Un día en las salas de urgencias de Medimás en Bogotá

Un día en las salas de urgencias de Medimás en Bogotá

EL TIEMPO recorrió algunos centros de atención y fue testigo de la situación de los afiliados.

Medimás en Bogotá
Foto:

Luisa Mercado / EL TIEMPO

Por: LUISA MERCADO
26 de julio 2019 , 05:00 a.m.

Marcela Guzmán llegó a las 9:00 de la mañana del 4 de junio a urgencias pediátricas del Hospital San José porque su pequeña hija llevaba más de cinco días con fiebre. Lo que no imaginaba era encontrar a decenas de padres con sus hijos esperando a que también los atendieran. “Esto está terrible, hay niños por todo lado”.

Marcela esperaba su llamado en una silla blanca del pasillo, se paraba constantemente y le preguntaba a pacientes de al lado a quién habían llamado pues no alcanzaba a escuchar los nombres que gritaba la enfermera, ya que estaba a más de cinco metros de la puerta desde donde hacía el llamado.

Por fin escuchó el nombre de su hija.

El médico le dijo que tenía un virus. Pero no conforme con este diagnóstico, Marcela le pidió que le realizaran una radiografía de tórax, pues su hija tuvo un virus respiratorio cuando tenía cuatro meses y duró un mes y medio conectada a un sistema que le ayudaba a respirar. Siete horas después, a la hija de Marcela le realizaron el examen y hacia las 4:30 de la tarde seguía a la espera del resultado.

A su alrededor estaban más de 15 personas sentadas, una al lado de la otra, esperando escuchar su nombre o el de sus hijos. Sus rostros reflejaban el cansancio. Quienes estaban más cerca de la puerta de ingreso al médico cerraban sus ojos, sin importar que estuvieran sentados o de pie. La mayoría de niños también lo hacían, no jugaban ni corrían.

Pero este no era el único infortunio que estaba viviendo Marcela. En cada mano llevaba una carpeta, en una tenía la historia clínica de su pequeña y en la otra la de su esposo, quien estuvo esperando una cirugía del escafoides por dos años y medio.

“Medimás siempre ponía trabas (para la cirugía), que los exámenes, que las radiografías, que no había citas, ni anestesiólogos; siempre nos han puesto a correr de una sitio a otro sin darnos una explicación”.

En esa carpeta llevaba también la tutela y la respuesta de Medimás por la incapacidad que no le han pagado. “Estamos esperando el pago de la incapacidad de más de 540 días y la incapacidad ya va por el día 900. Hemos tratado de comunicarnos y nunca nos contestan, nunca recibimos ayuda por parte de Medimás”, decía.

Medimás en Bogotá

Sala de urgencias de EPS Medimás.

Foto:

Luisa Mercado / EL TIEMPO

Marcela es solo una de los 3,8 millones de afiliados que se han visto afectados por la crisis en la EPS.

Daniela Ocampo es otra de las damnificadas. Ella llegó a la 1:00 de la tarde a la Fundación Hospital De La Misericordia con su hijo Martín Pardo, quien se había desmayado dos veces ese mismo día.

En la puerta, un letrero hacía que más de uno se devolviera, este advertía: “Atención, médica a 7 horas”. Había quienes lo veían y, pensando que tendrían que esperar tanto, ni preguntaban por aclarar el extraño mensaje.

El lugar estaba completamente lleno, había personas recostadas en la puerta de ingreso, algunos estaban sentados y acostados en el piso esperando a que los atendieran y otros estaban de pie con sus niños en brazos. Algunos pequeños lloraban, estaban inquietos por el calor que se empezaba a concentrar en la sala de urgencias.

Pasar por el estrecho pasillo que llevaba hasta la ventanilla de atención era todo un reto. Las camillas ocupaban ese espacio y solo podía cruzar una persona.

Daniela fue afortunada. Estaba sentada, aunque llevaba más de cuatro horas esperando a que la atendieran. Mientras tanto, Martín Pardo, su hijo de tres años, estaba frente a ella agarrado de una silla, intranquilo; sus ojos reflejaban una dolencia, pero sonreía como si estuviera completamente sano.

Mi hijo se me ha desmayado dos veces, tiene fiebre, una infección en la garganta, tos y gripa. Llegué a la 1:00 de la tarde y esto está terrible

“Hoy vine porque mi hijo se me ha desmayado dos veces, tiene fiebre, una infección en la garganta, tos y gripa. Llegué a la 1:00 de la tarde y esto está terrible, está muy lleno de gente, no me han atendido ni siquiera para el triage (el lugar donde hacen una primera revisión de síntomas)”, cuenta.

Esta no es la primera vez su hijo se desmaya. Desde el año pasado le ha estado ocurriendo esto. Los médicos le encontraron una irregularidad en el corazón, pero aún no tienen claridad del diagnóstico.

Medimás en Bogotá

Sala de urgencias de EPS Medimás.

Foto:

Luisa Mercado / EL TIEMPO

En el norte de la ciudad, en Chapinero, la situación de los pacientes de esta EPS no es muy diferente. En una IPS del sector, aunque no estaba abarrotada y los pacientes estaban sentados, los afiliados a Medimás viven situaciones similares a los anteriores.

Viviana Moreno es una joven que llegó hacia las 3:00 de la tarde con su bebé de 11 meses de edad. Y aunque esta vez tenía la esperanza de que apareciera el nombre de su hija en el sistema de Medimás, esto no ocurrió. Este ha sido uno de los mayores problemas para ella, pues aunque su familia dice que la niña está afiliada, no aparece como una paciente de esta EPS.

“Cuando llamamos nos dijeron que iban a ver cómo pueden atendernos y solucionar el inconveniente, dijeron que toca llevar otra carta y estar otra vez allá y mi esposo ya ha ido como cuatro veces a Medimás durante el transcurso de la afiliación de la niña. Ahorita tenemos que pagar la consulta y yo no tengo ni para el medicamento, ni para lo que le den a la niña”, advierte Moreno.

Esta madre asegura que ya han pedido la desafiliación (para su esposo y para ella) pero, a pesar de su insistencia, esto no ha sido posible. “Nosotros pedimos la desafiliación y ellos dicen que toca esperar aproximadamente un mes para que quedemos desafiliados y la hicimos hace tres meses y no nos han dado ninguna respuesta”.

Aunque el superintendente de Salud aseguró que los afiliados deben recibir toda la atención sin ningún tipo de alteración, tras las últimas decisiones judiciales, algunos pacientes no sienten que esto se esté cumpliendo, y, por el contrario, se les ha sumado otra enfermedad diferente que por la que van a las salas de urgencias: la de Medimás.

LUISA MERCADO
ELTIEMPO.COM
Twitter: @LuisaMercadoD
I
nstagram: @luisamercado1

Este artículo hace parte del informe especial 'Autopsia de un muerto anunciado llamado Medimás'. Puede consultarlo aquí.

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.