¿Cómo medir la efectividad de las cuarentenas? / Opinión

¿Cómo medir la efectividad de las cuarentenas? / Opinión

El autor analiza qué tan eficaces han sido las medidas de restricción y de bioseguridad en Colombia.

Cuarentena en Bogotá

La cuarentena permanece en Usaquén, Suba, Engativá, Kennedy, Fontibón y Teusaquillo.

Foto:

César Melgarejo. EL TIEMPO

Por: Luis Jorge Hernández*
21 de enero 2021 , 01:36 p. m.

Las cuarentenas y toques de queda se han convertido en una de las principales estrategias de contención y de disminución de la propagación de la pandemia. Constituyen una respuesta de tipo autoritario y policivo ante el reconocimiento de que el covid-19 continúa en expansión y que han fallado o no han sido suficientes las medidas de mitigación como el uso de tapabocas, distancia física, lavado de manos y evitar aglomeraciones.

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Una dificultad que se ha evidenciado en todos los territorios –incluyendo las grandes ciudades, como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla– es cómo se justifica la implantación de una cuarentena y cómo se mide su eficacia cuando se debería levantar la medida.

En el caso de Bogotá se ha visto cómo se justifica la medida de cuarentenas a partir de frecuencias absolutas de caso y eventualmente de coeficientes de reproductividad de la pandemia. Si este último es mayor de uno (1) se supone que la pandemia está en aumento. Sin embargo, es necesario utilizar indicadores más focalizados y que permitan la comparación entre UPZ y localidades.

Es conveniente que las ciudades capitales y en general los municipios utilicen indicadores más precisos que permitan la comparación, en el caso de Bogotá, por localidades y UPZ (Unidad de Planeamiento Zonal), o en otras ciudades por comunas, zonas e incluso barrios.

El mismo Ministerio de Salud, en julio del 2020, en la normativa que extendió el aislamiento preventivo, estableció unos indicadores para conocer el grado de afectación por municipio, pero que es aplicable a desagregaciones geográficas más pequeñas y focalizadas para covid-19, estableciendo tres categorías o semaforización: baja afectación, moderada y alta. Estos indicadores son:

Primero, incidencia acumulada: del total de la población del área geográfica, cuántos casos se presentaron por cada 100.000 o cada millón de habitantes en las últimas cuatro semanas.

Segundo, positividad total: cuántas personas a las que se les hicieron pruebas dieron positivo en las últimas cuatro semanas.

Tercero, incidencia de casos activos: número de nuevos casos de las últimas dos semanas comparado con el de las dos semanas anteriores. Y, cuarto, mortalidad por covid-19: incidencia de las últimas dos semanas comparada con la de las dos semanas anteriores.

Es conveniente que las ciudades capitales y en general los municipios utilicen indicadores más precisos que permitan la comparación en el caso de Bogotá por localidades y UPZ

Hay que agregar aquí la necesidad de disponer del número de muestras que se procesan diariamente para identificar Sars-Cov-2, tanto mediante PCR como por antígenos, tanto por localidad, por zona o por comuna; y conocer la variación diaria y los indicadores de respuesta del Prass (Pruebas Rastreo, Aislamiento Sostenido y Sostenible). Estos indicadores, que deben ser semanales, son: oportunidad en entrega de resultados de laboratorio, oportunidad en la visita de campo y rastreo de contactos, número de contactos identificados por caso, número y proporción de casos y contactos que realmente cumplen el aislamiento o cuarentena; tamizajes y proporción de positividad en sintomáticos, personas sintomáticas leves y personas asintomáticas. Y, por último, proporción de positividad e intervenciones en conglomerados poblacionales: servicios de salud, familias, centros geriátricos, unidades de reclusión, entre otras.

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El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha desarrollado un marco para el monitoreo y evaluación de las actividades para responder al covid-19, en miembros de la Unión Europea. Estos indicadores son:
Tasa de nuevos casos confirmados por 100.000 personas diariamente por género, edad y locación, tasa de personas hospitalizadas por covid-19 por 100.000 habitantes, proporción de casos de covid-19 que requiere UCI y/o soporte respiratorio; tasa de letalidad en casos confirmados de covid-19, número reproductivo efectivo (Rt). Y, finalmente, proporción de nuevos diagnósticos de personas que habían sido contactadas por haber tenido contacto estrecho.

