‘Esta pandemia puede servir para contactarnos con nuestro propósito’

‘Esta pandemia puede servir para contactarnos con nuestro propósito’

Entrevista con Daniel Goleman acerca de cómo debemos afrontar la pandemia y protegernos mentalmente.

Sentido de propósito

'A pesar de todo, mi sensación es que los humanos tenemos una enorme capacidad para aprender, adaptarnos y mejorar las cosas’.

Foto:

istock

Por: Hugo Alconada Mon - La Nación (Argentina) - GDA
20 de febrero 2021 , 11:00 p. m.

Entrevista con Daniel Goleman, autor del famoso libro Inteligencia emocional, acerca de los efectos de la pandemia y sobre cómo debemos afrontarla y protegernos mentalmente.

‘Sentido de propósito’. Es decir, para qué vivimos, para qué trabajamos, cuál es nuestro objetivo profundo, real, que nos moviliza. Ese, puede decirse, es el objetivo que en estos tiempos de coronavirus y crisis nos invita a buscar Daniel Goleman, el psicólogo que el año pasado alcanzó un hito: el libro que cambió su vida, 'Inteligencia emocional', cumplió veinticinco años.

“La pandemia es un buen momento para pensar en lo que realmente importa”, dice Goleman a La Nación desde las afueras de Nueva York. A los 74 años, encara nuevos proyectos y ayuda a quienes puede en estos tiempos complicados. En particular, al personal sanitario que afronta un estrés superlativo. “Me inquieta la resiliencia entre las personas más estresadas”, explica, mientras marca una clara distinción: aquellos que tienen un objetivo más allá de ellos mismos son más resilientes.

Por eso, plantea el doctor en Psicología por la Universidad de Harvard, este es “un buen momento para pensar en lo que realmente importa” y para evaluar qué nos conmueve, “para aprender, adaptarnos y mejorar las cosas”. Para eso, ahonda, debemos reflexionar más y mejor sobre cuál es, insiste, nuestro propósito.

(Además: 'El amor después del amor', biografía de Fito Páez, llegará a Netflix). 

“Soy optimista –afirma–, no porque crea que la crisis actual va a solucionarse por sí misma, sino porque nosotros, llevados por la esperanza y nuestro sentido de propósito, podemos ser parte de la solución”.

¿Qué es lo que más le preocupa de lo que hemos sobrellevado hasta ahora y de lo que tenemos por delante en esta pandemia?

Que el estrés será demasiado grande para algunas personas; en especial, para los que trabajan en el sector sanitario. He estado hablando con varios grupos de médicos, porque están experimentando un gran temor a contraer el virus y a contagiarlo a sus familias, mientras que están trabajando más duro que nunca. Por eso me preocupan las personas que están abocadas al cuidado de la salud. No solo los médicos, sino también los enfermeros y todos los demás trabajadores de la salud, que experimentan agotamiento emocional. Creo que todos los demás volveremos a la normalidad más rápidamente una vez que el virus esté bajo control, pero me inquieta la resiliencia entre las personas más estresadas.

(Le puede interesar: Combatir la reticencia, el otro gran reto frente a la inmunización)

Menciona la resiliencia. ¿Por qué es tan relevante en estos días?

Resiliencia significa qué tan rápido nos recuperamos de emociones como estar molestos, preocupados, ansiosos o temerosos. Algunas personas son mucho más resilientes que otras, lo que significa que se recuperan muy rápidamente. Otras no lo son en absoluto.

Una forma de saber que no eres muy resiliente es si te despiertas preocupado por algo en medio de la noche. Es una señal de que no puedes desconectarte de tus preocupaciones o cuando te preocupas por lo mismo durante días o, incluso, semanas.

Eso implica que hay una relación en el cerebro que debe fortalecerse. Me explico: la corteza prefrontal, justo detrás de la frente, es el llamado ‘centro ejecutivo’ del cerebro. Y en ese sentido, el lado izquierdo de la corteza prefrontal tiene un conjunto o circuito de células cerebrales que pueden inhibir o amortiguar o decir ‘no’ a la activación del estrés.

