¿Una cosa es el gobierno Duque y otra el Centro Democrático?

¿Una cosa es el gobierno Duque y otra el Centro Democrático?

La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez no cree que haya nubarrones en las relaciones Duque-Uribe.

Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de Colombia

Marta Lucía Ramírez es la primera vicepresidenta en la historia de Colombia.

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Vicepresidencia

23 de septiembre 2018 , 11:27 p.m.

Usted fue la primera persona que advirtió que una cosa sería el gobierno Duque y otra muy distinta el Centro Democrático, y eso está resultando. ¿Es algo pactado con el presidente Duque o fue su lectura temprana de cómo iban a ser las cosas con este gobierno?

Sin duda tenemos unas relaciones de mayor cercanía ideológica, afectiva, con el Centro Democrático, con el Partido Conservador, pero Iván Duque y yo fuimos elegidos para gobernar a todos los colombianos y con todos los partidos.

No montar el gobierno a punta de ‘mermelada’ está muy bien, pero que no haya representación política en el gabinete es otra cosa. ¿No le irá a crear problemas eso al gobierno?

La representación política no siempre significa ‘mermelada’, que es clientelismo y la captura del Estado por intereses políticos. Pero los colombianos están apostándole a que haya un gobierno que sea capaz de tener una gobernabilidad que no sea a punta de puestos.

Queremos que en este gabinete estén representados los intereses de todos los colombianos

Queremos que en este gabinete estén representados los intereses de todos los colombianos. Con gente técnica, que se ha preparado en los temas, en los problemas más difíciles de Colombia: la salud, la educación y, por supuesto, los asuntos de la economía.

Una cosa es el partido y otra cosa es el gobierno, pero en los últimos días hay cierta inquietud de que las relaciones Uribe-Duque estén sufriendo un distanciamiento por cuestiones de posturas y nombramientos. ¿Comparte ese temor?

La relación de cercanía afectiva, de cercanía ideológica e intelectual entre el presidente Iván Duque y el expresidente Álvaro Uribe nadie la puede poner en duda. Es que fíjese la paradoja: antes, todo el mundo lo criticaba porque pensaba que iba a ser simplemente el espejo del expresidente Uribe en el gobierno, y ahora resulta que a la gente le preocupa que el expresidente Uribe tenga posiciones autónomas y que el presidente Duque también, cuando lo que necesitamos justamente es que esta democracia se nutra con los distintos puntos de vista.

¿Y qué papel le reserva al expresidente Uribe durante este gobierno?

El expresidente Uribe es una persona que se ha caracterizado siempre por hacer propuestas y por sorprender al país, muchas veces con posiciones que son diferentes a las que muchos de los políticos han sostenido. Eso va a nutrir realmente al gobierno, para que se esfuerce cada vez más en tener argumentos muy convincentes que le permitan persuadir tanto al Centro Democrático como a los demás partidos en el Congreso.

El expresidente Pastrana, muy cercano a usted, ¿cómo está parado frente al gobierno? Por ejemplo, criticó la designación de Pedrito Pereira como alcalde de Cartagena. ¿El presidente Duque se equivocó con ese nombramiento?

Coincido con el expresidente Pastrana en que debemos exigir un nivel ético más alto en todos los funcionarios y depurar la política. En la segunda terna de Cartagena no había ninguna inhabilidad jurídica, por tanto, el presidente Duque no podía devolverla nuevamente. Por petición suya, lo acompañaré en este trabajo sobre Cartagena, y lo voy a hacer con todo el gusto.

Parece un cargo bastante extraño, porque la pusieron como de niñera del alcalde…

Como muchas funciones de la Vicepresidencia, también me toca hacer acompañamiento de Mocoa, y no me siento niñera de nadie. En Cartagena pienso empoderar a la ciudadanía apoyada por indicadores de trasparencia, para poder demostrar que cada peso de contratación que haga el alcalde Pereira se someterá al escrutinio público. A Cartagena no se la van a despachar las mismas familias políticas de muchos años.

¿Qué otras funciones le ha encargado el gobierno?

El gobierno tiene un gran compromiso con la transparencia, y por eso la Consejería para la Transparencia va a depender de la Vicepresidencia. Trabajaremos para prevenir la corrupción, una obsesión del presidente Duque y mía.

¿Y como primera mujer vicepresidenta?

Trabajaré en el tema de la equidad de género, que mucha gente minimiza, pero es tan importante que el propio Fondo Monetario Internacional, que por primera vez tiene a una mujer al frente, sostiene que si a la mujer se le da una mayor participación en la educación y en el mercado laboral, y si hay políticas públicas que garanticen también mejor acceso de la mujer al financiamiento, al desarrollo empresarial, al emprendimiento, la economía del mundo podría crecer por lo menos dos puntos adicionales.

Tampoco podemos seguir minimizando que esta es una sociedad que es violenta contra las mujeres, que hay violencia intrafamiliar, y muchas veces también en el lugar de trabajo, violencia física, violencia psicológica.

En materia de infraestructura, ¿seguirá el modelo de su antecesor Germán Vargas?

Tendremos a nuestro cargo todo lo que es la coordinación del tema de infraestructura y de transporte. Buena parte de las 4G han adelantado el proceso para comenzar obras, pero aún no se inician. Tendremos que manejar asuntos tan difíciles como lo de la APP del río Magdalena, donde hubo necesidad de hacer cambios de fondo porque se le dijo al país que todo estaba listo, cuando había pendientes temas difíciles en materia ambiental y obstáculos con las comunidades. Y algo muy importante: las vías secundarias y terciarias.

