre desnutrición crónica
Desnutrición crónica

El riesgo de desnutrición crónica puede incrementarse por la situación actual dada por la pandemia, indica un reporte preliminar del Índice.

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Cortesía Fundación Éxito

Alcaldes de Envigado y Cumaribo hablan sobre desnutrición crónica

Líderes de los municipios peor y mejor ubicados en el Índice de Desnutrición Crónica responden.

El Índice de Desnutrición Crónica 2020, presentado hoy por la Fundación Éxito, cruzó 12 variables para determinar qué municipios de Colombia están con todas las condiciones para que su población menor de 5 años padezca esta enfermedad.

Con información de 1.076 municipios quedó en evidencia que Cumaribo (Vichada) es el municipio en más alto riesgo, mientras que Envigado (Antioquia) es el que está más equipado para combatirla. EL TIEMPO entrevistó a los alcaldes de las dos poblaciones.

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Juan Carlos Cordero, alcalde de Cumaribo (Vichada)

¿Cuál es su reacción frente a los resultados del Índice de Desnutrición Crónica 2020?

Es una realidad innegable, resultado de múltiples factores que se aúnan al abandono estatal histórico. Dada la singularidad de la realidad del municipio de Cumaribo como es la extensión geográfica (es el municipio más extenso de Colombia), tenemos déficit en saneamiento básico (agua potable, energía, alcantarillado), servicios de salud deficientes y dificultad de acceso (vías terciarias en regular y mal estado). También falta de identificación en áreas rurales y resguardos indígenas lo cual ha limitado el acceso al Sistema General de Seguridad Social en Salud y al goce pleno de los derechos.

Otro factor agravante es la incidencia que tuvo el conflicto armado en todo el territorio, que ha llevado a la violencia y el desplazamiento forzado interno. A partir de la bonanza cocalera que se estableció en el municipio durante más de 25 años, muchos indígenas abandonaron la producción tradicional de sus alimentos a cambio de trabajar en la recolección de la hoja de coca debido a que les representaba mayores ganancias.

Con el pasar de los años, las acciones gubernamentales en contra de los cultivos ilícitos, el declive de estos, sumado a los combates entre el Ejército y los
grupos armados ilegales, generó desplazamientos forzados que dejaron en riesgo la integridad étnica, su tejido sociocultural y la seguridad alimentaria. La crisis humanitaria causada llegó a tal nivel que fue declarado en alto grado de vulnerabilidad el pueblo sikuani, de mayor presencia en el territorio; lo fue a tal punto que se declaró etnia en riesgo de extinción.

Hemos podido evidenciar los incrementos considerables de los casos reportados en las diferentes fases de desnutrición, que en su gran mayoría son desnutrición proteico calórica severa en la niñez indígena, especialmente en la zona rural dispersa. Esto se debe también a las restricciones que han impedido a la población indígena el desarrollo libre de actividades cotidianas en pro de la manutención de sus familias.

La crisis humanitaria llegó a tal nivel que fue declarado en alto grado de vulnerabilidad el pueblo sikuani, de mayor presencia en el territorio. Se declaró etnia en riesgo de extinción

Con este panorama tan negativo, ¿qué medidas piensa tomar?

Es menester poner en conocimiento que partimos del hecho de que el municipio es de sexta categoría, por lo cual no cuenta con suficientes recursos. Se hace necesaria la búsqueda de soluciones y recursos, basados en la implementación de políticas gubernamentales claras y el acompañamiento continuo de las entidades estatales para promover los derechos fundamentales, garantizar la seguridad alimentaria y prevenir enfermedades en torno a la nutrición en la población infantil.

Sin embargo, el desarrollo social y económico debe ir de la mano de la ciencia, la tecnología y la innovación, más aún en épocas de posconflicto, por lo cual vemos una oportunidad para proponer estrategias innovadoras con enfoque diferencial, basado en los planes de vida de los diferentes pueblos frente a las necesidades nutricionales apremiantes.

