¿Qué es lo que verdaderamente sabemos acerca de la Luna?

¿Qué es lo que verdaderamente sabemos acerca de la Luna?

Se ha conocido sobre su estructura y comportamiento gracias a las muestras traídas por astronautas.

luna

Este año celebramos uno de los acontecimientos más importantes para la humanidad: la llegada del hombre a la Luna.

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iStock

Por: David Tovar
19 de junio 2019 , 11:37 p.m.

Este año celebramos uno de los acontecimientos más importantes para la humanidad: la llegada del hombre a la Luna. Cincuenta años han pasado desde que los astro-nautas Buzz Aldrin, Michael Collins y Neil Armstrong, a bordo del Apolo 11, lograron posarse en su superficie.

La Luna, además de servir de inspiración a músicos y escritores, ha sido objeto de minuciosos estudios de los científicos, quienes, utilizando fragmentos de información, tratan de armar el rompecabezas que les permita entender su evolución, comportamiento y estructura. Las piezas: poco más de 380 kilogramos de muestras de rocas lunares traídas por los astronautas en las misiones Apolo, instrumentos de monitoreo geofísico y varios datos recolectados luego de décadas de observaciones detalladas. Con todo esto, ¿qué sabemos de la Luna?

Composición y estructura

La Luna, al igual que la Tierra, es un cuerpo rocoso diferenciado, es decir, su interior se divide en capas de diferente composición. Debido a que los materiales que la componen varían en densidad, los más densos tienden a acumularse en el centro (hundirse), mientras que los más livianos forman las capas más externas. Su núcleo interno es sólido, compuesto principalmente de hierro y níquel (480 km de espesor); a su vez, este está rodeado por un núcleo interno líquido con un espesor de unos 90 km.
El núcleo es relativamente pequeño respecto al diámetro total de la Luna: un 20 por ciento, comparado, por ejemplo, con el núcleo terrestre, que llega a tener casi el 50 por ciento del diámetro total del planeta.

El manto, con un espesor que casi alcanza los 1.340 kilómetros, envuelve el núcleo lunar. Este, a su turno, está recubierto por una delgada capa (50 km) conocida como litósfera, la cual tiene una composición muy diferente a la del manto. Estas diferencias dan pistas para la interpretación del camino evolutivo que siguió la Luna en etapas tempranas.

En sus etapas de formación, el satélite natural era una inmensa esfera de magma. Su enfriamiento dio paso a la formación de minerales ricos en hierro y magnesio (olivinos y piroxenos), mientras que el resto del magma permitía la formación de minerales más ligeros, ricos en potasio y sodio (plagioclasas y feldespatos). Como dato curioso, se sabe que la cara de la Luna que apunta a la Tierra es ligeramente más delgada que el lado lejano, y, aunque las causas no han sido determinadas, los geólogos siguen trabajando en comprender esta peculiar característica.

Sismos lunares

Los astronautas del Apolo 11 dejaron en la superficie lunar cuatro sismómetros, que hacen parte del experimento sísmico pasivo: tres de largo periodo y uno de corto, para detectar sismos producidos por diferentes fuentes y a distintas profundidades.
Los sismos más profundos, cuya fuente está a unos 690 km de profundidad, son causados por fuerzas de marea, es decir, jalonamientos gravitacionales producidos por la Tierra. En ese tire y afloje, la Luna se va fracturando en el interior, produciendo ondas sísmicas.

En la superficie lunar o a poca profundidad de ella se ubican los sismos someros, cuyas fuentes pueden ser impactos de asteroides con la superficie (más de 100 se han registrado desde su funcionamiento), o fracturamiento de la roca producto de los abruptos cambios de temperatura entre el día y la noche (cuarteamiento).
Finalmente están los ‘extraños sismos lunares’, cuyas causas son aún tema de investigación; se ubican a profundidades de entre 25 y 35 km. Algunos de estos sismos pueden llegar a magnitudes de 5,5 y durar hasta 10 minutos.

Movimientos lunares

Si observamos la Luna con detenimiento a lo largo del mes, nos damos cuenta de que esta siempre nos muestra la misma cara. Esto nos lleva a pensar de manera errónea que la Luna no rota, pero sí lo hace, y lo hace sobre su propio eje a la misma velocidad con la que se traslada alrededor de la Tierra. De hecho, si la Luna no rotara, a medida que se mueve alrededor de la Tierra veríamos tanto el lado cercano como el lejano.

¿Qué hace que la Luna tenga la misma velocidad de rotación y traslación? La respuesta es: gravedad. Debido al jalonamiento gravitacional que genera la Tierra en la Luna, la cara que apunta a nosotros está ligeramente ‘hinchada’, actuando como un freno que con el tiempo hizo que actualmente veamos el mismo lado.

Debido a que el núcleo lunar está ligeramente desplazado del centro de la Luna, esta ‘tambalea’ en un movimiento conocido como libración.

Agua en la Luna

Tal vez, una de las preguntas del millón en la era de la exploración planetaria tiene que ver con si hay o no agua en la Luna. Pues bien, el año pasado esta pregunta fue contestada, gracias a los datos analizados por los científicos de la misión india Chandrayaan-1, que detectó agua congelada en las partes más profundas de los cráteres de impacto de los polos.

El instrumento M3, un espectrómetro diseñado para mapear la distribución de minerales en la superficie de la Luna, detectó extensas regiones en sus polos en los que se registran anomalías de hidrógeno y oxígeno, que al formar hielo de agua es detectada y registra una firma característica.

Las temperaturas que se registran en las sombras de los cráteres varían entre -110 y -120 °C, lo cual, sumado a la presencia de regolito lunar (fino polvo) que yace en la superficie de los cráteres de impacto, le permite al hielo de agua conservarse y no ser alcanzado por la radiación solar.

Este descubrimiento abre un amplio abanico de posibilidades. Desde la perspectiva de científicos e ingenieros, la presencia de hielo de agua en la Luna posibilitará desarrollar en el futuro planes estratégicos que permitan establecer colonias lunares, surtir de recursos vitales a sus habitantes y mantenerse allí por temporadas.

DAVID TOVAR 
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
Twitter: @planetovar

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