Supercorales podrían hacerle frente al cambio climático

Supercorales podrían hacerle frente al cambio climático

Científicos utilizan la edición genética y la evolución asistida para crear corales más resistentes.

Supercorales

El cambio climático ocasiona el blanqueamiento de los corales.

Foto:

Juan Armando Sánchez

Por: Lorena Neira Ramírez y Juan Armando Sánchez* - Especial para EL TIEMPO
04 de abril 2019 , 10:36 a.m.

Mientras aún se debaten los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas terrestres, son indiscutibles sus efectos sobre ecosistemas como los arrecifes coralinos en el océano. A la fecha, más de la mitad de la Gran Barrera de Coral de Australia ha desaparecido debido a las oleadas de calor en el océano producto del cambio climático.

Para los corales silvestres, los informes de la IPCC son un panorama desalentador. No siendo esto ya lo suficientemente alarmante, se predice que para el 2100, la Temperatura va a aumentar alrededor de 3 °C, algo que sería catastrófico no solo para ellos, sino que alteraría las actividades regulatorias de cualquier ser vivo.

En un esfuerzo sin precedentes para la conservación marina, científicos del Simulador Nacional Marino de Australia, liderados por la genetista Madeleine van Oppen, persiguen una solución que hasta hace unos años era una idea de ciencia ficción.

Cada año, distintas especies de coral liberan sus huevos un par de días después de luna llena en perfecta sincronía. En condiciones naturales, un millar de huevos y esperma se encontrarán en la inmensidad del mar para dar origen a larvas diminutas que luego se asentarán para convertirse en el único organismo vivo que puede verse desde el espacio: los arrecifes de coral.

Madeleine y su equipo de investigación presencian este desove una vez al año desde el 2013 de manera artificial en cuartos iluminados únicamente bajo una tenue luz roja, para no interrumpir el esporádico evento.

¿Por qué? Cualquier interrupción de la señal ambiental lunar podría impedir que los huevos y esperma de dos tipos de coral con características diferentes se logren cruzar, un híbrido que no se produce de forma natural en el mar, pero que tendría fortalezas ante temperaturas elevadas.

Esta es una de las soluciones más sencillas que este proyecto, resaltado en la revista Science a finales de marzo, ejecuta gracias a un impulso millonario del gobierno australiano.

Supercorales

Los supercorales podrían ser resistentes al aumento de temperatura del palenta.

Foto:

Juan Armando Sánchez

La preocupación tiene que ser global. Los océanos son el sumidero de CO2 más importante en el mundo, incluso por encima del bosque amazónico. Además, los arrecifes de coral son el actor principal para asegurar el equilibrio del ciclo del carbono.

Lo que parecía ciencia ficción hace unos años, científicos alrededor del mundo lo están poniendo a prueba a través de CRISPR, una novedosa herramienta de edición genética a la que se ha denominado ‘evolución asistida’, para incursionar en un camino cuyo objetivo es crear corales clima-resistentes que puedan hacerles frente a cambios ambientales repentinos y temperaturas altas.

Partiendo de la relación entre corales y sus simbiontes, estos científicos, que se podría decir que han adoptado una visión de la ciencia liberal con la única bandera de asegurar la permanencia de los corales en nuestro océano cambiante, han optado por diferentes métodos para la creación de estos supercorales.

El primero contempla una evolución asistida en la que se asegura el entrecruzamiento exclusivo de los huevos y esperma con mayor éxito en aguas más calientes, al incorporar también la manipulación de genes claves de termo-resistencia con la ayuda de edición genética.

“Los corales son criaturas muy sofisticadas que continuarían existiendo perpetuamente en un ambiente que se lo permitiera

Mientras tanto, otro frente se enfoca en la manipulación del ambiente simbiótico del coral seleccionando artificialmente líneas de algas y bacterias simbióticas que resistirán temperaturas altas, proceso que se tomaría muchas generaciones en llevarse a cabo en la naturaleza, pero que a través de la evolución asistida, los científicos están buscando asegurar a una tasa de tiempo sustancialmente más rápida.

En palabras de la tristemente fallecida Ruth Gates en el afamado documental de Netflix Chasing Coral, “los corales son criaturas increíblemente sofisticadas que continuarían existiendo perpetuamente en un ambiente que se lo permitiera”.

Efectivamente, los corales no parecen mostrar signos de adaptación a las crecientes temperaturas y cambios químicos que hemos introducido en los océanos. Esperemos que estos supercorales se conviertan en las especies que harán el puente para que las otras se adapten paulatinamente, sin perder los servicios ecosistémicos que benefician a millones de personas en toda la franja tropical.

Madeleine van Oppen y Ruth Gates no son solo las primeras científicas mujeres en hacer un proyecto de semejante envergadura, sino las pioneras en toda la comunidad científica marina en buscar una solución radical a un problema que va creciendo. Es posible que la evolución asistida actúe más rápido que las políticas públicas para frenar los efectos del cambio climático.

Son muchos los escépticos ante los resultados de este proyecto, pero no existen otros que busquen soluciones realistas al efecto del cambio climático en los corales, más allá de seguir alertando y diagnosticando el problema.

En Colombia pensamos que algo similar se puede hacer ante la amenaza de la disolución de los arrecifes coralinos debida a la acidificación oceánica, la cual es directa a la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera. Estamos estudiando la posibilidad de que algunos corales se asocien de forma mutualista con los encargados de realizar la microbioerosión, unas algas muy poco estudiadas que viven dentro de la roca coralina.

Estas algas se desarrollan muy bien en arrecifes con muy poca luz, conocidos como mesofóticos, los cuales se hallan por debajo de los 60 m de profundidad o a menos, donde hay influencia de ríos y sus sedimentos, como en la costa Caribe. Un problema de preocupación global debe contar con aportes desde todas las naciones.

El diagnóstico es claro, pero los esfuerzos para tomar acción son muy pocos. No podemos ser la generación que detectó los problemas y no revolucionó la ciencia para hacerles frente.

Lorena Neira Ramírez y Juan Armando Sánchez*
Especial para EL TIEMPO

* Estudiante de maestría y director del Laboratorio de Biología Molecular Marina (Biommar ), Universidad de los Andes, respectivamente.

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá:

Sal de la rutina

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.