Primer colombiano hace parte del programa Martin Luther King del MIT

Primer colombiano hace parte del programa Martin Luther King del MIT

El exministro de Ambiente Luis Gilberto Murillo fue seleccionado.

Luis Gilberto Murillo

El exministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, 

Foto:

Claudia Rubio/ EL TIEMPO

Por: POLÍTICA
14 de julio 2020 , 10:34 a.m.

El exministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo-Urrutia, fue seleccionado para integrar el  equipo de la Iniciativa de Soluciones Ambientales y al programa Martin Luther King del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Desde la Iniciativa, Murillo trabajará en soluciones basadas en la conservación de la naturaleza y mitigación y adaptación al cambio climático en general. Se centrará en asuntos de ambientales con concentración en comunidades marginadas, particularmente afrodescendientes.

La Iniciativa de Soluciones Ambientales (ESI) moviliza la gran capacidad científica, de diseño de ingeniería y políticas públicas de MIT para aportar soluciones a los desafíos del cambio climático y la protección ambiental que contribuyan al futuro de una sociedad ambiental y socialmente sostenible. La iniciativa desarrolla diversas actividades de educación, investigación y movilización.

(Le puede interesar: Ocupación de UCI en 91 %, ¿Bogotá evalúa cuarentena general?)

El exministro es el primer colombiano en ser escogido para este programa, y uno de los pocos latinoamericanos.

¿Por qué ingresó al equipo de la Iniciativa de Soluciones Ambientales y al Programa Martin Luther King de MIT?
Entramos en una fase de transición hacia grandes transformaciones globales que nos afectarán de forma impredecible. La pandemia sacó a la luz de una manera descarnada, las grandes contradicciones de la sociedad que han llevado a una crisis sin precedentes, no solamente en salud, sino sobre todo, en la forma en que nos relacionamos los unos a otros y con la naturaleza. Hoy es más clara esa relación directa entre la crisis sanitaria y la crisis ambiental, ambas cimentadas en la gran crisis socioeconómica derivada de una enorme desigualdad con profundas raíces históricas.

El doloroso caso de George Floyd dejó en evidencia las consecuencias contemporáneas del racismo estructural y la discriminación racial que se da contra africanos y afrodescendientes y que ha mantenido en condiciones de deshumanización a la población negra bajo la construcción social del concepto de “raza”, todo esto aún en medio de los grandes avances económicos y tecnológicos de la humanidad. Para ponerlo en lenguaje de ingenieros, este periodo nos obliga a pensar, diseñar y construir mejores futuros, con un sentido de urgencia.

Es muy motivante participar en este tipo de procesos en ambientes académicos más allá de los afanes del día a día del mundo de la política pública. Estoy participando en ese tipo de discusiones y debates en el Centro de Estudios para Latinos y América Latina (CLALS) de la Universidad American en Washington, DC. Sin embargo, cuando John Fernández, director de la Iniciativa de Soluciones Ambientales de MIT, Phil Thompson, profesor de MIT y actual Vicealcalde de Nueva York, y Juan camilo Osorio, Profesor de la Universidad de PRATT, también en Nueva York, me propusieron postularme para integrar tan destacado equipo, no dudé en aceptar el reto. Sobre todo, porque se trataba de profesionales del área de las ingenierías y las ciencias básicas abordando temas societales, más allá de sus disciplinas. Algo bien interesante en un momento inédito como este. Esta es una oportunidad, para aprender y a su vez aportar al debate dentro de MIT, en Estados Unidos y a nivel global sobre soluciones climáticas y de conservación de la diversidad biológica y cultural y enmarcada dentro de la transición obligada por la pandemia y el emergente movimiento global en contra del racismo y discriminación racial.

¿En qué consiste la Iniciativa de Soluciones Ambientales y el Programa Martin Luther King de MIT?
La Iniciativa de Soluciones Ambientales (ESI) de MIT es dirigida por el Profesor John Fernández, uno de los científicos más importantes a nivel mundial en el área de ciudades y cambio climático. Desde ESI se moviliza la gran capacidad científica de diseño de ingeniería y de políticas públicas de MIT para aportar soluciones a los desafíos del cambio climático y la protección ambiental que contribuyan al futuro de una sociedad ambiental y socialmente sostenible. La iniciativa desarrolla diversas actividades de educación, investigación y extensión. Tiene presencia en Colombia a través del Programa Especial de Soluciones Climáticas Basadas en la Naturaleza con presencia en la Amazonia y es dirigido por un destacado grupo de científicos colombianos.

De otro lado, El Programa Martin Luther King de Investigadores y Profesores Visitantes fue creado en 1990 y honra la vida de Martin Luther King a través del reconocimiento a la contribución de destacados académicos, intelectuales y líderes públicos de las minorías étnicas y raciales, principalmente Afroamericanos, y su contribución intelectual a la comunidad de MIT.

