¿Y de la prostitución en la pandemia, qué? / Sexo con Esther

¿Y de la prostitución en la pandemia, qué? / Sexo con Esther

No se trata de mirar el asunto en un contexto de mojigatería, sino de respeto por estas personas.

Prostitución

En las calles de algunas ciudades deambulan personas en busca de clientes, la mayoría muy distantes de las medidas de protección que manda la pandemia.

Foto:

Abel Cárdenas. Archivo EL TIEMPO

Por: Esther Balac
24 de mayo 2020 , 12:30 a.m.

La prostitución por estos días de pandemia está proscrita, en razón de los riesgos que conlleva su práctica en medio de la pandemia.

Aquí no habría dudas, dadas las continuas advertencias que en torno a la protección contra el nuevo coronavirus se hace desde todas las esquinas del planeta.

Sin embargo, referenciar este tema resulta necesario, al tenor de lo que, de tanto en tanto, aparece en las redes y en algunos medios, promocionando este ejercicio.

Basta ver, por ejemplo, los frecuentes reportes policiales que dan cuenta de operativos y capturas en prostíbulos que funcionan violando todos los preceptos del confinamiento actual, situaciones que podrían parecer curiosas y hasta risibles, pero que en realidad enmascaran graves problemas sanitarios, que pueden desencadenar muertes.

(Lea también: Polvos sí, pero no así)

Y en lo virtual

También están las ofertas individuales de servicios sexuales que se promocionan en diferentes plataformas digitales en las que lo llamativo no es la virtualidad, sino el ofrecimiento de relaciones presenciales que incluso llegan a sugerir formas para burlar a la autoridad, al amparo de actividades permitidas.

Pero quizás lo más preocupante sea que en las calles de algunas ciudades, específicamente en las zonas donde normalmente existe este comercio, deambulan personas en busca de clientes, la mayoría muy distantes de las medidas de protección que manda la pandemia.

Y, más que censura, esto último lo que requiere, además de la reflexión de todos, es acciones muy claras y decididas de las autoridades para cubrirles las necesidades básicas a estas personas, una población que, en vista de las circunstancias, no tiene ningún otro tipo de ingreso y, por lo que se observa, además de ser estigmatizada, se encuentra en total desamparo.

(Le puede interesar: Morbo del encierro)

Insisto, aquí no se trata de mirar el asunto en un contexto de mojigatería, sino de respeto por la dignidad de dichas personas, bajo la premisa de que el coronavirus, si bien afecta a todo el mundo, se ensaña con los más vulnerables, entre los cuales sin duda están quienes ejercen la prostitución en la vía pública.Protegerlos, ayudarles y brindarles los apoyos sociales, económicos y de salud que requieran es el deber de una sociedad.

Y esto, también, para librarlos de algunos influenciadores(as) que, con la disculpa de darles la mano, lo que buscan es su propio provecho.

La prostitución está proscrita en la pandemia, pero la solidaridad con quienes la ejercen, no.
Hasta luego.

ESTHER BALAC
Para EL TIEMPO

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.