Es necesario que la información
esté disponible al ciudadano.
Saludata y otras plataformas deben tener toda la información analizada

Investigadores canadienses estudiaron el impacto de la cuarentena en la comunidad, en la transmisión de Sars en Ontario con los casos del 2002 al 2004 y concluyeron que la decisión de preparar y emplear la cuarentena debe tener evidencia cuantitativa para estudiar el beneficio y riesgo de la intervención.

(Además: Así será nuevo toque de queda nocturno en Bogotá desde este martes).

El estudio comenzó con 332 personas que fueron clasificadas como sospechosos o probables (casos índices). El contacto en la comunidad se definió, con el nivel más cercano de exposición a un caso, individuo menor o igual 1 metro por más de 30 minutos, los contactos totales en la comunidad asociados a los casos índices fueron 8.498 y el resultado era si estos se volvían casos de Sars (binario: si o no). Se calcularon dos medidas de asociación que describían la diferencia de transmisión, observado en los grupos que hicieron cuarentena y los que no:

La primera medición es la Diferencia de Recuentos de Casos Secundarios (Secondary Case Count Difference, SCCD). Este indicador es comparable a la diferencia de riesgo en estadística y se interpreta como la reducción transmisión por caso existente, atribuible a la intervención. SCCD es la proporción de los casos secundarios por índice de casos que estuvieron en cuarentena (numerador), sobre los casos secundarios, por índice de casos que no estuvieron en cuarentena comunitaria (denominador).

Los autores estimaron que la cuarentena en la comunidad redujo la transmisión en un tercio, con una diferencia absoluta de 0,13 casos secundarios por índice de casos en cuarentena, relativo a los que no hicieron cuarentena al inicio de los síntomas.
El segundo indicador es el Número Necesario de Cuarentena (Number Needed to Quarantine, NNQ), que es una adaptación de NNT (Número Necesario para Tratar o Number Needed to Treat). En el caso de Ontario dio 7,5, lo que quiere decir que 7,5 personas con contacto estrecho necesitan estar en cuarentena comunitaria para prevenir la aparición de un caso en la comunidad.

Las consideraciones para usar estos indicadores es que no emplearon los casos confirmados, sino los casos sospechosos y probables. La segunda, el contacto estrecho se define diferente, para el Sars es más de 30 minutos menor o igual a 1 metro de distancia.

Es necesario medir

En una revisión de literatura que realizó el proyecto Covida, de la Universidad de los Andes, se evidenció que los factores más asociados con adherencia comunitaria a las cuarentenas son: i) el conocimiento de las personas acerca de la enfermedad, ii) conocimiento de las razones de hacer cuarentena y cómo hacerla, iii) factores socioculturales, iv) los beneficios que perciben las personas al hacer cuarentena, v) los riesgos que perciben las personas de la enfermedad, y vi) recursos necesarios para hacer la cuarentena, como alimentación, atención en salud y socioeconómica.

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También se estudiaron los impactos en salud mental generados por la cuarentena y cómo apaciguarlos, y se identificó que para disminuir efectos negativos, como los síntomas de estrés postraumático, confusión e ira, eran necesarias intervenciones de prevención como i) explicar claramente las razones para la cuarentena, mostrar los indicadores y su interpretación directamente a la ciudadanía, ii) garantizar suministros como: comida, ropa, acomodación y atención en salud, iii) finanzas, los individuos sufren en la parte económica, lo que genera ansiedad e inconformidad por meses; y iv) estigmatización por parte de la comunidad, al haber estado en cuarentena.

Es necesario que la información esté disponible al ciudadano. La página web Saludata y otras plataformas deben tener toda la información analizada. El principio de la gobernanza de la información aplica también frente a la pandemia: “El Gobierno no debe tener más información que los ciudadanos excepto la confidencial”.

LUIS JORGE HERNÁNDEZ* Médico salubrista y epidemiólogo-Profesor Universidad de Los Andes.

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