(Además: Mecánicos y cantantes: con estos engaños infiltraron al Eln)

¿Y cuál será su tarea?
En general, tengo responsabilidades en materia de investigación, asesoría y apoyo a los proyectos de la Iniciativa, docencia a través de la enseñanza conjunta de un curso/seminario-taller, conferencias y asesorías a estudiantes. En lo específico, trabajaré en soluciones para la mitigación y adaptación al cambio climático basadas en la conservación de la naturaleza y protección de comunidades. Desde ese ángulo ambiental, participaré en el debate sobre sobre racismo y discriminación racial y cómo construir mejores futuros partiendo de aspectos técnicos y aplicando un marco basado en la filosofía y acciones de Martin Luther King sobre equidad y justicia social y étnico/racial.

Me concentraré en territorios y comunidades marginadas, particularmente afrodescendientes en América Latina, con especial interés en encontrar lecciones y explorar modelos adaptables a soluciones para regiones como el Chocó biogeográfico y la Amazonía.

Me concentraré en territorios y comunidades marginadas, particularmente afrodescendientes en América Latina

¿Será solo para temas de minorías?
No. El grueso del trabajo tiene que ver con soluciones ambientales dese la política y la gestión pública. Claro, lo relacionado con los grupos en desventaja, en este caso no es menor, es un eje central que no se puede ver y analizar de manera aislada de las otras dimensiones.

La condición de exclusión social es un gran obstáculo para la efectividad en la implementación de soluciones climáticas y de conservación del patrimonio natural. Se ha puesto en la agenda pública global la necesidad de buscar caminos para construir sociedades más incluyentes y justas que rompan con el racismo estructural y las prácticas de discriminación, pero que al mismo tiempo respondan a las otras manifestaciones de la crisis global, entre ellas la degradación ambiental. La pandemia y el movimiento global en contra del racismo han puesto de manifiesto que en la mayoría de los casos hemos sido arrogantes y no hemos hecho lo suficiente, ni con el sentido de urgencia y sacrificio requerido, ni hemos involucrado a las distintas voces y sus perspectivas. Todos tenemos que reconocer, con mucha sinceridad, que hemos podido hacer mucho más. En el marco de las enseñanzas de Martin Luther King, todos los que hemos estado en cargos de poder y autoridad, de manera muy humilde, tenemos que hacer un acto de contrición. De allí, que esta es una oportunidad de enmienda para explorar cómo romper con prácticas vergonzosas del pasado y sus manifestaciones contemporáneas y para construir futuros alternativos en una nueva dimensión basada en modelos inexplorados, en nuevos paradigmas. Es en esta lógica que, en el caso colombiano, seremos capaces de en-rutar regiones como el Chocó, el Litoral Pacífico, la Amazonía y en general, esa otra Colombia, negra/afrodescendiente, indígena, campesina, paramera o paramuna, cienaguera y rural ribereña, tantas veces ignoradas. Se acabó el tiempo de las excusas.

(Puede leer: ¿Qué tiene que ver el senador Arturo Char con Aída Merlano?)

¿Será solo para Colombia?
No, en mi caso, abordaremos otras zonas geográficas en América Latina en un contexto comparativo, aunque Colombia, sobre todo Chocó y Putumayo, podrían ser casos que nos ilustren sobre la experiencia del Litoral Pacífico y la Amazonía, respectivamente. Otros investigadores y profesores abordarán Norte América y otras regiones del mundo.

¿Estamos hablando de un tema pospandemia?
Si, por supuesto, es muy interesante porque el ejercicio que vamos a hacer se da un contexto donde, como lo dije anteriormente, la pandemia ha dejado en evidencia la necesidad de que la sociedad se reinvente con unos altos índices de decencia. Los modelos anteriores se agotaron, entraron en un estado crítico, en crisis.
Uno de los primeros asuntos que ya se vislumbra en la agenda global pospandemia, más allá de los temas sanitarios, tiene que ver con la urgencia de respuesta a la crisis climática y de perdida de la biodiversidad, pero también la necesidad de romper con la desigualdad originada en el racismo estructural y la discriminación étnica y racial, casi nadie anticipó esta dimensión en la movilización global. Los líderes mundiales se han pronunciado. El Papa Francisco dijo que no se puede tolerar el racismo o hacerse el ciego frente al racismo y cualquier tipo de exclusión, y al mismo tiempo decir que se defiende lo sagrado de cada vida humana.

Mire usted que el propio presidente (rector) de MIT, en un pronunciamiento en mayo pasado, relacionado con las consecuencias del triste caso de George Floyd, planteó que hay una trágica persistencia del racismo y la injusticia sistémica, y que por eso en los próximos días y meses se dará un diálogo y acciones en MIT para responder a estos desafíos de la sociedad. El propio presidente del Banco Mundial, David Malpass se pronunció manifestando que el racismo y la discriminación racial no tienen cabida, ni en el Banco Mundial ni en la sociedad, y que reconocía que podían y tenían que hacer mucho más para combatir la injusticia, el racismo y la desigualdad, tanto dentro el Banco como en el mundo; y de inmediato anunció la creación de un grupo de trabajo sobre racismo con un amplio mandato.

