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Acupuntura: todo sobre esos chuzones que alivian
Acupuntura

A través de estímulos con finas agujas, en diferentes puntos del cuerpo, se equilibra la energía.

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Acupuntura: todo sobre esos chuzones que alivian

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Equilibrar la energía con agujas es la base de esta disciplina terapéutica milenaria.

Cuenta la historia que en China, hace más de 5.000 años, un pensador se sentó sobre una gran piedra a contemplar el firmamento y a entender el universo. Era una noche de luna llena.

Sin más, evidenció que lo cotidiano y los cambios que hay en la naturaleza –como el amanecer y el atardecer, la luna nueva y la luna llena, el verano y el invierno– estaban regidos por contrastes armónicos, con lo que se originó la escuela filosófica del yin y el yang. Y, de paso, la medicina china.

Al entender estos procesos, dice Domingo Vanegas –médico especialista en acupuntura de la Universidad de Shanghái y magíster en medicinas alternativas de la Universidad Nacional–, los chinos aplicaban esta filosofía a los cambios del cuerpo, y encontraron que estos podían controlarse con la aplicación de agujas en sitios específicos.

“Al comienzo fue con el dolor, y así lograron aliviarlo; de eso hace miles de años, dando inicio a la acupuntura”, remata Vanegas.

En la actualidad, esta técnica es una de las medicinas alternativas más empleadas en el mundo. Se trata de una disciplina que entiende el cuerpo en términos energéticos integrados en la anatomía, sus funciones y las emociones.

“Durante la salud, el flujo de la energía, los ritmos de las funciones vitales y los procesos emocionales ocurren de manera natural dentro de unos rangos que se consideran normales; durante la enfermedad, esa energía puede estar en exceso, en deficiencia o en estancamiento, lo cual genera los síntomas”, explica el especialista Vanegas, quien además preside la Sociedad Colombiana de Medicina China y Acupuntura.

Un auge alternativo

‘Medicina hay una sola, y es la que cura’, dice un adagio, y para muchos profesionales, esta es la base sobre la que trabajan mancomunadamente para unir la medicina alópata y la alternativa. De hecho, dice Vanegas, ya existe una denominación para esta tendencia: medicina de la integración.

La misma Organización Mundial de la Salud reconoce esta situación y avala que algunas terapias alternativas se utilicen para atender problemas específicos, en especial la acupuntura.

Aunque la mayoría de estas disciplinas son antiquísimas, durante los últimos diez años han registrado un auge que se ve reflejado en la elevación de los niveles de consulta y en la implementación de especializaciones y posgrados en muchas universidades del mundo.

¿Cómo funciona?

A través de estímulos realizados con finas agujas o con calor (moxibustión), o con ventosas en puntos del cuerpo, se equilibra la energía, y con ello se mantienen sus funciones de manera natural, según explica Diana Rojas, magíster en medicinas alternativas.

Los expertos señalan que la normalización de la energía del cuerpo se consigue al estimular las capacidades que tiene el mismo organismo de autorregularse funcional y emocionalmente.

Para eso se actúa sobre puntos específicos que se encuentran en los meridianos (ejes) energéticos que existen en el cuerpo y sobre los que se refleja todo el organismo.

Los expertos en esta disciplina aseguran que los puntos de acupuntura tienen una profundidad de inserción específica, determinada por la talla, edad y constitución del paciente, además del estímulo que se quiera realizar para lograr la regulación energética.

Insisten en que las agujas no tienen un borde cortante; por el contrario, terminan en forma cónica, así que, por lo general, no hay trauma ni sangrado, aunque si se presenta, sería una sola gotita y no representa peligro. De hecho, “las agujas son tan finas como un cabello, macizas, estériles, desechables, hechas de acero inoxidable y no llevan medicinas”, agrega Vanegas.

¿Para qué sirve?

En nuestro medio, se cree que la acupuntura sirve para bajar de peso; no obstante, Vanegas y Rojas aclaran que el peso de una persona depende de lo que come, de la actividad física que realiza y del estado del metabolismo (función de tiroides, manejo de azúcar y grasas).

Así que la acupuntura podría ayudar solo en la regulación de este último factor, además de disminuir la ansiedad que generan los cambios en los hábitos alimentarios; es decir: es efectiva para controlar la ansiedad que está ligada a trastornos de alimentación, pero no es que la acupuntura por sí sola o de forma mágica baje de peso a una persona.

Además, en Occidente, la acupuntura se conoce principalmente por el manejo del dolor de cualquier tipo. Y, en palabras de Vanegas, “sirve para tratar: migraña, cólicos menstruales, lumbago, dolor en articulaciones, neuralgias y otro tipo de dolores crónicos”.

Adicionalmente, la Organización Mundial de la Salud reconoce su utilidad en la preservación de la salud, la prevención de la enfermedad, la atención de múltiples situaciones patológicas y en procesos de rehabilitación.

Específicamente, la acupuntura ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de insomnio, depresión, colon irritable, gastritis, parálisis facial, herpes zóster (culebrilla), alergias, entre otros trastornos.

El número de sesiones depende de la intensidad y la duración de los síntomas. “Para enfermedades agudas, tan solo una o dos sesiones pueden ser suficientes; para las molestias crónicas se requieren más sesiones o ciclos de ellas”, agrega el experto.

Es claro que esta disciplina debe ir acompañada de recomendaciones para adquirir hábitos de vida sana, fomentar el ejercicio y optar por una alimentación equilibrada.

Contraindicaciones

Los problemas de coagulación, las alteraciones en la piel, las cicatrices de quemaduras y que no se pueda mantener una postura quieta y relajada son las principales contraindicaciones para recibir acupuntura.Si no existen las contraindicaciones anteriores, en cualquier persona y a cualquier edad se puede utilizar esta herramienta terapéutica.

¿Quiénes la pueden ofrecer?

Al buscar esta opción terapéutica, es necesario cerciorarse que sea realizada por médicos que estén habilitados por la Secretaría de Salud del ente territorial pertinente, y esto implica que el profesional que ejerce la acupuntura debe ser médico graduado con una formación de posgrado formal, como cualquier otra especialidad médica.

¿Duele?

La sensación de la puntura varía según el umbral de dolor que tenga cada persona, de la habilidad del acupuntor y del sitio del cuerpo donde se aplique.

“Normalmente, antes de la sesión, hay una gran prevención; pero, luego del procedimiento, el mismo paciente refiere en consulta que tuvo una mínima sensación de dolor”, señala el doctor Vanegas.

No todo lo alternativo es serio

Sin embargo, es este mismo auge el que ha generado que el ejercicio de estas disciplinas se tergiverse y pierda credibilidad. El problema fundamental es la confusión que existe entre médicos, pacientes y autoridades reguladoras que en muchos casos consideran que por ser de índole herbal o vegetal, los productos son inocuos, o que su aplicación no requiere una preparación académica.

CARLOS FRANCISCO FERNÁNDEZ
Asesor médico de EL TIEMPO @SaludET

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