Juguetes sexuales para ellos / Sexo con Esther

Juguetes sexuales para ellos / Sexo con Esther

Materiales, texturas, sonidos y vibraciones hoy se abren camino en una oferta que busca seducirlos.

Juguetes sexuales para hombres

En este mercado el mundo también avanza, solo les queda abrir la mente.

Foto:

Geovanny Gutiérrez / Archivo EL TIEMPO

Por: Esther Balac
04 de enero 2020 , 08:00 p.m.

Aunque en materia de juguetes sexuales las mujeres son las más consumidoras, los hombres ya transitan por una trocha en este mercado, aunque aún tienen varios obstáculos que vencer.

Mientras que el 63 por ciento de las mujeres –según un estudio serio– se muestran afectas a estas herramientas, los señores siguen creyendo que su llegada fácil a los orgasmos los aparta de ellas, al punto de que muchos aseguran que simplemente no las necesitan.

Sin embargo, más allá de sus manifestaciones públicas, parece que el ego masculino y ese miedo natural a quedar en evidencia de que pueden ayudarse con un elemento externo para mejorar su rendimiento o proporcionarse más placer son los principales factores para que lo inviten aparatos a sus faenas.

Tanto que los consoladores, dice el mismo estudio, les generan conflictos –no pocas veces irreducibles– con su masculinidad, tanto que los compran –hablo de los heterosexuales– para usarlos con la pareja o amante, como regalo, pero rara vez para sí mismos.

(Lea también: Hágase a un juguete sexual)

Pero lo anterior con la curiosidad de que si es para uso en pareja, casi siempre escogen uno de tamaño más pequeño que su propio pene porque uno de mayores dimensiones lo consideran una competencia, y si es para uso propio, lo adquieren delgado, pequeño y que vibre, en medio de un respeto reverencial.

Obviamente, como estos adminículos tienen diseños que invocan penetración generan rechazos determinados por el tabú que acarrea explorar vías señaladas con la impronta ‘por ahí nada de nada’, a pesar, valga decir, de que la curiosidad a veces los vence y terminan en medio de accidentes y lesiones ocasionadas con elementos de uso doméstico que no son para eso.

Esto sin contar que algunos echan mano a escondidas o en pareja de los dildos de sus parejas para estimular sus astas externamente mediante ajustes en velocidades e intensidades, lo que no siempre sale bien.

Todo para decir que en esto de juguetes y ayudas la tecnología avanza a pasos agigantados para superar los muros que los machos levantan contra ellos.

Materiales, texturas, sonidos, vibraciones, formas, imágenes, realidad virtual y hasta sensores implantables hoy se abren camino en una oferta que busca seducirlos y erosionarles la mojigatería pegada a años y años de machismo y faloidolatría.

En eso el mundo también avanza, solo les queda abrir la mente. Nada más por ahora. Hasta luego.

ESTHER BALAC
Para EL TIEMPO

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.