Regular la innovación, un desafío que revive con la salida de Uber

Regular la innovación, un desafío que revive con la salida de Uber

Analistas temen que protección de sectores vaya en detrimento del emprendimiento en las tecnologías.

Uber se va de Colombia

Una demanda de Cotech (Taxis Libres) hizo que Uber tomara la decisión de no operar más en el país.

Foto:

César Melgarejo / EL TIEMPO

Por: Linda Patiño
12 de enero 2020 , 09:49 a.m.

A partir de la madrugada del 1.° de febrero, los usuarios que durante seis años se movilizaron gracias a la aplicación de movilidad compartida Uber tendrán que tomar una decisión: migrar a otras plataformas y esperar a si se legaliza o no este servicio, o regresar, casi que por obligación, al servicio público de taxis.

La decisión de irse del país es la respuesta de Uber a un exigente pleito legal en el que están involucrados una de las principales empresas de taxis del país, Taxis Libres, su operador tecnológico, Cotech, y la firma de abogados Alviar Tolosa, que en 2016 optaron por demandar ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) a la firma tecnológica y a sus divisiones en Colombia, EE. UU. y Holanda, en un proceso por competencia desleal sin precedentes en el país. Y el 20 de diciembre, un juez falló en contra de Uber.

El anuncio oficial de la partida de Uber llegó en un correo de despedida no solo para los 2,3 millones usuarios de la aplicación, sino también para los más de 88.000 socios conductores que han usado la plataforma, bien sea para un ingreso extra o para ganarse la vida con horarios de hasta 12 y 15 horas detrás de un volante.

Uno de los primeros en pronunciarse fue David Luna, exministro de las TIC y actual director del colectivo Al Centro, para quien el hecho es un golpe duro para la economía digital.

“La SIC prefirió proteger un monopolio y expulsar la tecnología, yendo en contra de la idea de que sea el consumidor quien elija el mejor servicio (...). Este es el principio del fin de los beneficios de la economía digital en el país”, dijo a EL TIEMPO. Y el exministro agregó que Colombia puede convertirse en un ejemplo negativo.

Daniel Medina, exministro encargado del Mintic en el 2010, cree que la inacción y la demora “llegó al peor escenario: el de defender los oligopolios y no alcanzó a defender la idea de regular la nueva economía digital en favor de la competencia y de los ciudadanos”. A lo que agrega que “no se aprendió nada de las discusiones en México o EE. UU. y esto deja a Colombia en la cola de la transformación digital, con un gran riesgo de que vengan más decisiones de bloqueo de internet en otros sectores”.

(Le puede interesar: Las implicaciones del adiós de Uber en Colombia)

Entre tanto, Uber está contemplando todos los recursos posibles para no perder el pulso de forma definitiva. Y una de esas opciones es la posibilidad –revelada esta semana– de demandar al Estado colombiano por una presunta violación del tratado de libre comercio con Estados Unidos (TLC). Aunque también ha manifestado su disposición al diálogo y la esperanza de una pronta regulación.

El anuncio generó reacciones encontradas. El senador del Polo Democrático Jorge Robledo acusó a Uber de “enriquecerse violando la Constitución y las leyes” del país.

Pero en opinión de Pablo Márquez, exsuperintendente de Competencia de la SIC y exdirector de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), este hecho puede enviar un mensaje negativo para la inversión extranjera. “Básicamente porque indica que Colombia sigue operando con normas que no se adecúan a la realidad de internet. Las reglas del transporte público en Colombia se diseñaron en 1996, y lo que esto dice a los inversionistas es que no hay un régimen legal que dé certeza a las inversiones en TIC”.

La SIC prefirió proteger un monopolio y expulsar la tecnología, yendo en contra de la idea de que sea el consumidor quien elija el mejor servicio

¿Cómo avanzar?

El experto en movilidad José Stalin, director del Observatorio de Movilidad y Logística de la Universidad Nacional de Colombia, califica la situación como una muestra de que “la ley necesita actualizarse a la realidad”. Para Stalin, además de que los usuarios pierden una opción de movilidad segura con el adiós de Uber, es hora de que tanto taxis como aplicaciones, además de competir, empiecen a cooperar.

Para el analista, una solución en Colombia debe incluir las plataformas tecnológicas, facilitar la modernización de los taxis y garantizar altos niveles de calidad y de seguridad en el servicio para todos.

Y añade: “Las plataformas deben ser sinceras y reconocerse como empresas de transporte, asumir todas sus responsabilidades más allá de pagar impuestos”.

También plantea que si las apps se convierten en aliados para el servicio de taxis, se podría compartir el mercado, así como lo han hecho Didi y Cabify, al habilitarlos en sus aplicaciones.

Otros analistas, como Juan Fernando Córdoba, decano de derecho de la Universidad de la Sabana, ven las cosas de otra manera y recuerdan que el Indecopi de Perú (equivalente a la SIC) tuvo un caso similar: taxistas demandaron a una plataforma, que no era Uber, y argumentaban que su servicio incurría en competencia desleal. En ese caso, Indecopi negó la pretensión y explicó que el servicio es de internet. “Es un caso cercano a nosotros, que reconoció que el servicio es de intermediación tecnológica y no de transporte”.

El Ministerio de Transporte, la Secretaría de Movilidad y los demandantes creen que Uber es un servicio de transporte, pero la firma insiste en que es una plataforma con opciones para mejorar la experiencia del transporte entre dos partes.

Luna, que encabezó el Mintic del 2015 al 2018, defiende que la regulación marco ya existe y cita el principio de neutralidad de la red, de la Ley 1450 de 2011. “Puede existir controversia en torno a la aplicación, pero sí hay ley que protege a las aplicaciones en Colombia. Además, son objeto de cobro de impuesto, lo que les genera una presunción de legalidad”. Por eso pide “cabeza fría” a las otras aplicaciones, mientras que espera que “el Gobierno recapacite y actúe” en pro de un marco legal que genere garantías para todos.

Para el representante a la Cámara Mauricio Toro, proponente de un proyecto de ley en la materia, lo de Uber es más profundo y es un precedente “muy grave y delicado”.

“Esto podría abrir la puerta para el reclamo de otros sectores a las plataformas tecnológicas. Podría presentarse un ‘revanchismo’ en contra de la tecnología e innovación de aquellos que no lograron adaptarse”. Entre los ejemplos menciona posibilidades como que grandes superficies comerciales se vayan contra Rappi por ‘debilitar las líneas de domicilios’ o que los hoteles reclamen la prohibición de Airbnb, etc. Un gran debate se ha abierto y urge resolverlo.

LINDA PATIÑO
Redacción Tecnósfera

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.