Facebook cumple 15 años hoy, ¿Cumplirá otros 15?

Facebook cumple 15 años hoy, ¿Cumplirá otros 15?

Los escándalos de privacidad de la red social creada por Mark Zuckerberg pueden amenazar su futuro.

Protesta contra Mark Zuckerberg

La protesta contra Mark Zuckerberg impulsada por la organización Avaaz bajo el lema ‘Fix Fakebook’, en alusión a las cuentas falsas de la red.

Foto:

Saul Loeb / AFP

Por: Wilson Vega
04 de febrero 2019 , 10:04 a.m.

Pocos podrían haber imaginado, en el invierno de 2004, que la página que un adolescente creó en su dormitorio de la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachusetts, se convertiría en apenas 15 años en un coloso con 2.300 millones de usuarios, casi un tercio de la población mundial.

Pero así fue, y hoy Facebook no solo es una marca reconocida globalmente, sino una empresa de más de 25.000 empleados que usa las considerables ganancias de su modelo de negocios para comprar otras compañías (eran 71 a fines del año pasado) e impulsar mediante ellas desarrollos que van desde globos aerostáticos y drones dotados con láseres para llevar internet a zonas remotas hasta tecnología de punta en áreas como la realidad virtual y la inteligencia artificial.

Bajo la sombrilla de Facebook viven hoy marcas muy populares, como Instagram, WhatsApp y Oculus Rift. Mark Zuckerberg, el adolescente anónimo de la historia, es hoy un magnate de 34 años con 81.600 millones de dólares en el banco, lo que quiere decir que se ha ganado bastante más de seis millones de dólares por cada día de su vida.

Sin embargo, el cumpleaños número 15, que se conmemora este lunes 4 de febrero, no llega para Facebook desprovisto de preocupaciones. El 2018 fue, por donde se mire, un año funesto para la red social, que vio cómo organizaciones rusas usaron sus páginas para influir, de manera comprobada, en las elecciones presidenciales norteamericanas de 2016 distribuyendo información dirigida –al menos 3.000 avisos– a impactar el voto a favor de Donald Trump. Asimismo, se vio obligada a revelar que los perfiles de 87 millones de sus usuarios resultaron comprometidos por los abusos de una consultora llamada Cambridge Analytica y por fallas en sus propios sistemas de control.

Meses más tarde, en octubre, la firma admitió que piratas informáticos robaron datos personales de 30 millones de cuentas. A esos casos se sumó la revelación hecha por ‘The New York Times’ de que la jefa de operaciones de la compañía, Sheryl Sandberg, ordenó a sus empleados investigar los intereses financieros del magnate George Soros para crear mensajes dirigidos a contrarrestar sus críticas. Por momentos, parecía que la red social más grande del mundo era noticia por un escándalo u otro casi cada semana.

Lo irónico es que, de manera pública, Zuckerberg dijo, a comienzos de 2018, que su propósito para ese año era “arreglar” Facebook. En ese punto, se refería apenas a la proliferación descontrolada de ‘fake news’ (noticias falsas). Nada presagiaba que tendría que acudir personalmente, como CEO de la firma, a rendir descargos ante el Congreso de EE. UU.

Mark Zuckerberg es hoy un magnate de 34 años con 81.600 millones de dólares en el banco, lo que quiere decir que se ha ganado bastante más de seis millones de dólares por cada día de su vida

Facebook ha sugerido que la lucha contra estos flagelos, que se derivan del modelo que la ha convertido en una gigante de Silicon Valley, ha elevado sus gastos operativos en más de un 45 %. “Deseo ser claro –dijo Zuckerberg– con respecto a nuestras prioridades. La protección de nuestra comunidad es más importante que maximizar nuestras ganancias”.

Pero como las ventas de publicidad nunca han bajado (de hecho, subieron alrededor de 30 %, hasta 16.900 millones de dólares, en los últimos tres meses de 2018), Facebook es hoy más rentable que nunca. Son fenomenales noticias para Zuckerberg, quien recibió a finales del año pasado una solicitud de un grupo de inversionistas para que dejara el cargo de CEO.

Los que se fueron

Parte de las razones que amargan el balance de los 15 años de Facebook es la renuncia de personas que en su momento entraron a reforzar la visión de la red social. En abril de 2018 se fue Jan Koum, cofundador de WhatsApp, que no aguantó más las presiones de la firma por usar los datos personales de los usuarios para fines publicitarios y disminuir su nivel de encriptación.

Kevin Systrom y Mike Krieger, fundadores de Instagram, se apartaron en septiembre de la empresa que fundaron hace ocho años y que le vendieron a Facebook en 2012 por mil millones de dólares. Los 30 millones de usuarios que tenía la red especializada en fotos y videos cuando fue vendida pasaron a ser más de mil millones y hoy ya no es la ‘hermana menor’. Pero el ansia de la compañía matriz por conectar con los apetecidos usuarios de entre 14 y 21 años la ha llevado a influir más y más y, según afirmaron los dos ejecutivos que renunciaron, a traicionar la promesa original de permitirle a Instagram desarrollarse de manera independiente. Es difícil no tomar como acertadas sus palabras cuando esta semana trascendieron las intenciones de Facebook de integrar los servicios de chat de WhatsApp, Messenger y, como no, también Instagram, algo que de inmediato le valió una advertencia de la Comisión Irlandesa de Protección de Datos (DPC).

