Alimentos que muchas personas comen y pueden estar enfermándolas

Alimentos que muchas personas comen y pueden estar enfermándolas

Junto a la FAO le explicamos por qué a algunas personas les caen mal ciertos alimentos.

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¿Qué es eso que las personas comen y las enferma?
Qué te comes

EL TIEMPO

Por: #QuéTeComes
17 de julio 2019 , 02:35 p.m.

"Comer eso me infla o brota", "ese ingrediente me irrita el estómago" o "es que soy intolerante a esas comidas", son frases comunes que evidencia la complicada relación que las personas suelen tener con ciertos alimentos. 

Si se sintió identificado con alguna de estas frases, este #QuéTeComes -hecho en alianza con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)- seguro le ayudará a entender muchas de las cosas que suceden en su cuerpo.

¿Por qué pasa? ¿qué comidas comúnmente sientan mal? ¿qué genera esas reacciones? Explicaremos estas y otras preguntas para que, lejos de satanizar los alimentos, pueda aprender a comer de manera más adecuada y a conocer su cuerpo evitándose enfermedadesRecuerde que no hay alimento malo, sino dietas poco balanceadas. 

Antes de empezar: Es importante aclarar que no pretendemos desacreditar los alimentos que mencionaremos, de hecho la mayoría son de altísimo valor nutricional y de gran importancia para los seres humanos.

Sin embargo, aunque son tolerados por el 95% de la población, se deben dar a conocer estas contraindicaciones para explicar las razones más comunes que llevan a que un organismo se vea afectado con estas comidas comúnmente conocidas por sus beneficios para el cuerpo.

Hinchazón, diarrea, vómito, cólicos... ¿por qué el cuerpo reacciona de esa manera a algunos alimentos?

Lo primero que debe saber es que, según información suministrada por la FAO, las razones por las que algunos alimentos caen mal a las personas podrían clasificarse en dos tipos:

A) El cuerpo no está produciendo determinadas sustancias que ayudan a digerir ese alimento: es decir que hay problemas al partir ese alimento en sus partes más diminutas hasta que pueda pasar a la sangre y el cuerpo las use para crecer, reparar o recambiar sus diferentes partes (piel, músculos, cerebro, huesos, cabello, etc).

B) Ese alimento contiene de forma natural o añadida algunas sustancias difíciles: principalmente se trata de proteínas que el cuerpo no reconoce adecuadamente y por lo tanto reacciona negativamente.

Esta institución de las Naciones Unidas afirma que estudios han evidenciado que alrededor de 170 componentes de alimentos han sido identificados como alergénicos o productores de alergias. Sin embargo, solo 8 de ellos son responsables por el 90% de ellas. 

a) Los huevos 
b) La leche de vaca.
c) Los pescados y mariscos.
d) Las nueces (maní, cacahuetes, etc.).
e) La Soya.
f ) Cereales (trigo, avena, cebada, centeno) – Enfermedad Celíaca.
g) Los Sulfitos.

Específicamente en Europa son 14 los alimentos identificados como los productores más comunes de alergias. Es decir que a la lista anterior le han agregado:

h) El apio. 
i) La mostaza.
j) Los moluscos.
k) Las semillas de ajonjolí.

Al hablar de intolerancias a alimentos, las más reportadas son:

- Al azúcar de la leche o Lactosa.
- Al azúcar de las frutas o Fructosa.
- Al azúcar de la caña o Sacarosa (azúcar de mesa). 

La FAO responde a EL TIEMPO las preguntas más comunes sobre alimentación:1. ¿Si yo soy alérgico(a) a algún alimento, mi hijo(a) también lo será?

FAO: La posibilidad existe y esta será mayor lógicamente si la pareja también suele tener algún tipo de alergia alimentaria. Sin embargo, la ciencia avanza y, aunque décadas atrás al iniciar la alimentación complementaria de los bebés entre los 6 y 12 meses de vida no se recomendaba incluir en su alimentación comidas potencialmente alergénicas como el huevo o el pescado, desde hace una década la Organización Mundial de la salud recomienda no restringir ningún tipo de alimento al iniciar la alimentación de los bebés desde los seis meses de vida. “(…) Por lo tanto, los niños pequeños pueden consumir una variedad de alimentos desde los seis meses de edad, incluyendo leche de vaca, huevos, maní, pescado y mariscos”, dice el texto.

