Si quien aplica la prueba con alcoholímetro usó antibacterial poco tiempo antes de desempacar y ubicar el tubo desechable usado con el aparato, el resultado podría afectarse y dar falsos positivos o errores.
Así lo apunta un estudio realizado por investigadores del Departamento de Salud Pública de Missouri (EE. UU.) y publicado el 16 noviembre por la revista especializada Journal of Forensic Sciences, citado por el portal sciencealert.com.
Este informe apoya estudios anteriores que sugieren que los geles antibacteriales comunes, a base de alcohol, pueden desorientar las lecturas del alcoholímetro, en ausencia de una verdadera sobredosis de licor.
De acuerdo con el portal, si bien para la ciencia es claro que no es posible absorber suficiente alcohol desinfectante a través de la piel como para parecer borracho en una prueba de alcoholemia, es un caso completamente diferente si la persona aplicando la prueba usó desinfectante a base de alcohol para ser más higiénico.
El estudio fue realizado en un grupo de 65 personas completamente sobrias, usando uno entre tres tipos de alcoholímetros comunes. Quienes administraron el examen usaron una cantidad estándar de gel o espuma antibacterial a base de alcohol y frotaron sus manos hasta que se secaran. Luego, desempacaron la pieza desechable que se sostiene en la boca mientras las personas hacían el test de alcoholemia.
Los resultados finales mostraron que 10 por ciento de los test iniciales habían dado un resultado positivo de alcohol en el aliento, además, 31,5 por ciento de los exámenes terminaron con códigos de error, pues la presencia del vapor de alcohol de los antibacteriales alteraba las mediciones.
Adicionalmente, un estudio más pequeño, solo con 10 personas, mostró que si el operador del alcoholímetro esperaba cinco minutos entre la aplicación del antibacterial y la realización de la prueba, no salían falsos positivos en los resultados.
Estos hallazgos se asemejan a otros encontrados en estudios previos, aunque en aquellos no se usaron los tipos de alcoholímetros usados en las pruebas de alcoholemia que realiza la Policía estadounidense.
Sin embargo, en general lo que estos resultados sugieren es que sería necesario ajustar los procedimientos a la hora de aplicar una prueba de alcoholemia para que las personas no terminen falsamente acusadas de sobredosis de alcohol.
El resumen del estudio dice, por ejemplo, que ya que el uso de antibacteriales a base de alcohol puede causar un efecto transitorio de 'alcohol en el aliento', los operadores de alcoholímetros deberían abstenerse de usar estos geles 15 minutos antes de realizar una prueba de alcoholemia.
ELTIEMPO.COM
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