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‘Meditar significa poder sanar en tiempos de crisis’
Autocuidado

La doctora Taylor-Desir recomienda pasar tiempo observando la naturaleza o compartiendo en familia.

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‘Meditar significa poder sanar en tiempos de crisis’

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 La experta Kerstin Leppert aconseja sobre la eficacia de la meditación en tiempos turbulentos.

“He perdido la cuenta de las veces que la meditación y el yoga me han salvado la vida. Han sido un ancla en mis momentos más negros”, señala la terapeuta Kerstin Leppert, una de las profesoras de estas técnicas más reconocidas en Alemania (www.yogaundpilates.de).

Leppert (1967) empezó a practicar yoga cuando era una niña, y desde 1995 es profesora de yoga y meditación especializándose en aplicarlos como métodos para prevenir diversos trastornos. A pesar de sentir que la aplastaba la debilidad y la abandonaba la esperanza, la experta asegura que logró refugiarse en su cojín de meditación: “Muchas veces, tras pelear, llorar y esforzarme, conseguí vislumbrar un trocito de cielo entre las nubes y detener el carrusel de pensamientos que daba vueltas en mi cabeza”.

“Meditar puede ayudarte a soportar cualquier situación por dura que sea. Puedes empezar a practicarla en momentos de crisis, para estabilizarte, sanar y dar paz a tu mente. Alcanzar un silencio en el que puedes encontrarte a ti mismo es el mejor bálsamo”, explica en su último libro Meditaciones instantáneas. Ejercicios para situaciones cotidianas y de emergencia.

(Lea también: Meditar, una forma para sobrellevar el aislamiento)

“Gracias a la meditación desarrollamos una mayor conciencia del momento presente y mejoramos nuestra atención e intuición. Esta práctica puede disolver bloqueos internos y fomenta la tranquilidad interior, el bienestar y la felicidad”, puntualiza. “La vida nos envuelve como un torbellino lleno de altibajos que quisiéramos controlar”. Pero Leppert muestra que en realidad no podemos controlar nada. Tendemos a inquietarnos física y mentalmente cuando algún aspecto de nuestra realidad se descontrola. “Repasamos todos los peligros, nos entra el miedo, o incluso el pánico, y perdemos la calma por completo”

Meditar puede ayudarte a soportar cualquier situación por dura que sea

¿Por qué nos ayuda?

La meditación introspectiva es un método de autoayuda alternativo para enfrentarse a crisis y enfermedades. Es un apoyo rápido para situaciones de emergencia que funciona de una manera especial y al que podemos recurrir en todo momento. “Se trata de un método muy antiguo de relajación espiritual que viene a significar ‘contemplación consciente’ y conduce a la paz interior y a la conciencia plena. Te ayudará a encontrarte a ti mismo en el bullicio de la vida y a pesar de todos sus obstáculos”, señala la experta.

Y si todo parece ir mal y además nos sentimos muy bajos de energía, ¿por qué deberíamos meditar? Para Leppert la respuesta es sencilla: “Meditar significa poder sanar en tiempos de crisis. Nos ayuda a estabilizarnos en momentos de turbulencia emocional, y a reaccionar con entereza y calma ante cualquier dificultad”.

(Le puede interesar: Dos caminos ultrapoderosos para limpiar su cerebro)

Sostiene que las épocas de crisis suelen traernos también nuevas perspectivas en la vida, que van acompañadas de la búsqueda de nuevos caminos. Con la meditación conseguimos “distanciarnos mentalmente y eso es justo lo que necesitamos cuando el oleaje amenaza con hundirnos”, sigue la experta de Hamburgo.

Así que sentarnos a meditar unos minutos puede ayudarnos a resolver las situaciones problemáticas y a encontrar la calma para actuar y tomar decisiones que tal vez sean difíciles, pero que pueden sacarnos de una situación estresante. En su libro hay una serie de meditaciones instantáneas específicas para ayudarnos a afrontar estados agudizados con la pandemia, como inquietud, soledad, preocupación, falta de energía, miedo al futuro o agotamiento mental.

Nueve minutos para lograr la calma

La pandemia es, sin duda, una de esas situaciones muy estresantes, por lo que puede ser una buena opción seguir la recomendación de Leppert: “Empieza ya, ¡no hay mejor momento que ahora!, practicando un ejercicio de cinco fases para principiantes. Cada fase dura dos minutos, excepto la última. En total, este ejercicio dura unos nueve minutos”, puntualiza la autora.

1. Comienzo

De pie, con los pies separados a la anchura de los hombros. Cierra los ojos, profundamente. Empieza a mover las manos por tu cuerpo, pero no acariciándote, sino tratando de percibir cada parte con una ligera presión. De esta manera toma conciencia de tu cuerpo mientras aflojas aquellas zonas de tensión.
Transcurridos dos minutos, termina esta fase y siéntate en una posición que te permita estar con la espalda recta en tu rincón de meditar.

2. Terminación

Inspira profundamente una última vez y contén la respiración. A continuación expulsa todo el aire, contén de nuevo la respiración y tensa todo tu cuerpo. Inspira por última vez y deja que el movimiento vuelva a tu cuerpo.

3. Observación

Hazte consciente de tus pensamientos y sentimientos, pero desde una posición de observador. No te subas al carrusel de la mente; contempla tus pensamientos como si fueran nubes en el cielo: se mueven, pero tú no puedes hacer nada para modificar su trayectoria. Distánciate de lo que sucede.

(Lea además: Yoga y respiración para aliviar el estrés de la cuarentena)

4. Conexión

Cada vez que inspires di mentalmente ‘sat’, y al espirar, ‘nam’. Este mantra (palabras sagradas) significa ‘mi yo verdadero’ o ‘mi verdadero nombre’. Recuérdate quién eres de verdad. Mientras repites ese mantra, el resto de tus pensamientos se volverán más silenciosos, como el sonido de una radio de fondo. Si lo prefieres, puedes decir ‘dentro’ al inspirar y ‘fuera’ al espirar.

5. Concentración

Coloca las manos sobre las rodillas con las palmas hacia arriba, y une la punta del pulgar y el índice de cada mano. Este es el gyan mudra (gesto sagrado). El pulgar representa el yo, y el índice, la sabiduría. Sin abrir los ojos, dirige mentalmente tu mirada al entrecejo. Respira profunda y lentamente por la nariz. Al inspirar notarás que tu barriga se hincha, y luego que se vacía al espirar. Siente cómo tu respiración se vuelve cada vez más profunda y lenta.

6. Terminación

Inspira profundamente una última vez y contén la respiración. A continuación expulsa todo el aire, contén de nuevo la respiración y tensa todo tu cuerpo. Inspira por última vez y deja que el movimiento vuelva a tu cuerpo.

DANIEL GALILEA
EFE REPORTAJES

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