Los estudios que alertaron de una posible emergencia por coronavirus

Los estudios que alertaron de una posible emergencia por coronavirus

Científicos advirtieron con antelación que estos patógenos podrían generar una crisis sanitaria. 

coronavirus corea del sur

En Corea del Sur, trabajadores de un mercado en la ciudad de Daegu usan equipo de protección para desinfectar el lugar ante el riesgo de propagación del coronavirus.

Foto:

AFP

Por: NICOLÁS BUSTAMANTE HERNÁNDEZ*
30 de marzo 2020 , 05:16 p.m.

El virus Sars-Cov-2, responsable de la enfermedad covid-19, asusta a un mundo que trata de contener su embate convertido en pandemia desde el 11 de marzo, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo declaró bajo esta categoría.

Mientras los gobiernos de casi 200 países intentan tomar medidas que protejan a sus ciudadanos y a la economía del brote, los científicos -infectólogos, inmunólogos, virólogos y epidemiólogos, entre otros- trabajan sin descanso para encontrar tratamientos y desarrollar una vacuna en tiempo récord. Según los cálculos más optimistas, una vacuna no estaría lista antes de un año y medio.

Aunque la crisis, que ya deja más de 700.000 mil contagiados y 36.000 muertos, parece sorpresiva, la verdad es que fue anticipada por varios científicos quienes, desde hace décadas, vienen llamando la atención sobre la posibilidad de que el mundo tuviera que enfrentar una emergencia sanitaria generada por coronavirus provenientes de murciélagos.

(Le puede interesar: Sube a 14 el número de muertes por coronavirus en Colombia)

Para entender la pandemia, que tuvo su origen en un mercado de la ciudad de Wuhan (provincia de Hubei, China) es necesario explicar qué es un coronavirus: se trata de un tipo particular de virus compuesto por una cadena de ARN (una molécula parecida al ADN) recubierta por una membrana llena de unas espinas de proteínas conocidas como espícula. Al microscopio, esta espícula se ve como una corona (de ahí toman su nombre estos virus). 

Gracias a la espícula, los coronavirus se aferran a los receptores en células animales para infectarlas. Una vez dentro de las células las reprograman para que se repliquen, multiplicando el virus por el cuerpo, y causando diferentes enfermedades.

Las primeras investigaciones sobre coronavirus en humanos fueron publicadas en los años 60 del siglo pasado. Una de ellas, fue ‘Cultivo de un nuevo tipo de virus del resfriado común en órganos’ elaborada por el virólogo David Tyrrell y otros colaboradores quienes describieron a estos virus como agentes causantes, en algunas regiones, de entre el 7 y el 15 % de las gripas en los humanos.

Pero solo fue hasta el año 2002 que los coronavirus cobraron relevancia mundial, cuando ocasionaron su primera pandemia: el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (Sars). Entre noviembre de 2002 y abril de 2003, SARS-Cov, como fue identificado al coronavirus responsable, logró infectar a 8.439 personas, matando a 812 en 30 países, según datos de OMS.

A partir de entonces, y como lo demuestran la cantidad de citaciones en PubMed (una base de datos científica de acceso libre), la investigación sobre coronavirus se disparó, pasando de un promedio de 130 publicaciones desde 1972 hasta 2002, a 620 solo en 2003. Esta cifra incluso parece pequeña si se compara con los más de 1.700 artículos científicos sobre coronavirus que se han publicado en los tres meses que van de 2020.

Durante 2004 y 2005 los científicos demostraron un creciente interés en los coronavirus, tendencia que empezó a subir otra vez en 2009 por cuenta de la segunda epidemia: la del Coronavirus del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV). Infectó a 2.449 personas y mató a 845, pero no fue declarada pandemia, pues estos casos se repartieron entre 2012 y 2019.

Los dos brotes fueron descritos en detalle en ‘Origen y Evolución de los Coronavirus Patogénicos’, una revisión de la revista Nature de 2018, escrita, entre otros, por Zheng-LI Shi, científica del Laboratorio Clave de Patógenos Especiales y del Centro de Enfermedades Infecciosas Emergentes, pertenecientes al Instituto de Virología, de Wuhan.

(Además: ¿Cómo dormir mejor durante el aislamiento?)

Allí se detalla cómo esas dos enfermedades tuvieron su origen en coronavirus animales antes de pasar a los humanos: mientras que el Sars se originó en los murciélagos y pasó a la civeta (un animal conocido por comer semillas de café que, al defecarlas, se convierten en las más apetecidas del mundo) antes de infectar al hombre, el Mers, por su parte, aunque también tuvo su origen en los murciélagos, primero pasó a los dromedarios en Arabia Saudita antes de infectar a los humanos.

En total, y hasta la fecha, se han descubierto siete coronavirus capaces de infectar al humano. Aparte del Sars-CoV-2, el Sars-CoV y Mers-CoV, existen el HKU1, el NL63, el OC43 y el 229E, los cuales están asociados con síntomas leves.

Primeras advertencias

En el 2007 un estudio en la revista Clinical Microbiology Reviews titulado 'Sars como un agente de infección emergente y reemergente' describió cómo, si bien antes de la aparición del Sars solo se conocían 12 coronavirus humanos o animales, con las investigaciones siguientes los científicos identificaron a otros coronavirus humanos como los mencionados NL63 y HKU1.

“La vigilancia de los coronavirus en muchas especies animales ha aumentado el número en la lista de coronavirus a al menos 36”, dice el artículo, que en las últimas semanas ha corrido por las redes sociales.