En las personas que son muy resilientes, ese circuito es aproximadamente tres veces más poderoso que en las personas que tienen una resiliencia muy baja. Pero hay formas de mejorar la resiliencia, y la meditación es una forma de fortalecer ese circuito.

Algunas personas son mucho más resilientes que otras, lo que significa que se recuperan muy rápidamente.

Eso me recuerda que usted hace mucha meditación.

(Sonríe) Soy fanático.

Si no me equivoco, durante los últimos 50 años...

¡En realidad desde que estaba en la universidad! Y ahora se ha vuelto aún más serio.

Nota al margen, ¿por qué considera que la adicción al trabajo ha experimentado una nueva reconversión durante esta pandemia global?

(Arquea las cejas) Primero me interesa conocer lo que piensa al respecto.

Mi sensación es que, dado que ahora millones de personas están trabajando desde sus hogares, el concepto de ‘oficina en el hogar’ terminó eliminando la parte de ‘hogar’ y dejando solo el de ‘oficina’.

(Risas) Es interesante que diga eso porque hay datos de que la productividad ha aumentado ahora que la gente está trabajando en casa, contrariamente al temor que existía de que fuera a disminuir. Y una de las razones es que la gente se esconde de los otros habitantes de la casa al estar trabajando en una habitación, y trabaja más y más duro que en el pasado para justificarlo. Pero sí, lo que dice puede que sea cierto para algunas personas.

(Además: Orozco-Estrada recuerda a Colombia en su debut en la ópera de Viena). 

Más allá de las causas, ¿cuáles son las consecuencias, los riesgos, de eso?

Bueno, el riesgo es que el trabajador pierda la conexión con su familia, que su rol familiar se reduzca. Porque antes debía marcharse a la oficina, mientras alguien más se ocupaba de los niños, por lo que veía poco a los chicos. Pero ahora, tal vez, los vea menos. Eso sería un peligro.

A lo cual se suma el riesgo del burn out… ¿Podemos mantener el enfoque adecuado y seguir ‘produciendo’ durante estos días?

(Asiente con la cabeza). Mencioné antes que existen los dos lados de la corteza prefrontal, que es la que gestiona nuestra atención y está constantemente luchando con distracciones o interrupciones. Ese es un desafío muy claro en estos días.

Te daré un ejemplo que ocurre a menudo. Resulta que estás muy intensamente concentrado en algo que es muy importante y en esos momentos probablemente estás pensando ‘hoy tengo que terminar esto’. Pero, de repente, piensas: ‘Oh, tal vez revise antes mi correo electrónico’, ‘¡Recibí un mensaje de texto! ¡Debería mirarlo!’, y así es como empiezas a mirar otra cosa y otra cosa y otra cosa más, al punto de que para cuando regresas a esa tarea inicial en la que debías enfocarte, tu capacidad de concentración, que solía estar bien arriba ahora se encuentra muy disminuida, muy por debajo, y tienes que redoblar tus esfuerzos para concentrar tu atención.

(Lea también: Sugieren causas del cerebro covid o la 'niebla mental')

Esto es algo muy común, a menos que hayas hecho meditación ese día, algo de mindfulness, lo que te permitirá que tu concentración siga siendo bastante alta cuando regreses. Esta es otra razón por la que me gusta la meditación: es una forma directa de fortalecer la atención y evitar distraerse.

¿Cómo puede uno concentrarse cuando tiene correos electrónicos, llamadas telefónicas, mensajes por WhatsApp? ¿Cómo lo hace usted?

Otra persona revisa todos mis correos electrónicos. Así que es su problema, no el mío... (risas). Pero más allá de eso, lo que usted menciona es un problema para todos.

Afrontamos demasiadas distracciones y es importante comprender que no procesamos información en paralelo de forma simultánea. Eso es una ficción. Lo que hacemos es cambiar muy rápidamente de una cosa a otra. Y como dije, cada vez que cambiamos, perdemos algo de concentración. Entonces, la forma obvia de manejar la situación es priorizando. Más aún en estos tiempos tan arduos.