Un mes después, en octubre, Brendan Iribe se sumó a la lista de ejecutivos que abandonan el barco. El cofundador del desarrollador de tecnología de realidad virtual Oculus VR vendió su firma a Facebook en 2014 por 2.000 millones de dólares. Al marcharse siguió los pasos del otro cofundador, Palmer Luckey, que se retiró en 2017, en un episodio más bien bochornoso que involucró un pago de su parte a una organización opositora a la campaña presidencial de Hillary Clinton.

Esas despedidas, aunque amables, trajeron a la mente otra mucho más tóxica: la de Brian Acton, que se volvió millonario tras vender WhatsApp, el inmensamente popular servicio de mensajería a Facebook por unos 19.000 millones de dólares (en la que hasta hoy es la adquisición más grande de su historia), pero se marchó en 2017 con un mal disimulado disgusto que alcanzó un pico cuando, en medio del escándalo de Cambridge Analytica, usó su cuenta de Twitter para lanzar la etiqueta #DeleteFacebook.

Guerra fría

Pero los roces de Facebook van más allá de los límites del campus de Menlo Park. Dado su perfil como una celebridad del mundo tech, es frecuente que Zuckerberg choque con figuras de la talla de Elon Musk, con quien acumula una serie de episodios públicos que el año pasado hicieron masa crítica con la decisión de Musk de cerrar las cuentas de sus compañías Tesla y Space X en esa red.

Los dos cerebros difieren, además, en su mirada acerca de los peligros de la inteligencia artificial. Mientras Musk ha sugerido que el entendimiento de Zuckerberg sobre el particular es “limitado”, Zuckerberg ha dicho que encuentra la visión “negativa” de Musk “bastante irresponsable”.

Las cosas no van mejor con Tim Cook, CEO de Apple, que ha criticado a la red social en repetidas oportunidades, en particular tras los hechos de Cambridge Analytica. El director ejecutivo de Apple es, por añadidura, un vocero de la causa por una mayor regulación de compañías como Facebook.

Por esto es difícil ver otro destinatario que Zuckerberg cuando Cook sale a los medios a hacer declaraciones como esta: “Nos importa la experiencia de usuario y no vamos a traficar con tu vida personal. Lo considero una invasión de la privacidad. (…) Esto es algo que hemos hecho desde siempre, no algo que comenzamos a hacer la semana pasada, cuando vimos que algo sucedió”. Las cosas escalaron la semana pasada, cuando Apple anunció represalias contra Facebook por haber pagado a jóvenes para que instalaran una aplicación en sus celulares con el fin de acceder a toda la actividad en sus iPhones. En un hecho inédito en Silicon Valley, la compañía de la manzana revocó las credenciales de desarrollo de aplicaciones claves para Facebook (al día siguiente lo hizo con Google) en su App Store.

¿Quién tiene el control?

Y a pesar de todo, nada de esto parece tener el poder de desinflar la capacidad de Facebook para atraer nuevos usuarios o monetizar sus datos. Se crean cinco nuevos perfiles cada segundo, y apenas esta semana se informó que en 2018 la empresa logró los mayores beneficios de su historia, con ingresos del orden de los 55.838 millones de dólares.

En un hecho muy significativo, las cifras de crecimiento de Facebook incluyeron esta vez a Norteamérica y Europa, dos mercados en los que parecía haberse estancado. En promedio, la compañía de Zuckerberg ganó 7,37 dólares al trimestre por cuenta.

Dado su perfil como una celebridad del mundo tech, es frecuente que Zuckerberg choque con figuras de la talla de Elon Musk

El negocio de publicidad en las aplicaciones para teléfonos móviles siguió creciendo y representa ya el 93 % del total de ingresos por publicidad de la compañía. Que todo esto ocurra tras uno de los ejercicios más complicados jamás vividos por la firma habla de su capacidad para adaptarse y la predilección que, pese a todo, disfruta entre los habitantes del paisaje digital. ¿Cómo se explica esto?

Según la analista de tendencias digitales Adriana Molano, la red social se ha convertido en un punto de conexión clave para la construcción de identidad digital, y cada vez más personas la usan para ganar acceso rápido y conveniente a muchas otras plataformas y servicios. “Facebook se convierte en el epicentro, nos facilita la vida, pero se vuelve habilitador de acceso a otros escenarios. Como usuarios, y esto es crítico, todavía no somos conscientes del valor de nuestros datos y las implicaciones frente a los contenidos que consumimos. En esta medida, como no somos tan conscientes, dejamos pasar el tema. Desafortunadamente, hemos visto en Facebook que somos propensos al escándalo y a indignarnos, es un comportamiento de la era digital, pero nunca tomamos acción”.

Esa disposición a intercambiar privacidad por conveniencia es algo en lo que parece coincidir Nathaly Vargas, docente de ‘marketing’ digital. “Con un clic te registras en una página web, te suscribes a una ‘app’. Incluso te muestra las fotos, videos, artículos y publicaciones que realmente son de tu interés. Por esa razón, Facebook es la red social más versátil que existe y, por eso, pese a todos los problemas de privacidad de datos o de campañas como #DeleteFacebook, las personas la prefieren, porque les hace creer que tiene el control”.

WILSON VEGA
Editor Tecnología
En Twitter: @WilsonVega

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