¿Nos damos por vencidos frente al suicidio?

¿Nos damos por vencidos frente al suicidio?

No. Hay mucho por hacer para enfrentar este problema creciente. Estas son algunas propuestas.

AUTOPLAY
¿Nos damos por vencidos con el suicidio? llegó la hora de hablar de propuestasCon la presencia de la Organización Panamericana de la Salud, el Ministerio de Salud, entre otras.
Depresión

Introduzca el texto aquí

Por: Salud y Vida
26 de septiembre 2019 , 05:48 p.m.

Durante un año, Astrid Oliveros creyó estar haciendo lo correcto para ayudar a su hijo de 24 años, estudiante de la Universidad Nacional, quien mostraba algunas señales de ansiedad y depresión.

Siguieron juntos las rutas de atención de la EPS, buscaron ayuda profesional con la universidad y estuvo siempre ahí, pendiente de él, de todo lo que necesitara.

Pero no fue suficiente. En la mañana del 19 de abril del 2018 lo encontró sin vida en su apartaestudio. Fue uno de los 2.696 casos de suicidio que se presentaron el año pasado en Colombia, una cifra que, valga decir, viene creciendo en el país desde hace 10 años.

Astrid, año y medio después, se declara ignorante frente a la forma como actuó en ese momento, no sabía que, posiblemente, su hijo debió estar hospitalizado o aislado de elementos con los que pudiera hacerse daño y que no bastaba solo con ese acompañamiento familiar. Hizo falta algo más.

Confiesa que ese episodio le ha generado ideas suicidas y que se aferra a su esposo y al grupo en Facebook llamado ‘Enfrentando el suicido en Colombia’, en el que ha creado una red de apoyo con otros familiares víctimas de este flagelo, para salir adelante.

Su testimonio fue una de las voces que se escuchó en la tarde del miércoles en la sede de EL TIEMPO, en Bogotá, donde se llevó a cabo un conversatorio para, justamente, hacer propuestas que ayuden a atenuar definitivamente el drama del suicidio en el país. Y si se quiere, para encontrar ese granito de arena que le hizo falta a Astrid.

A la reunión, a la que asistieron representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional de Salud (INS), Sociedades Científicas, gremios médicos y psicológicos, de universidades, así como de la sociedad civil y personas del común, como Astrid y su esposo, llegaron todos con un único objetivo: buscar puntos de acuerdo para avanzar en una ruta sólida y así enfrentar este flagelo.

Llamó la atención que lo que menos importaban eran las cifras,
pues los diagnósticos ya están claros hace mucho. Por ejemplo, el viceministro de Salud, Iván Darío González, rescató una política de salud mental coherente con el marco de atención integral, que si bien está definida, requiere de aterrizarla a nivel de departamentos y municipios.

González manifestó que la complejidad del fenómeno deja clara la carencia de un sistema de protección social que actúe sobre determinantes sociales que vayan más allá de la mera atención en salud.

A su turno, Martha Lucía Ospina, directora del INS, llamó la atención en que al menos 30.000 personas intentan suicidarse en el país, muchas de ellas pasando desapercibidas por culpa de factores sociales, culturales, ambientales y hasta económicos francamente desatendidos. Y en ese sentido, propuso ampliar de manera transectorial el campo de acción sobre estas variables.

El mundo de hoy debe ponerle mucha atención a la presión social incrementada por las redes sociales, que ha cambiado de manera significativa la dinámica del suicidio en la última década.

Rodrigo Córdoba, expresidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, ratificó que detrás de 9 de cada 10 desenlaces de este tipo hay una enfermedad mental en su mayoría sin diagnosticar o subvalorada y desafortunadamente mal atendida. De ahí que llamó la atención en la imperiosa necesidad de generar acciones que llenen estos vacíos a través de modelos de atención que incluyan el diagnóstico precoz y la intervención oportuna y sostenida.

