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Timochenko y Mancuso se unen para pedir verdad del conflicto
El exjefe paramilitar Salvatore Mancuso y el exjefe máximo de las Farc Rodrigo Londoño, también conocido como Timochenko.

el exjefe máximo de las Farc Rodrigo Londoño, también conocido como Timochenko y el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso.

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EL TIEMPO

Timochenko y Mancuso se unen para pedir verdad del conflicto

El exjefe de las Farc y el exjefe de los paramilitares escriben a la Comisión de la Verdad.

La guerra los separó en bandos violentamente contrarios y ahora parece que la búsqueda de la verdad los une. Rodrigo Londoño Echeverri, conocido como Timochenko en sus tiempos de máximo comandante de las Farc; y Salvatore Mancuso, quien dirigiera el grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia, AUC; escribieron una carta mostrando su voluntad de contar lo sucedido durante el conflicto armado.

"En nombre mío y de Salvatore Mancuso he dirigido una solicitud formal al Padre Francisco de Roux, Presidente de la Comisión de la Verdad, para que en audiencia pública el país conozca las verdades silenciadas sobre el conflicto armado", dijo el ahora presidente del partido político Comunes.

(Puede leer: La controversia por un nuevo nombramiento del Gobierno)

En la misiva, hay una evidente sintonía por lo que dirán sino que expresa una solidaridad por la vida del otro, un hecho impensable hasta hace muy pocos años cuando ambos estaban en las selvas buscándose sin piedad para matarse.

"Cabe resaltar que Salvatore Mancuso ha sido objeto de amenazas contra su vida, hasta el punto de haberse publicado una falsa noticia sobre su muerte. Quizás usted, con su prestigio, pueda contribuir de algún modo a su seguridad y la de su familia", dice Timochenko.

La carta dirigida al padre De Roux es un paso más en la toma de contacto entre ambos hombres que comandaron dos de los grupos armados ilegales que más violencia provocaron en la historia reciente.

Llega después de conocerse una llamada telefónica entre el líder del partido Comunes y  Mancuso, quien después de pagar su pena por narcotráfico en Estados Unidos, espera ser extraditado de nuevo a Colombia.

En esa comunicación se habló sobre la imperiosa necesidad de revelar la verdad sobre el conflicto colombiano en pro de las víctimas en las audiencias de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), y la Comisión de la Verdad.

“Cada uno tenemos una partecita de la verdad de lo que nos pasó en este conflicto y necesitamos esa verdad, esa parte que usted tiene y necesitamos que la JEP lo escuche, necesitamos que la Comisión de la Verdad también lo escuche, porque es así de la única manera que podemos construir ese monstruo que fue la guerra en Colombia a través de la parte que tiene cada uno en este rompecabezas”, le dijo Londoño a Mancuso.

Y ahora si bien Londoño es el único firmante de esta nueva misiva deja constancia del interés mutuo:

"En esa dirección, Salvatore Mancuso y yo convinimos en que me dirija a Usted, para
proponerle en nombre de los dos, se sirva convocar para una próxima fecha una reunión de la Comisión de la Verdad en pleno, de manera pública, con presencia de medios de comunicación nacionales y extranjeros, y con previa invitación a múltiples organizaciones defensoras de derechos humanos locales e internacionales e instituciones mundiales de la mayor calificación ética"

Este es el texto de la carta de este jueves y que une de manera sorprendente a los dos hombres que ahora buscan un camino distinto en la sociedad.

Bogotá D.C., 2 de marzo de 2021
Reverendo Padre:
FRANCISCO DE ROUX
Presidente de la Comisión de la Verdad
La ciudad.
Apreciado Padre:

Me dirijo respetuosa y humildemente a Usted, en mi condición de antiguo comandante de las FARC-EP y hoy Presidente del partido COMUNES, con el propósito de formularle una petición que considero de singular trascendencia para el país.
Con seguridad, Padre, conoce de las conversaciones que he tenido con Salvatore Mancuso.

En ellas hemos hallado un punto de encuentro de altísimo interés. Si queremos de veras contribuir a la reconciliación nacional, la justicia, la reparación y la no repetición, es necesario que la actual generación y las que crecen cargadas de ilusiones, escuchen de nosotros, actores estelares de la confrontación, el relato descarnado de lo que fue esta.

En esa dirección, Salvatore Mancuso y yo convinimos en que me dirija a Usted, para
proponerle en nombre de los dos, se sirva convocar para una próxima fecha una reunión de la Comisión de la Verdad en pleno, de manera pública, con presencia de medios de comunicación nacionales y extranjeros, y con previa invitación a múltiples organizaciones defensoras de derechos humanos locales e internacionales e instituciones mundiales de la mayor calificación ética.

Nuestra común intención es la de emplear tal escenario para dar a conocer la mayor
cantidad posible de verdades sobre el conflicto, verdades contrastables, algunas ya
conocidas y otras no tanto. Aspiramos a hacerlo sin tapujo alguno. Colombia merece saber de los autores y alcances de numerosas atrocidades cometidas en su geografía.

El silencio es complicidad y mueve a la ignorancia que impide trazar caminos de mejor futuro.

La paz no puede ser abandonar las armas, al tiempo que por temor se callan infamias.

La paz es sobre todo verdad, pedir sinceramente perdón, tender la mano y el corazón en busca de reconciliación, reparar hasta donde sea posible el daño, servir de ejemplo para el mundo desde nuestra Colombia adolorida.

Estamos obligados a armar el rompecabezas de la tragedia, a establecer sus causas, a
develar todo lo que ocultan, a indicar quiénes son los cómplices escondidos, a buscar
soluciones definitivas a esa violencia que nos ha azotado sin piedad.

La verdad, Padre, no sólo es útil para la sociedad, sirve mejor que nada a la materialización de la justicia, en especial ahora, cuando la Jurisdicción Especial para la Paz está empeñada en descubrirla.

Inicialmente concurrirán a esa reunión de la Comisión de la Verdad Salvatore Mancuso, Julián Gallo Cubillos o Carlos Antonio Lozada, como se lo conoció en filas, y Joverman Sánchez Arroyave, quién en su vida guerrillera en Urabá fue conocido como Rubén Cano. Sobra decir, Padre, que confiamos en su pronta respuesta, hay muchas cosas en juego y no hay tiempo que perder.

Cabe resaltar que Salvatore Mancuso ha sido objeto de amenazas contra su vida, hasta el punto de haberse publicado una falsa noticia sobre su muerte. Quizás usted, con su
prestigio, pueda contribuir de algún modo a su seguridad y la de su familia.

Con sentimientos de respeto y admiración
Rodrigo Londoño Echeverri".

POLÍTICA

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Twitter: @PoliticaET

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