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Así se vive la Navidad en tiempo de pandemia
NAVIDAD COVID

Tiempo de balances y de aceptación de una nueva realidad. Es momento de gratitud, unión familiar y esperanza.

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EFE

Así se vive la Navidad en tiempo de pandemia

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El mundo se prepara para vivir la época más dulce de un año desafiante y enrarecido por el covid-19.

¿2020 será un año con saldo en rojo? Esta es la pregunta infaltable cuando estamos a punto de finalizar una frontera temporal que se enmarca con las fiestas de Navidad”, dice el filósofo Sergio Molina. Y por eso resulta inevitable responder ‘cómo me fue’ y ‘cómo me irá’, porque esos dos momentos revelan nuestras emociones acerca de un pasado que no se puede cambiar y de un futuro que se desconoce.

“Lo cierto es que en esta época, en la que nace el espíritu navideño, aflora un sentimiento de esperanza y la iniciativa de realizar actos y rituales para que nos vaya bien y más cuando hemos superado un año complejo, lleno de cambios y desafíos”, apunta Molina.

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Cada quien tiene una versión única y singular de lo que ha sido la pandemia. “Sin embargo, hay una sensación común que sintetiza lo ocurrido este 2020 y es la de pérdida: pérdida laboral, de ingresos, de oportunidades, de libertad, de relaciones sociales y –la más temida e inalterable de todas– pérdida de seres queridos”, anota Molina, doctorado en filosofía.

Por eso, esta Navidad tiene un sabor diferente. Si bien es una época en la que no solo se mezclan la nostalgia y melancolía con la alegría, a diferencia de otros años es más latente la necesidad de hacer balances y, en esa medida, es inevitable sentir frustración o impotencia por lo que no se hizo, lo que no se logró, lo no vivido, lo que no pudo ser.

“Un año en el que un virus, que no podemos ver nos recordó nuestra fragilidad y vulnerabilidad como seres humanos, al tiempo que nos recuperó esa sensibilidad de la que estamos hechos”, apunta Laura Mesa, coach de vida.

Además de la esperada celebración decembrina, “es tiempo de reconocer los aprendizajes, duros e implacables para unos más que otros, pero certeros porque nos recuerdan que somos una especie resiliente, con capacidad de adaptación y de afrontamiento de las circunstancias, por adversas que sean. ¿Quién de nosotros imaginó, por ejemplo, que sería capaz de estar cinco, siete o más meses en confinamiento?”, dice el psicólogo Paulo Daniel Acero.

Por eso, en la lista de aprendizajes que recomienda elaborar no se debe olvidar el agradecimiento por lo vivido y hasta por lo que quedó en puntos suspensivos.

¿Y cómo afrontar esta época si perdí a un ser querido? “La Navidad es un momento que intensifica la pena porque vamos a encontrarnos con personas celebrando, en modo alegría, y eso chocará a quien está en duelo, hará que su aflicción sea más fuerte que en otras fechas, por eso es importante que no se obligue a estar bien, ya que la pérdida genera un vacío en el alma y en los espacios físicos que compartía con su ser amado –explica Acero, especialista en resolución de conflictos, manejo del duelo, trauma y activación de la resiliencia–.

Y aunque la tentación natural es aislarse y decir que no estamos para celebraciones, la recomendación es no huirles, sino permitirse participar en una Navidad diferente y en la cual se modifiquen en familia rituales para honrar a quien no está físicamente y resignificar esta fecha”.

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Vivir en el presente es otra tarea ineludible. Muchas familias, tras meses sin verse y darse un abrazo, podrán hacerlo para celebrar estas fiestas, pero el llamado es a hacerlo con todas las medidas de bioseguridad aprendidas durante el confinamiento obligatorio.

“Sí, porque aun cuando sea un tiempo de festejos y de unión y reunión, no se debe bajar la guardia sino practicar lo que nos ha enseñado el covid-19: ‘si yo me cuido, también te cuido’ porque es mi deber no solo pensar en mí, sino en los otros; y si los demás están bien, yo también”, apunta Laura Mesa.

Aprender a hacer una pausa, “a recordar que cada momento llega con su afán, es otra ganancia de esta pandemia –agrega Andrés Barreto, decano de Psicología de la Fundación Universitaria San Martín–. Es romper con ese acelere cotidiano y recordar que no somos todopoderosos, no podemos controlarlo todo y es necesario detenerse y respirar a otro ritmo”.

Para este experto, la pandemia llegó como una oportunidad de crecimiento y les quitó el maquillaje a artilugios y mentiras. “Confío en que, con todo lo que hemos vivido, se recupere el sentido de la Navidad, sus tradiciones y espíritu de unión familiar. Este es un año en el que un virus nos sacudió para romper viejos esquemas y aprender a ser mejores personas”.

Celebre la vida

No baje la guardia, cuídese y cuide a los suyos. Celebre estas fiestas en la intimidad de su hogar y con medidas de bioseguridad. Recuerde que el covid-19 no desaparecerá de la noche a la mañana y, por eso, en Navidad deben acatarse las recomendaciones respecto al uso del tapabocas, lavado frecuente de manos y distanciamiento social.

Las veladas virtuales son una oportunidad de festejar con los familiares y amigos que están más lejos o con los que se debe mantener más distanciamiento social para preservar la vida. En los últimos nueve meses se ha probado la eficacia de la tecnología en esta coyuntura, entonces dele rienda suelta a su creatividad para programar encuentros por internet.

Si perdió a un ser querido este año, que la Navidad sea una época para recordarlo con amor y gratitud. Es cierto, serán inevitables la tristeza, la pena y la nostalgia por su ausencia física, no se prive de sentirlas y honre su memoria siguiendo sus tradiciones, enseñanzas y rituales durante este tiempo. Perpetúe su legado de amor con acciones en su memoria y comprobará cómo le reconfortan su corazón.

Cree nuevas rutinas de relajación y bienestar. Y más en este tiempo en que niños y adolescentes salen a vacaciones y usted puede estar gozando de un periodo de descanso. Promueva la actividad física y deportes, y rescate juegos y tradiciones en familia como la Novena de Aguinaldos.

Elija ser feliz. Todo es temporal, y esta pandemia nos recordó que no tenemos control de la mayor parte de las cosas, pero sí tiene a su alcance la actitud con la que encara momentos difíciles y vive fechas especiales como Navidad.

FLOR NADYNE MILLÁN MUÑOZ
Para EL TIEMPO@NadyneMillan

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