También le daremos toda la importancia al transporte de carga multimodal por carretera, para que nos permita esa competitividad que necesita la carga de importación y de exportación. Y respecto a la competitividad, en la que siempre he trabajado muchísimo, apoyaremos al presidente en identificar en cada sector de la producción los cuellos de botella.

También estaré al frente del tema del galeón San José y de la celebración del bicentenario, para lo que propondré que reflexionemos no solo acerca de 200 años de historia republicana, sino sobre todo acerca de qué tipo de país queremos ser en los próximos 100 años. Igualmente será parte de mis funciones diseñar una política pública para la discapacidad.

¿Usted sería partidaria de que Odebrecht, como se ha hecho en otros países, pague sus multas por cuenta de sus sobornos y su corrupción, pero acabe las obras?

Las firmas metidas en casos de corrupción deben quedar absolutamente vetadas para contratar con el Estado colombiano.

¿Qué opina del debate contra el ministro de Hacienda?

Alberto Carrasquilla es un ministro que cuenta con todas las credenciales para sacar adelante esta economía, que está saliendo de cuidados intensivos. Nuestra prioridad es cuidar el empleo de los colombianos y aumentar y consolidar la clase media, y él tiene la confianza de los empresarios y de la banca internacional.

Lo que se ha debido cuestionar en ese debate es la debilidad institucional en las alcaldías, que permite que se roben esos recursos, y eso no se hizo

No hay ningún impedimento jurídico ni ha cometido un delito, luego el gobierno lo apoya. Muchos de los que quieren tumbar al ministro tienen un doble rasero: condescendientes con la ‘mermelada’ del gobierno anterior y con la multiplicidad de contratistas de la paz, e implacables contra el ministro. Lo que se ha debido cuestionar en ese debate es la debilidad institucional en las alcaldías, que permite que se roben esos recursos, y eso no se hizo.

¿Y del nombramiento del exprocurador Ordóñez en la OEA?

Es un excelente abogado y con seguridad va a llevar muy bien la posición de Colombia en el exterior, sobre todo en un momento tan dramático para el futuro de la democracia en el hemisferio. Las malquerencias contra una persona no pueden significar que se le vete su desarrollo profesional por el resto de la vida.

No había llegado el nuevo embajador de Colombia a Washington, Francisco Santos, cuando ya hablaba de la inevitabilidad de la aspersión contra la coca. ¿Qué opina?

Lo que hicieron con Colombia durante estos últimos años demuestra que jamás les importó el país. Solo sus intereses. Es inaceptable dejar crecer deliberadamente el narcotráfico, que atrae tanta violencia, criminalidad y corrupción, y que convierte en adictos a nuestros jóvenes. Esa es una verdadera traición a la patria. Habrá que tomar los correctivos del caso y de manera urgente.

¿Merecía Francisco Santos el jalón de orejas del presidente Duque cuando no descartó la salida militar en Venezuela?

A ver, yo creo que esto lo dijo el embajador Francisco Santos en un contexto, y es que recién se había producido una declaración del secretario de la OEA, Luis Almagro. Creo que todos estamos completamente de acuerdo en que el tema de Venezuela no se debe seguir dilatando, en que la solución no da espera, que hay una tragedia humanitaria que le está costando mucho a Colombia, que puede llevarnos también al naufragio.

Esto lo debemos lograr de la mano de la comunidad internacional, pero debe ser una solución por las vías diplomáticas y políticas. El presidente Duque fue suficientemente claro en que la posición que ha tenido Colombia ha sido la de descartar cualquier escenario de intervención militar.

Pero ¿la opción militar contra Venezuela es una de las posibilidades, así sea la última?

La intervención armada de Colombia en Venezuela no ha sido jamás una opción, pero debemos promover que las organizaciones internacionales y de derechos humanos coadyuven a la demanda que por iniciativa nuestra van a presentar los presidentes de Colombia, Chile, Argentina y Paraguay, y ojalá otros mandatarios, contra Maduro y sus compinches ante la Corte Penal Internacional.

No tenemos aviones; no somos belicistas, como lo dijo el presidente Duque, pero ¿sería partidaria de que compráramos unos aviones para mejorar nuestra defensa aérea?

No, por la misma razón que no fui partidaria cuando fui ministra de Defensa. En el mercado internacional de aviones, a usted no se los entregan a los 15 días ni a los 20 días, se los entregan dentro de 4 o 5 años. Yo, dentro de 4 o 5 años espero que esta dictadura de Maduro sea parte de la pesadilla latinoamericana y nadie esté pensando en aviones de guerra. Colombia tiene que fortalecer su flota actual, tiene que mantener en alistamiento permanente sus aviones, hacer el alistamiento de sus helicópteros, utilizarlos eficientemente para combatir tanto a la gente de la guerrilla como a las ‘bacrimes’.

Pero meternos ahoritica a salir de compras por el vecindario, conociendo todas las restricciones fiscales y que esos aviones no llegarían antes de 5 años, sería un despropósito.

Entre sus funciones no me mencionó los acuerdos de paz. ¿Estará marginada del manejo de esta materia?

No. Haré el seguimiento a los temas de la implementación del acuerdo. Anteriormente, toda la vicepresidencia del general Naranjo estaba en función de esa implementación; el presidente Duque ha preferido llevar todo esto a la presidencia para hacerle un mejor seguimiento y concentrar todas las instituciones relacionadas con el acuerdo con las Farc. Y estamos muy comprometidos en corregir los errores del pasado. Fíjese usted que en el acuerdo con el Eln se están poniendo correctivos que nunca se les pusieron a las Farc: aquí, negociaciones con secuestros y con reclutamiento de niños no van más. Y eso tiene que ser un mensaje absolutamente inequívoco.

MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO

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