No me toca nada / De tu lado con Alex

No me toca nada / De tu lado con Alex

Todo lo que nos ‘toca’ se vuelve un lastre que nos chupa la energía vital y la felicidad.

Ejercicios para ser feliz

Si logramos reemplazar el ‘me toca’ por ‘yo quiero’ en cada eventualidad o situación que afrontamos, inmediatamente retomaríamos las riendas de nuestro día a día y, en últimas, de nuestra vida.

Foto:

123RF

Por: Alexandra Pumarejo
28 de agosto 2018 , 10:00 p.m.

¿Se han dado cuenta de cómo la mayoría de nosotros nos pasamos la vida quejándonos por todo lo que nos ‘toca’ hacer? Corremos de un lado al otro con aburrimiento o mal genio porque nos sentimos como unos títeres que tenemos cuerdas pesadas que nos dirigen cada movimiento.

Todo lo que nos ‘toca’ se vuelve un lastre que nos chupa la energía vital y, ante todo, la felicidad.

Nos abruma lo que percibimos como obligaciones impuestas sin beneficio alguno. ‘Toca’ pagar la cuentas. ‘Toca’ ir a las reuniones familiares. ‘Toca’ ser sociable. ‘Toca’ trabajar duro. ‘Toca’ hacer ejercicio. ‘Toca’ comer bien... ‘toca’, ‘toca’, ‘toca’.

Hoy les hago una sugerencia que parece sutil, pero está muy lejos de serlo porque puede generar una cambio abismal en la manera como vivimos nuestra realidad. Qué tal si por cada vez que decimos ‘me toca’ nos cuestionamos y lo reemplazamos por ‘yo quiero’.

Qué tal si por cada vez que decimos ‘me toca’ nos cuestionamos y lo reemplazamos por ‘yo quiero’.

En lugar de pensar ‘me toca levantarme a trabajar’, pensamos ‘yo quiero levantarme a trabajar porque genero ingresos y eso me facilita la vida’. En vez de decir ‘me toca pagar los servicios’ decimos ‘quiero pagar los servicios para poder disfrutar de esos beneficios en mi casa’. En vez de refunfuñar ‘me toca comer menos azúcar’, lo reemplazamos por ‘quiero comer menos azúcar porque quiero tener mejor salud’. En lugar de pensar ‘me toca ir a la reunión del colegio de mis hijos’, pensar ‘quiero ir para poder interactuar mejor con ellos’. En lugar de sentir ‘me toca’ salir a votar, cambiarlo por ‘quiero salir a votar para influir en el rumbo de mi país’.

Incluso en temas que parecen triviales, pero que generan fricción, como ‘me toca aguantarme ver las películas de terror porque son las únicas que le gustan a mi esposo’, se cambiaría por ‘quiero ver películas de terror porque disfruto ver a mi esposo feliz’.

Si logramos reemplazar el ‘me toca’ por ‘yo quiero’ en cada eventualidad o situación que afrontamos, inmediatamente retomaríamos las riendas de nuestro día a día y, en últimas, de nuestra vida. No nos sentiríamos como prisioneros de manos atadas que no tenemos opciones, sino, por el contrario, caeríamos en cuenta de que somos libres para decidir y disfrutar hasta de lo que parece más tedioso.

Decir ‘yo quiero’ nos impone la responsabilidad exclusiva de cuestionar nuestras motivaciones y nos obliga a ser consecuentes y coherentes. Es la gran diferencia entre vivir con intención u opresión.

ALEXANDRA PUMAREJO
De tu lado con Alex

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.