Microsueños: la muerte puede llegar en un parpadeo

Microsueños: la muerte puede llegar en un parpadeo

Conozca cuáles son las causas y los cuidados que debe tener ante este riesgo en las carreteras.

Microsueños mientras se maneja

Durante el breve tiempo que dura el microsueño, un vehículo puede andar varios metros sin control.

Foto:

iStock

Por: Carlos Francisco Fernández R.
23 de diciembre 2018 , 06:42 p.m.

“Aún no se había acabado la luz del día, pero la penumbra aumentó el peso que sobre los párpados había empezado a sentir kilómetros atrás. Todo fue en un instante. Al abrir los ojos, me vi con la cara sobre las bolsas de aire que se expulsaron del tablero del carro y un ardor recorría mi cuerpo. Me había estrellado contra un vehículo detenido en la vía”.

Así relata Lucía Rivera el grave accidente que, según ella, fue producto de un microsueño. Rivera reconoce que, después de conducir durante más de siete horas en ese viaje de vacaciones, se sentía cansada. Y sabía que tenía que parar, pero siguió con la idea de hacerlo más adelante. “Creí que alcanzaba a llegar al siguiente pueblo, que estaba a menos de diez kilómetros, pero me equivoqué”, agrega.

El desenlace del episodio narrado por esta abogada incluyó lesiones a su acompañante que, si bien requirieron atención médica y varios meses de recuperación, se puede calificar como favorable dentro de las estadísticas que ubican a los microsueños como uno de los enemigos mortales en las carreteras.

Un tema al que vale la pena ponerle toda la atención del mundo, sobre todo en estas épocas de fin de año, cuando millones de colombianos viajan por carretera.

Vale recordar que los accidentes de tránsito son un problema de salud pública en el mundo. Cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1,3 millones de personas mueren en siniestros en las vías. En Colombia, en el 2017, según Medicina Legal, fueron cerca de 7.000 las personas que murieron en accidentes de tránsito.

Y aunque no hay cifras detalladas, muchos de estos eventos fatales ocurrieron por culpa de ese sueño incontrolable que en un segundo nos lleva a cerrar los ojos mientras estamos al volante.

¿Qué es el microsueño?

Un microsueño, explica el neurólogo Gustavo Castro, es una especie de parpadeo largo involuntario, acompañado de pérdida de conciencia, en el que los ojos se cierran al intentar permanecer despiertos durante una actividad monótona. Aunque los efectos más devastadores se relacionan con accidentes en las vías, los microsueños –insiste Castro– también pueden presentarse durante una reunión, en el cine o desempeñando un trabajo o actividad rutinaria.

El problema, asegura el neurólogo, es que por un instante la persona se desconecta de la realidad, y es el caso de conductores con vehículos en movimiento. “En ese breve período, un vehículo puede andar muchos metros sin el debido control”, añade Castro. Y esa es la razón por la que en esta época vale la pena tener claro este riesgo, para evitarlo a toda costa.

Muy comunes

Un estudio hecho por el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA) encontró que más de la mitad de los conductores declaran haber experimentado sensaciones similares a los microsueños y el 70 por ciento de un grupo de encuestados manifestó haber experimentado somnolencia en el volante.

“El asunto es grave porque en ocasiones los conductores que los padecen, o que han sobrevivido a los accidentes, jamás lo reconocen, por lo que resulta difícil de determinar con exactitud la dimensión del problema”, sigue Castro.

De acuerdo con la Academia Americana de Medicina del Sueño (AASM), un microsueño puede durar desde fracciones de segundo hasta dos minutos, tiempo en el que la persona no está consciente de lo que sucede; puede presentarse a cualquier hora y su frecuencia aumenta en relación directa con la falta de sueño de las personas.

Según la misma academia, normalmente los microsueños forman parte de los primeros quince segundos antes de conciliar el sueño verdadero. “Es como si las luces del cerebro parpadearan durante un rato antes de apagarse”, interviene el neurólogo Gustavo Castro. “Por eso son tan graves, porque indican que la persona se está quedando dormida definitivamente”.

En ocasiones los conductores que los padecen, o que han sobrevivido a los accidentes, jamás lo reconocen, por lo que resulta difícil de determinar con exactitud la dimensión del problema

Fatiga, la cómplice

Aunque la principal causa de los microsueños es la privación del sueño reparador durante la noche, se ha encontrado también que el cansancio –acompañado de tareas rutinarias y monótonas, durante períodos largos– también es un determinante mayor.

Por el mismo nivel se desliza el efecto de algunos medicamentos que pueden producir somnolencia, como los fármacos de control, los antihistamínicos y el mismo alcohol.

En menor proporción –sigue Castro–, los microsueños pueden ser producidos por vértigo y alteraciones en la percepción. Y en el caso de los conductores, las vías rectas y prolongadas.

Algunas señales

La Academia Americana de Medicina del Sueño es enfática en advertir que antes del microsueño hacen presencia algunos síntomas que requieren de mucha atención. Fijarse en ellos puede ser la diferencia, en el caso de los conductores, entre un viaje tranquilo o un accidente que podría ser fatal.

Un ardor en los ojos que obliga a pestañear con frecuencia y sensación de pesadez en los párpados. Esto tiende a aumentar y, en poco tiempo, terminan por vencer a la persona y dormirla por instantes.

Dolor de cabeza o sensación de embotamiento, además de la percepción de brazos cansados. Estos son signos de fatiga que requieren con urgencia hacer un alto.

Somnolencia secundaria al calor. Esta condición es sensiblemente peligrosa, porque así la persona haya descansado se puede promover un microsueño.

Identifique al enemigo

Un microsueño estará presente o no tardará en llegar, si:

Hay excesiva somnolencia.

Existe dificultad para mantener los ojos abiertos.

Es necesario parpadear para fijar la mirada.

Hay dificultad para entender lo que escucha.

Aparecen bostezos repetidos.

Se presenta irritabilidad.

La cabeza se sacude sola.

Si ha experimentado alguna de esas situaciones, no siga, por favor.

Es mandatorio prevenir

Un microsueño no es un suceso sin importancia, sobre todo a la hora de conducir. De ahí que el primer paso es dormir bien, y suficiente, siempre que haya que enfrentarse a una jornada que incluya periodos largos de conducción.

En caso de que la persona tome medicamentos que puedan inducir a la somnolencia, por nada del mundo debe conducir un vehículo o desempeñar una tarea que requiera atención.

Hay que evitar el consumo de alcohol, por lo menos diez hora antes de una jornada de conducción prolongada.

Ante el primer pestañeo hay que parar y descansar. No basta con tomarse un café.

CARLOS FRANCISCO FERNÁNDEZ R.
Asesor Médico de EL TIEMPO

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.