Tienes que ser muy firme contigo mismo y enfocarte, por ejemplo, durante los próximos 20 o 30 minutos. Sin mirar WhatsApp, ni el correo electrónico ni los mensajes de texto. Completado ese período, entonces sí los miras, para luego volver al objetivo trazado. Se trata de hacer un pacto contigo mismo sobre cómo usarás su tiempo. Dicho eso, buena suerte... (Risas).

Retomemos el hilo de la entrevista. ¿Cómo podemos mejorar nuestro sentido de propósito durante esta pandemia global? Cuando pensábamos que todo empezaba a mejorar, comenzó la segunda ola...

Creo que puede ser una oportunidad para estar más en contacto con nuestro sentido de propósito, con nuestros objetivos. Si estás en tu casa, encerrado, y la crisis nos rodea, por todas partes, es un buen momento para pensar en lo que realmente importa. ¿Qué es lo más importante para ti? Porque si todo está patas arriba, tal vez sea una oportunidad para analizar lo que tiene más significado en mi vida y revisar todas las cosas que hago. Para imaginar el mañana, necesitamos tres cosas: pensamiento positivo, un punto de apoyo firme en la realidad y un sentido de propósito profundo y duradero.

¿Cuáles son las preguntas que deberíamos habernos hecho hace mucho tiempo y en especial ahora?

Una de las preguntas que me parece más interesante es: ¿qué no estoy percibiendo? O, si lo prefiere, ¿qué estoy ignorando? Al principio de la pandemia, pudo haber sido el riesgo que representaba el virus. Ahora puede ser la injusticia sistémica. ¿Por qué algunos sectores no reciben el tratamiento adecuado? ¿Por qué otros sufren la injusticia económica? ¿Por qué la pobreza se transmite de generación en generación? ¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Cómo es que la forma en que vivo y lo que compro y uso está contribuyendo a la degradación de la vida en el planeta, no solo alimentando el calentamiento global? Para mí, esas son las clases de preguntas más interesantes.

Necesitamos tres cosas: pensamiento positivo, un punto de apoyo firme en la realidad y un sentido de propósito profundo y duradero.

Pese a todo lo que estamos viendo y viviendo, ¿alberga esperanzas?

¡Por supuesto! A pesar de todo, mi sensación es que los humanos tenemos una enorme capacidad para aprender, adaptarnos y mejorar las cosas, y el desafío y el estrés que estamos afrontando creo que lo torna aún más importante. Observe, por ejemplo, qué tan rápido se han desarrollado las vacunas. Han dedicado un gran esfuerzo, invirtieron mucho dinero y le dieron la mayor prioridad al desarrollo de varias vacunas, lo que hizo que se avanzara mucho, muchísimo más rápido de lo que jamás se avanzó en la historia de la humanidad.

(Le puede interesar: Comienzan ensayos de vacunas anticovid en mujeres embarazadas)

Por eso, al ver este ejemplo, sospecho que las generaciones más jóvenes podrían hacer lo mismo con el clima y la degradación ambiental. Y espero que lo hagan también con otros tipos de necesidades urgentes, algunas de las cuales acabo de nombrar.

¿Qué actividades recomienda para distraerse o aprovechar el tiempo durante esta pandemia? ¿Qué hace en su tiempo libre?

Lo que vivimos es una gran oportunidad para el agradecimiento. Para apreciar a las personas con quienes estamos en contacto, las personas con las que estamos encerrados, con nuestras familias, con nuestros amigos, con las personas que nos han ayudado en el camino. Es una gran oportunidad, también, para una profunda reflexión personal. Para pensar en el significado y el propósito de nuestras vidas, para pensar en las personas que amamos, para hacerles saber a esas personas que las amas y para apreciar lo que tenemos. No para pensar en aquello a lo que tuvimos que renunciar, sino lo que nos queda y cuán valioso puede ser.

En mi caso, me mantengo en contacto con mis hijos y nietos, que están en Massachusetts, y con dos nietas que están en la universidad. Ayer tuve una llamada por Face Time con una de ellas, la que está más lejos. Es una forma de mantenernos en contacto. Es un momento para asegurarse de estar conectado con las personas que te importan.

HUGO ALCONADA MON
LA NACIÓN (ARGENTINA) - GDA

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.