Laura Ramírez, asesora en sistemas y servicios de salud de la OPS en Colombia, consideró que este es un fenómeno mundial que afecta con mayor intensidad a los países con ingresos medianos y pobres, por lo que sugirió que se miren con rigor elementos como la pobreza, la desesperanza y el desempleo, entre otros, por ser factores disparadores de estos desenlaces.

Bernardo Useche Aldana, presidente del Colegio Colombiano de Psicólogos, hizo hincapié en que el país tiene desenfocados los criterios de atención, si se tiene en cuenta que si bien en algunos lugares del país no existen psicólogos, las rutas de atención desconocen de manera significativa la presencia de estos profesionales desempleados, mal remunerados o en condiciones precarias de trabajo. Y por eso planteó que se eche mano de este recurso como un componente integral de atención.

A continuación, la psiquiatra Lina González, de la Fundación Saldarriaga y Concha, evidenció que hay mucho que se puedo hacer desde los entornos cercanos, sean familiares o de amistad, para identificar tempranamente signos y señales que puedan orientar conductas suicidas.

Entonces qué hacer

En un ambiente de diálogo cordial, se reconocieron los vacíos y fragilidades para entender la situación por la que traviesan los jóvenes, las principales víctimas hoy por hoy de este problema (1 de cada 3 muertes son en menores de 24 años) en un mundo competitivo como el de hoy, donde el soporte escasea.

Representantes de Red Papaz, señalaron que es importante involucrar a padres de familia, entornos escolares, maestros y a la comunidad en general para que conozcan el problema e identifiquen señales de alerta y actúen en consecuencia, algo en lo que coincidieron los voceros de la Asociación Colombiana de Universidades.

Incluso se llamó la atención sobre la tarea que tienen los medios de comunicación al informar responsablemente sobre estos episodios, y esto es trabajando estrechamente con autoridades de salud en la presentación de los hechos, refiriéndose a ellos como hechos logrados, no exitosos, presentando sólo datos relevantes, dando información sobre líneas de ayuda y recursos comunitarios, así como publicando indicadores de riesgo y señales de advertencia.

Justamente, en el conversatorio todos coincidieron en la necesidad de que se identifiquen estas señales, que pueden ser:

  1. Cambios bruscos de comportamiento.
  2. Manifestaciones, así sean sutiles, de ideas de muerte.
  3. Reiteración en la desesperanza con la vida.
  4. Aislamiento.

Una vez identificada cualquiera de estas señales, se debe activar un proceso de atención a través de las líneas de alerta, no dejar sola a la persona e iniciar un diálogo constante, a todo nivel.

Otros compromisos

Y para que no se quedara como un evento más, el viceministro González hizo algunas propuestas concretas que pueden impactar en la reducción de cifras:

  1. Enviar una circular a los actores del sistema aclarando el alcance de las coberturas frente a estos problemas y las rutas atención.
  2. Emplear el big data para seguir caracterizando el problema y buscar segmentos en los que se puedan plantear intervenciones concretas.
  3. Establecer estrategias puntuales de acción en sectores claves, como las universidades, los departamentos del eje cafetero y el Vaupés, donde hay altas tasas.
  4. Definir las rutas de atención para actuar en casos de urgencias.
  5. Trabajar con medios de comunicación, especialmente los locales, para masificar el acceso a las líneas telefónicas de atención que hay en todo el país.
  6. Capacitar a través de herramientas digitales a más personas de zonas apartadas en salud mental.
  7. Hacer un ejercicio de inmersión en las redes sociales donde habitan los jóvenes para entender las dinámicas que allí tienen lugar.
  8. Seguir trabajando articuladamente con la sociedad civil.

UNIDAD DE SALUD
Consulte aquí todas las noticias de la Unidad de Salud de EL TIEMPO.
Contáctenos a través de @SaludET, en Twitter, o en el correo salud@eltiempo.com.

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.