Asimismo, en ese mismo documento se destacan la “naturaleza explosiva de la primera epidemia de Sars, su alta mortalidad, su resurgimiento transitorio un año más tarde y las interrupciones económicas, y destaca que los murciélagos de herradura son el reservorio natural del virus similar al Sars-CoV y que las civetas son el anfitrión de la amplificación”.

(Lea también: Los muertos en Brasil llegan a 159 por coronavirus)

Además, llaman la atención acerca de la importancia de la bioseguridad en las granjas y los mercados húmedos, “que pueden servir como fuente y centros de amplificación para infecciones emergentes”.

Pero, sin duda, uno de los estudios más llamativos sobre coronavirus fue publicado en el año 2015 en Nature Medicine, cinco años antes de la pandemia actual. Titulada ‘Un grupo de coronavirus de murciélago circulante similar al Sars muestra potencial para su aparición en humanos’, la investigación, en la que también participó la china Zheng-Li Shi, detallaba cómo un grupo de científicos generó, en el 2013, un virus modificado genéticamente a partir del Sars al que le insertaron el gen de la proteína de la corona del coronavirus de murciélagos.

Este coronavirus quimera, al que bautizaron RsSHC014-CoV, lo usaron para infectar ratones que, luego, murieron de una enfermedad respiratoria severa que acababa con sus pulmones. Después, como parte del mismo experimento, tomaron ese virus y con él infectaron células pulmonares humanas. Los científicos pudieron observar cómo este coronavirus las destruía.

Un dato que llamará la atención de los conspiranoicos es la cercanía del laboratorio donde fueron llevados a cabo estos experimentos con el mercado en el que, como ya se sabe, apareció el Covid-19 en la ciudad de Wuhan: menos de 15 kilómetros.

Gracias a estas coincidencias es que hay quienes se han llegado a plantear la posibilidad de que el Sars-Cov2 fue creado en un laboratorio para generar una crisis con fines políticos o económicos.

No obstante, varias investigaciones han descartado esa posibilidad. Una de estas, publicada en Emerging Microbes and Infections, en enero de este año, encontró, a partir del análisis una muestra de un paciente de covid-19, que el genoma del Sars-CoV-2 se parece más a otros coronavirus que hay en la naturaleza -en animales como los murciélagos- que al que fue generado en el laboratorio, con lo que se descartaría la posibilidad de que el covid-19 sea producto de la manipulación de coronavirus en el laboratorio.

Por otra parte, un artículo en Nature Medicine, titulado ‘El origen cercano de Sars-Cov2’ y publicado el 17 de marzo de este año, indica que la alta afinidad de la proteína de la espina del SARS-CoV-2 con la membrana de las células humanas es “probablemente el resultado de la selección natural”.

“Aunque la evidencia muestra que el Sars-CoV-2 no es un virus manipulado a propósito, actualmente es imposible probar o refutar las otras teorías de su origen descritas aquí (...), no creemos que ningún tipo de escenario de laboratorio sea plausible. Más datos científicos podrían balancear la evidencia para favorecer una hipótesis sobre otra.”

“Independientemente de los mecanismos exactos por los cuales el Sars-CoV-2 se originó a través de la selección natural, la vigilancia continua de la neumonía en humanos y otros animales es claramente de suma importancia”, explican los científicos.

¿Qué pasará en el futuro?

Inmunólogos, biólogos y epidemiólogos consultados coinciden en que la pandemia actual no será la última ocasionada por coronavirus. En este sentido, resulta vital prestar atención a los llamados de atención como el que, en marzo de 2019, hicieron investigadores del laboratorio de Wuhan (incluida la mencionada investigadora Shi) para intentar pronosticar lo que ocurrirá en el futuro.

En un ‘paper’ en la revista Viruses, titulado ‘Coronavirus de Murciélago en China’ buscaban predecir los futuros puntos aparición del virus y su potencial de transmisión entre especies.

Señalaban que China, al ser el tercer territorio más grande y también la nación más poblada del mundo es un país con una gran biodiversidad, incluida la de murciélagos y la de virus transmitidos por estos.

“La mayoría de las especies de coronavirus -afirma el estudio- fueron nombradas por científicos chinos que estudiaban murciélagos locales u otros mamíferos y que se pueden encontrar en China. Además, la mayoría de los huéspedes de estos CoV viven cerca de los humanos, y potencialmente transmiten virus a estos y al ganado. La cultura alimentaria china sostiene que los animales sacrificados vivos son más nutritivos, y esta creencia puede aumentar la transmisión viral”.

Y continúan: “En general, se cree que los CoV transmitidos por murciélagos resurgirán para causar el próximo brote de la enfermedad. En este sentido, China es un punto de acceso probable".

"El desafío es predecir cuándo y dónde, para que podamos hacer todo lo posible para prevenir tales brotes. Según nuestro modelo, hay otros CoV que aún no han causado brotes de virus pero que deben ser monitoreados”, alertaban, de manera casi premonitoria, hace menos de un año.

NICOLÁS BUSTAMANTE HERNÁNDEZ*
Redactor de ciencia
nicbus@eltiempo.com
@NicolasB23

*Con la asesoría de: 

John Mario González MD PhD
Profesor titular Medicina UniAndes
Director del Laboratorio de Ciencias Básicas Médicas
@Labcbmu

Juan Armando Sánchez PhD
Director del laboratorio de Biología Marina Molecular (Biommar) UniAndes
​@Biommar

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.