Se hará a través de la formulación y presentación de proyectos que sean financiados o
cofinanciados por el gobierno central, en temas como saneamiento básico que generen soluciones de agua potable y alcantarillado para la población en general y seguridad alimentaria, que incluyan capacitaciones para fortalecer la población rural campesina e indígena en cuanto a productividad agropecuaria.

Esto debe ir enlazado con la inversión en proyectos de mejoramiento a infraestructura vial para lograr una mejor conectividad entre veredas, centros poblados y cabecera municipal, así como aunar esfuerzos con entes gubernamentales y no gubernamentales competentes en el tema.

Finalmente, es preciso en el corto plazo fortalecer las Búsquedas Activas Comunitarias (BAC) por medio de los gestores del riesgo en salud y llegar a cada una de las comunidades con actividades de promoción y prevención para educar más a la población y fomentar la necesidad de cultivar para el sostenimiento.

(Además: Alerta por riesgo de desnutrición crónica en Colombia)

¿Qué les dice a otros municipios que también están en situación delicada como Cumaribo?

En primera medida, que estos índices suelen ser el reflejo de la pobreza, la desigualdad y el abandono estatal, lo cual pone en riesgo a la población más vulnerable, especialmente población de la primera infancia que representa la base fundamental del futuro de una sociedad. En este sentido, se deben aunar todos los esfuerzos posibles para generar soluciones dirigidas al fortalecimiento no solo de la seguridad alimentaria, sino también en la soberanía alimentaria basada en los contextos interculturales, lo cual involucra el diálogo de saberes (Planes de Vida - planes de Desarrollo). Es fundamental el conocimiento oportuno de los casos, para así aplicar las estrategias y/o rutas de atención adecuadas en el corto plazo.

Es indispensable contar con la articulación, coadyuda y compromiso de los agentes nacionales, municipales y departamentales a fin de mitigar todos los casos que estén en posible riesgo, y de esta manera actuar a tiempo.

Braulio Espinosa Márquez, alcalde de Envigado (Antioquia)

¿A qué cree que se deben los buenos resultados obtenidos por el municipio en el Índice de Desnutrición Crónica?

Indudablemente el municipio de Envigado ha hecho una apuesta durante varias décadas en el fortalecimiento de la inversión social. También tengo que resaltar que en este gobierno no hay disminución en la inversión para primera infancia, el sector de la educación y, fundamentalmente, el sector de la salud. Incluso hemos fortalecido inversiones tan representativas como es el nuevo bloque de hospitalización y la inauguración de la nueva sala de urgencias.

En el sector educativo le estamos apostando también a una primera infancia con la construcción de dos centros de desarrollo infantil modernos acordes con la realidad del territorio. Para nosotros la gente es lo primero, pero sobre todo los niños son parte fundamental de todo el proceso que traemos de consolidación del territorio en cuanto a políticas públicas.

(Además: Tequendama Suites, primer hotel del país certificado en bioseguridad)

¿Cuáles son los retos de la ciudad para sostener este buen promedio y más en la actual
coyuntura de la pandemia?

Nuestro plan de desarrollo, al igual que lo vienen haciendo gobiernos anteriores, mantendrá las inversiones en primera infancia, porque si se hace bien el trabajo tenemos una sociedad más equitativa, más justa, con más y mejores oportunidades; pero no solo lo haremos en primera infancia se extenderá hasta pregrado. Es el único municipio que ha creado una institución de educación superior pública, además contamos con nuestro propio Sena. La apuesta es por la primera infancia, la infancia, la adolescencia y el fortalecimiento del núcleo familiar.

¿Alguna recomendación para los que no lograron tan buenos resultados?

El consejo que doy como alcalde del mejor vividero de Colombia es que se tiene que trabajar en infraestructura para la comunidad, equipamiento colectivo, espacio público. Se debe tener una apuesta acorde con la realidad que está viviendo el planeta con el cambio climático. Más allá del muro, del ladrillo y del cemento lo importante es el apoyo a la consolidación del ser humano en su esencia.

En nuestro plan de desarrollo la mayor inversión de obra pública está en la salud, el
deporte y la educación. Ahí está la apuesta gigante de esta administración que va a consolidar lo que venimos haciendo desde la primera infancia.

EL TIEMPO

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