El ayuno intermitente, ¿una opción recomendable?

El ayuno intermitente, ¿una opción recomendable?

Aunque no es aguantar hambre, esta opción propone disminuir las porciones algunos días. Conózcala.

Ayuno intermitente

Para Mattson, quien lleva estudiandoel ayuno intermitente durante los últimos 25 años, esta medida “podría ser parte de un estilo de vida saludable”.

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Por: Europa Press
10 de mayo 2020 , 12:05 a.m.

El neurocientífico Mark Mattson comparte un estudio en el que avala este tipo de dietas y muestra los resultados positivos en el cuerpo humano.

¿Comer lo que quiera durante 5 días y seguir perdiendo peso? Suena bien. Esa es la promesa de los conocidos ayunos intermitentes.

Este tipo de dietas proponen básicamente comer sin límites durante varios días consecutivos y reducir drásticamente la ingesta de calorías por los días siguientes, una reducción ideal sería del 75 % de calorías. La promesa y sus resultados han llevado a que este tipo de alimentación se vuelva famosa a nivel internacional y a que expertos lo tengan bajo la lupa.

Es el caso del neurocientífico Mark Mattson, de la Universidad Johns Hopkins, quien publicó un artículo en la revista 'The New England Journal of Medicine' en el que concluye que el ayuno intermitente cuenta con evidencia científica que avala su uso y aplicación.

Mattson, quien estudió el impacto en la salud del ayuno intermitente durante 25 años y lo adoptó él mismo hace unos 20 años, escribe que esta medida “podría ser parte de un estilo de vida saludable”.

Profesor de Neurociencia en la facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, Mattson dice que su nuevo artículo está destinado a ayudar a aclarar la ciencia y las aplicaciones clínicas del ayuno intermitente de manera que pueda ayudar a los médicos a guiar a los pacientes que quieran probarlo.

“Una serie de estudios en animales y algunos humanos han demostrado que alternar entre los tiempos de ayuno y alimentación favorece la salud celular”.

Las dietas de ayuno intermitente, recuerda, generalmente se dividen en dos categorías: alimentación diaria con restricción de tiempo, que reduce los tiempos de alimentación a 6–8 horas por día, y el llamado ayuno intermitente 5:2, en el que las personas se limitan a un moderado tamaño de comida dos días a la semana.

Una serie de estudios en animales y algunos humanos han demostrado que alternar entre los tiempos de ayuno y alimentación favorece la salud celular, probablemente al desencadenar una antigua adaptación a los períodos de escasez de alimentos llamada cambio metabólico. Tal cambio ocurre cuando las células usan sus reservas de combustible a base de azúcar de acceso rápido y comienzan a convertir la grasa en energía en un proceso metabólico más lento.

Mattson asegura que los estudios han demostrado que este cambio mejora la regulación del azúcar en la sangre, aumenta la resistencia al estrés y suprime la inflamación. Debido a que, por ejemplo, la mayoría de los estadounidenses comen tres comidas, más refrigerios, cada día, no experimentan el cambio o los beneficios sugeridos.

En el artículo, Mattson señala que cuatro estudios en animales y personas encontraron que el ayuno intermitente también disminuyó la presión arterial, los niveles de lípidos en la sangre y la frecuencia cardíaca en reposo.

También se acumula evidencia acerca de que el ayuno intermitente puede modificar los factores de riesgo asociados con la obesidad y la diabetes, dice Mattson.

Dos estudios en la Fundación del NHS del Hospital Universitario del Sur de Mánchester de 100 mujeres con sobrepeso mostraron que las que estaban en la dieta de ayuno intermitente 5:2 perdieron la misma cantidad de peso que las mujeres que restringieron las calorías, pero obtuvieron mejores resultados en las medidas de sensibilidad a la insulina y la reducción de grasas del abdomen que las del grupo de reducción de calorías.

Más recientemente, añade, los estudios preliminares sugieren que el ayuno intermitente también podría beneficiar la salud del cerebro.

Un ensayo clínico multicéntrico en la Universidad de Toronto, en abril de 2019, descubrió que 220 adultos sanos y no obesos que mantuvieron una dieta restringida en calorías durante dos años mostraron signos de mejor memoria en una batería de pruebas cognitivas.

Si bien se necesita mucha más investigación para probar los efectos del ayuno intermitente en el aprendizaje y la memoria, Mattson dice que si se encuentra esa prueba, el ayuno, o un equivalente farmacéutico que lo imite, puede ofrecer intervenciones que podrían evitar la neurodegeneración y demencia.

“Estamos en un punto de transición en el que pronto podríamos considerar agregar información sobre el ayuno intermitente a los planes de estudio de la escuela de medicina junto con consejos estándar sobre dietas saludables y ejercicio”, dice.

Mattson reconoce que los investigadores “no entienden completamente” los mecanismos específicos del cambio metabólico y que “algunas personas no pueden o no quieren adherirse” a los regímenes de ayuno. Pero argumenta que con orientación y algo de paciencia, la mayoría de las personas pueden incorporarlos a sus vidas.

El cuerpo tarda un tiempo en adaptarse al ayuno intermitente y superar los dolores de hambre iniciales y la irritabilidad que lo acompañan. “Se debe advertir a los pacientes que la sensación de hambre e irritabilidad es común inicialmente y, generalmente, pasa después de dos semanas a un mes, cuando el cuerpo y el cerebro se acostumbran al nuevo hábito”, asegura Mattson.

Para sortear este obstáculo, él sugiere que los médicos aconsejen a los pacientes que aumenten gradualmente la duración y la frecuencia de los períodos de ayuno en el transcurso de varios meses, en lugar de implantarlo de golpe.

Como con todos los cambios en el estilo de vida, añade, es importante que los médicos conozcan la ciencia para que puedan comunicar los posibles beneficios, daños y desafíos, y ofrecer apoyo. Por eso es imprescindible la compañía de un experto durante el proceso del ayuno, como lo aconseja la Academia de Nutricionista y Dietólogos.

La famosa dieta 5:2

Esta popular dieta se dio a conocer en el Reino Unido en 2013 por medio del libro 'La dieta FastDiet' del periodista y médico Michael Mosley. Allí, Mosley explica que la dieta consiste en comer lo que se quiera durante cinco días a la semana y reducir drásticamente la ingesta de calorías los otros dos días restantes, hasta llegar a asemejar un ayuno. Según el libro, los hombres no deben ingerir más de 600 calorías y las mujeres no más de 500.

Junto con esto, el periodista registró en video su proceso al realizar la dieta en un documental emitido por la BBC, en el que mostró su pérdida de 6,5 kilos y una disminución de grasa corporal en un 25 % en un mes.

Algunas de las celebridades que han probado este tipo de alimentación son Miranda Kerr, Hugh Jackman, Angelina Jolie, Ben Affleck y Jennifer López.

EUROPA PRESS
MADRID

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