En el proceso con el Eln, nadie quiere hacerse cargo de un portazo

En el proceso con el Eln, nadie quiere hacerse cargo de un portazo

Ni Gobierno ni guerrilla se levantan de la mesa, pero se siguen midiendo el aceite.

Gustavo Bell y Pablo Beltrán

El último jefe negociador del gobierno de Juan Manuel Santos, Gustavo Bell, en una de sus reuniones con el jefe guerrillero 'Pablo Beltrán'

Foto:

Cortesía Oficina Comisionado de Paz

20 de septiembre 2018 , 06:13 p.m.

Con su decisión de no nombrar un nuevo equipo para negociar con el Eln hasta que esta guerrilla dé razón sobre los secuestrados de los que aún no habla (10 según las cuentas oficiales) y suspenda todo ataque y toda hostilidad contra los civiles y el Estado, el presidente Iván Duque ha dejado la continuidad del proceso de paz en manos del grupo armado.

Mientras tanto, el Eln sigue dilatando una respuesta concreta al planteamiento del Primer Mandatario, en un intento por descifrar hasta dónde puede ‘flexibilizarlo’.

El mensaje del Gobierno es que la organización armada de ‘Gabino’ debe acoger sus condiciones para sacar del congelador los diálogos -suspendidos desde agosto-, o estos quedan para la historia como uno más de los frustrados intentos de paz con el Eln en más de 30 años.

Y en una tímida señal de que quiere continuar las negociaciones, el grupo guerrillero ha liberado a 10 secuestrados en las dos últimas semanas (3 en Arauca y 7 en el Chocó, incluida la joven entregada el jueves), pero no ha dado pistas de querer ir más allá. 

Estas son las circunstancias actuales de los diálogos con el Eln, y en medio de estas, la eventual reanudación del proceso de paz que arrancó formalmente el 7 de febrero del 2017, no está a la vuelta de la esquina.

Una prueba clara de que el grupo guerrillero le está midiendo el aceite al Gobierno es que Aureliano Carbonell, miembro del equipo negociador del Eln, ha usado una rima para referirse a la posición del presidente Iván Duque sobre la mesa de diálogos: “Ni la cierro. Ni la abro. Ni la dejo allí tampoco”, dijo.

Pero en la práctica, es lo mismo que está haciendo esa organización armada.

Lo evidente es que ni el Gobierno ni el Eln quieren ser autores de un portazo al proceso de paz, pero tampoco ninguna de las dos partes quiere quedar como la que más cede para reiniciar los diálogos.

Así las cosas, las noticias sobre el futuro del proceso de paz con el Eln demorarán lo que dure el pulso entre las partes involucradas. Y ni ellas lo saben.

MARISOL GÓMEZ GIRALDO
Editora Paz y Justicia de EL TIEMPO
Twitter: @MarisolGmezG

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.