Indagan uso de bótox y afiliaciones en sistema de salud para oficiales

Indagan uso de bótox y afiliaciones en sistema de salud para oficiales

Contraloría le pone la lupa a la contratación de Sanidad de Policía y de Fuerzas Militares.

Inyección de botox

Contraloría verifica suministro de bótox a decenas de pacientes para manejo de migraña crónica.

Foto:

iStock

Por: Unidad Investigativa
12 de enero 2020 , 11:21 p.m.

Un barrido parcial de los contratos y suministros de Sanidad de la Policía y de las Fuerzas Militares, en la vigencia del 2018, acaba de dejar al descubierto inconsistencias que, para la Contraloría General, ameritan una revisión general de ese sistema, que cobija a más de 2 millones de usuarios.

Sobrefacturación de medicamentos de alto costo, inversiones en infraestructura inconclusa y hasta el uso atípico de medicamentos hacen parte de los hallazgos, tras la revisión aleatoria que se hizo en el llamado nivel central (Bogotá) y en las gerencias de Bolívar, Atlántico, Boyacá, Nariño, Norte de Santander, San Andrés y Valle.

Uno de los casos en los que el organismo de control puso especial atención se encontró en la Agencia Logística de las Fuerzas Militares.

Se trata de la construcción de un centro de rehabilitación en Bogotá que, dice el organismo de control, está paralizado hace meses y posiblemente desfinanciado. El hallazgo fiscal por esta situación es de 8.100 millones de pesos que podrían ser las pérdidas si no se termina la construcción.

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Para la Contraloría es claro que este caso puede desencadenar un detrimento fiscal elevado, afectando además a los usuarios del servicio.

En el Hospital Militar de Tolemaida, en Tolima, también se detectó una falencia preocupante.

Según el informe fiscal, la sala de cirugías no cuenta con una planta UPS que soporte eventuales cortes de luz, poniendo en potencial riesgo la vida de los pacientes. Ese complejo de sanidad atiende a cerca de 30.000 personas –entre uniformados y civiles– que habitan en la región.

Tolemaida

El Hospital Militar, ubicado en la base de Tolemaida, atiende a cerca de 30.000 personas.

Foto:

Fernando Ariza

En los registros de las Fuerzas Militares también se detectaron “multiafiliaciones”, o usuarios de ese sistema de salud que, al mismo tiempo, aparecen reclamando servicios selectivos en EPS.

Según el informe del organismo de control, solo en el Hospital Naval de Cartagena se detectaron ocho de estos casos, lo que, asegura, “perjudica o limita la prestación del servicio a otros (pacientes) que lo requieran y que cumplen con lo señalado en la norma”.

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Al respecto, el hospital respondió que los casos relacionados por la Contraloría eran de pacientes “con patologías con urgencia vital” y que, por lo tanto, no se les podía negar la atención médica.

En todo caso, situaciones similares también fueron detectadas en Buenaventura, Bahía Málaga y Norte de Santander, entre otras regiones.

La Contraloría también pidió explicaciones sobre la facturación de tratamientos a pacientes fallecidos. Aunque los encargados aseguraron que se trató en demoras en los trámites de cobro, para el ente de control se trata de una “debilidades en la labor de supervisión y en el seguimiento y control de los registros”.

Bótox para migraña

Otro capítulo es el de uso de bótox en varias pacientes, para combatir la migraña crónica.

Si bien desde hace varios años se viene utilizando en países como Estados Unidos para esas dolencias, la Contraloría dice que en Colombia este tipo de procedimientos no están aceptados plenamente por el sistema de salud.

Con base en esa tesis, le acaba de advertir a la Dirección de Sanidad de la Policía que puede estar incurriendo en inconsistencias al recetarles a sus usuarios bótox.

En efecto, el organismo de control detectó que durante la vigencia del 2018 se registraron 1.119 entregas de este medicamento para el tratamiento de diferentes patologías, por un costo de 827 millones de pesos.

De ese universo, seleccionó una muestra de 50 casos para verificar su legalidad fiscal y, entre ellos, encontró 5 –todos de mujeres– en los que el bótox fue usado para tratar la migraña.

Esto pasó, según la Contraloría, “sin que se encuentre autorizado su uso para este tipo de diagnóstico y sin que se evidencie su efectividad”.

EL TIEMPO se reserva los nombres de las pacientes, pero pudo establecer que al menos una de ellas le ganó una tutela a la Policía, en el 2014, para acceder a un medicamento que requería para tratar un cuadro de dolor crónico y “cuadros depresivos”.

Si bien Sanidad de la Policía le dijo a la Contraloría que hay estudios que demuestran la efectividad del uso del bótox para tratar la migraña, para el organismo de control es claro que hasta que estos procedimientos no sean avalados plenamente en el país no deben ser aplicados.

Los encargados de Sanidad ya empezaron a tomar correctivos y a responder otros hallazgos, como los sobrecostos pagados por un puñado de medicamentos de alto costo que vienen siendo recetados.

Tras estos hallazgos, se ordenó una revisión total de los procesos contractuales y facturación de la sanidad de la Fuerza Pública.

UNIDAD INVESTIGATIVA
unidadinvestigativa@eltiempo.com
En Twitter: @UinvestigativaET

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