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Hagámonos las preguntas duras / De tu lado con Álex
Reflexión

"En lugar de cuestionarnos qué podemos hacer por mejorar la relación, nos estancamos en la queja permanente y en la insatisfacción por lo que no estamos recibiendo", escribe la autora.

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Hagámonos las preguntas duras / De tu lado con Álex

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¿Estamos tomando las riendas de nuestra vida para generar el cambio que queremos? Reflexión.

Hay una frase poderosísima del fallecido presidente de Estados Unidos John F. Kennedy que me dejó marcada desde cuando la conocí en el colegio: “No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país”.

Este pensamiento fue solo uno en su fantástico y conmovedor discurso de investidura, en 1961. Con esas palabras les pidió a los norteamericanos que no se quedaran lamentándose por lo que el Estado no hacía por ellos; por el contrario, ellos debían tomar las riendas de sus propias vidas y generar el cambio que querían ver.

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Creo que hoy, más que nunca, esa frase debería estar tatuada en nuestra consciencia. Nada más angustioso que ver cómo las personas se quejan de las medidas de protección impuestas a nivel nacional y mundial contra el coronavirus, pero no se dan cuenta de que es nuestra responsabilidad individual la que debe ir más allá de lo impuesto por los gobiernos o la OMS.

Debemos ser conscientes de nuestra obligación ciudadana de protegernos mutuamente y acatar las medidas necesarias de bioseguridad por el bien propio, pero también por el bien común. Nos quejamos de que no hay suficientes camas y respiradores –lo cual comparto y entiendo, especialmente cuando vemos que los políticos se roban la plata–, pero no nos podemos quedar en los lamentos. Debemos entender que dos males no hacen un bien. El hecho de que el sistema de salud sea tan precario (por todas las razones conocidas) no nos exime de cuidarnos a nosotros mismos y proteger a nuestros coterráneos.

Constantemente, como sociedad y como individuos, esperamos a que alguien más nos diga qué hacer o que dé el primer paso para generar los cambios positivos que queremos ver en nuestras vidas.

De la misma manera podemos aplicar las sabias palabras de John F. Kennedy a nuestras relaciones personales. ¿Cuántos nos quedamos esperando a que las personas que nos rodean inicien los cambios y nos den lo que nosotros consideramos que necesitamos en afecto, compañía o atención? En lugar de cuestionarnos qué podemos hacer por mejorar la relación, nos estancamos en la queja permanente y en la insatisfacción por lo que no estamos recibiendo.

Hoy les pregunto: ¿están esperando a que el Gobierno, su pareja, sus papás o alguien más les solucione la vida? O, por el contrario, ¿están tomando las riendas y haciendo lo necesario para que esta sea lo mejor posible?

ALEXANDRA PUMAREJO
@detuladoconalex
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