2. ¿Es lo mismo hablar de intolerancias y alergias?

FAO: No son lo mismo, aunque pueden compartir algunos síntomas. Esos distintos signos que mencionamos pueden estar hablando de dos tipos de reacciones adversas a los alimentos: por un lado, las intolerancias a alimentos o las alergias a alimentos.

La diferencia principal entre estos dos tipos de reacciones adversas es que en las alergias alimentarias participa activamente el sistema de defensas o sistema inmune del cuerpo. Él es el que nos brota, respondiendo exageradamente a la presencia de esas proteínas de los alimentos que reconoce como extrañas.

Las proteínas son compuestos básicos de algunos alimentos -como las carnes, lácteos, huevos, frijoles o nueces- que son esenciales para la formación y mantenimiento de todos los órganos de nuestro cuerpo: músculos, cerebro, piel, huesos, corazón, hígado, sangre, cabello, entre otros. Sin las proteínas no existiríamos, pues son como los ladrillos de una casa que le dan forma y la sostienen; en este caso, las proteínas le dan forma y sostienen nuestro cuerpo, lo ayudan a regenerarse y a funcionar correctamente.

Algunos ejemplos de proteínas son el colágeno y la elastina de nuestra piel o la hemoglobina de nuestra sangre, que transporta por todo el cuerpo, el oxígeno que respiramos. La actina y la miosina son las principales proteínas de nuestros músculos.

Cuando las personas con riesgo de alergias alimentarias comen algunos alimentos, es este mismo sistema de defensas del cuerpo el que no reconoce algunas proteínas de los alimentos y por eso reacciona exageradamente contra ellas, como intentándolas expulsar del cuerpo. Diciéndonos: ¡oiga, esas proteínas son enemigas, no son de confiar, saquémoslas de acá y no las dejemos volver a entrar!

Por otro lado, en las intolerancias a los alimentos no participa el sistema de defensas del organismo, sino que se produce porque el cuerpo no puede digerir bien algún componente de algunos alimentos. Por ejemplo, la intolerancia a la lactosa de la leche se da porque la persona no produce (en el intestino, hígado, páncreas, etc.) las sustancias que necesarias para digerir ese alimento y termina siendo esa parte del alimento que no se puede digerir la que produce malestares como la diarrea, la hinchazón de la barriga, los cólicos u otros síntomas.

Otro dato importante que diferencia a las alergias alimentarias de las intolerancias es que en las alergias no importa la cantidad de alimento consumido (es decir que, con pequeñas cantidades de alimento consumido, se puede presentar la alergia), mientras que en la intolerancia la gravedad de los síntomas dependerá de la cantidad de alimento consumido (de ahí que en la intolerancia a la lactosa el cuerpo puede tolerar pequeñas cantidades de esta).

3. Es común escuchar a persona decir que son intolerantes a la leches ¿realmente a qué están haciendo referencia?

FAO: Cuando decimos que una persona es intolerante a la leche nos estamos refiriendo a que esta persona no es capaz de procesar bien la leche, en particular el azúcar llamado lactosa; principalmente porque su cuerpo no produce en buena cantidad de la sustancia necesaria para digerirlo. En este caso esa sustancia se llama lactasa, la cual funciona de una forma parecida a como funciona el ácido del limón sobre la grasa: la parte en pedacitos más pequeños para que sea más fácil de digerir.

Entonces, cuando esa persona toma leche, al no digerir bien la lactosa, esa lactosa sigue su camino por el intestino, arrastra agua de él (con lo que se produce diarrea) y, es digerida por las bacterias que tenemos en el colon. Estas al comerse esa lactosa producen los gases que nos hinchan, los cólicos, vómito y todo el malestar que algunas personas ya conocen.

La intolerancia a la lactosa es frecuente en poblaciones árabes, judías y africanas de la zona oeste del continente (Nigeria, Gambia, Malí, etc.), italianas y griegas . A su vez, se estima que ocurre en el 90% de la población del este de Asia (China, Mongolia, las dos Coreas y Japón).

En Colombia no existen estadísticas sobre la intolerancia a la lactosa, pero es probable que esté sobreestimada por la gran desinformación que circula en los medios de comunicación sobre esta condición y por la “moda” de tomar leche deslactosada a partir de la imitación de lo que consumen otros o por desinformación.

Lo que es cierto sobre la leche y la intolerancia a la lactosa es que si la tomas regularmente es muy probable que nunca te vuelvas intolerante a ella. 

Otra cosa es que quienes tienen intolerancia a la lactosa toleran muy bien los quesos, los cuales naturalmente traen muy poca cantidad o nada de lactosa, y las leches fermentadas como el yogurt o el kumis, en las cuales la lactosa ha sido fermentada o convertida en ácido, el cual es totalmente tolerable.

4. ¿A cuántas personas afectan estos problemas de alergias a los alimentos?

FAO:  Entre el 1-5% de la población mundial sufre alergias alimentarias (entre 76 – 380 millones de personas). En el caso de Colombia no existe información concreta que permita saber cuántas personas podrían sufrir de alergias alimentarias o de intolerancias a los alimentos, pero se sabe que existen.

Se calcula que entre el 5 y 7% de los niños y niñas del mundo, pueden sufrir de algún tipo de alergia alimentaria; la cual es más frecuente en aquellas personas con antecedentes personales o familiares de enfermedades como asma, rinitis, sinusitis, conjuntivitis alérgica, dermatitis alérgica, etc.

5. ¿Existe algún tipo de norma que obligue a las empresas a informarnos sobre los alimentos que pueden producir alergias?

FAO: Si, en el mundo y en Colombia existen normas que obligan a las empresas productoras de alimentos a informar a los consumidores a través de las etiquetas de los alimentos, sobre el contenido de ingredientes que pudieran causar alergias alimentarias en las personas susceptibles a ellas.

Por ejemplo, desde 1985, el Codex Alimentarius, el cual dicta las normas y prácticas que se deben implementar en los países frente a la producción, transformación y comercialización de alimentos potencialmente alergénicos en este caso.

En Colombia a través de la resolución 5109 de 2005 del Ministerio de Salud, la cual está basada en el Codex Alimentarius de 1985, se obliga a las empresas productoras, transformadoras y comercializadoras de alimentos, a informar en las etiquetas de los productos, el contenido de alimentos o ingredientes que están demostrado pueden ser alergénicos para algunas personas; en particular los alimentos o productos que contienen: 

a) Cereales que contienen gluten (trigo, centeno, avena, cebada, espelta o sus cepas híbridas, y productos de estos; entre otros).
b) Crustáceos y sus productos.
c) Huevos y subproductos.
d) Pescado y productos pesqueros.
e) Maní, soya y sus productos.
f) Leche y productos lácteos (lactosa incluida).
g) Nueces de árboles y sus productos derivados.
h) Sulfitos (conservante, antibacterias y antihongos)
Dicha resolución además informa que el Ministerio de Salud, podrá modificar esta lista, de acuerdo con las investigaciones y desarrollos tecnológicos o las normas o directrices del Codex Alimentarius.

Este #QuéTeComes fue hecho en alianza con el área de Alimentación y Lucha
contra la Malnutrición de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Para cualquier comentario o sugerencia puede escribir al correo diarav@eltiempo.com

*DIANA MILENA RAVELO MÉNDEZ
Twitter: @DianaRavelo
ELTIEMPO.COM

Bibliografía para que amplíe su conocimiento sobre este tema:

-Organización Mundial de la Salud. La alimentación del lactante y el niño pequeño. 2010.
- http://sialaleche.org/intolerancia-a-la-lactosa-los-origenes-de-una-mutacion-genetica-milenaria/, consultado en julio 11 de 2019.

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