Al interior de Naciones Unidas sucedió algo igual originado en la declaración sobre racismo emitida de manera conjunta por los más de 20 altos ejecutivos Africanos y Afro-desdientes que reportan directamente al Secretario General. Sin embargo, la gran mayoría de líderes más representativos de América Latina se ha caracterizado por su silencio frente al tema, dicen que es un asunto de Estados Unidos, desconociendo la historia de racismo en la región, en donde uno de cada cuatro habitantes es afrodescendiente. Ahora bien, Colombia no es la excepción en América Latina. Más allá de superficialidades y frases de cajón, poco hemos escuchado sobre este asunto de debate y movilización global.

Este debate sumado a los grandes retos planteados por la crisis sanitaria, los eventos extremos del clima, el cambio climático, y la pérdida de la biodiversidad, llevan a que la sociedad en su conjunto tendrá que encontrar caminos para para construir de manera colectiva nuevos futuros. Colombia no puede abstraerse de manera consciente o inconsciente de esta conversación y de las acciones que de ella ya se están derivando.

La crisis por la pandemia, el cambio climático (...) sumado a las obligaciones derivadas del acuerdo de paz, ubica al sector ambiental y de desarrollo sostenible en una nueva dimensión

¿Lo de ustedes se quedará solo en un estudio o como se va a aplicar?
Este será un ejercicio académico con implicaciones prácticas de política pública y de implementación de programas de desarrollo, al interior de MIT y también con los aliados de esta prestigiosa institución, tanto en Estados Unidos como en las plataformas de la banca multilateral y organizaciones internacionales. Este será un ejercicio de análisis e investigación aplicada. Para darle un ejemplo, esperamos que nuestros hallazgos y recomendaciones sean consideradas en el debate dentro de MIT, pero que al mismo tiempo, lleguen al grupo de trabajo sobre racismo y desarrollo creado por el Presidente del Banco Mundial. Se han creado otros escenarios de gran relevancia como este.

En lo temático vamos a revisar áreas como la política de carbono, sobre todo sus herramientas económicas, los mercados voluntarios y obligatorios de carbono, el impuesto al carbono y el pago por servicios ambientales, entre otras. Estos nuevos mecanismos ofrecen grandes oportunidades de equidad y movilidad social basadas en la protección del patrimonio natural. Colombia es líder global en este sentido al ser el primer país que, desde 2017, creó un mecanismo de carbono neutralidad, así mismo, se destacan esfuerzos posteriores en Sudáfrica y Costa Rica. Este tipo de herramientas están llamadas a apoyar mucho más a comunidades en zonas como el Chocó, el Litoral Pacífico y la Amazonía, facilitando la promoción de procesos de forestaría comunitaria y la formalización de actividades de minería en pequeña y mediana escala, en una transición hacia la economía de la restauración y conservación.

En esta área se tendrían propuestas de acción concreta para respuestas rápidas de parte de organismos nacionales e internacionales de financiación, asistencia técnica e implementación. La ciudadanía en los distintos países no quiere más retórica, sino acciones de implementación rápida, concretas y efectivas. Las conclusiones de nuestro ejercicio irán en ese sentido.

(Le sugerimos: Video: Alcalde de Algeciras, Huila, se casó y armó fiesta en plena cuarentena)

¿Usted fue Ministro de Ambiente y ahora estará en temas ambientales ¿Cómo ve ese tema en Colombia?
Colombia es un país de una gran riqueza natural lo cual le da mucha importancia y peso técnico y político en el mundo de la conservación de la biodiversidad y respuestas de naturaleza a la crisis climática. Al mismo tiempo, los procesos globales de degradación con impacto en el país, le generan grandes retos ambientales. Sin embargo, en la última década, ha tenido avances importantes, por ejemplo, Colombia ha salido muy bien calificado en el prestigioso Índice Global de Desempeño Ambiental de la Universidad de Yale. Mejoró 43 posiciones. Pasó del puesto 85 en 2014 al 57 en 2016, y al puesto 42 en 2018, entre cerca de 180 países. En la región, se ubicó por encima de Argentina, Brasil, Chile y México. Sólo superado por Costa Rica. En este año 2020, aunque se mantuvo el segundo lugar en la región, perdió 8 puntos, al bajar al puesto 50. Esto puede ser en parte por el freno en la agenda de creación, ampliación y consolidación de áreas naturales protegidas de carácter nacional, sobre todo las marino-costeras.

Se tienen los recursos, tanto los que dejamos del gobierno anterior a través del impuesto al carbono, la cooperación internacional y un crédito BID en el Fondo Colombia Sostenible, como los nuevos que el actual gobierno incluyó en la ley de reforma a las regalías. Lo ambiental no es fácil, entiendo que el gobierno ha hecho lo que ha podido, pero es necesario ponerle atención a estas señales para no perder el espacio de liderazgo que tradicionalmente ha tenido el país en el contexto internacional y aumentar la sana ambición en materia de metas y aspiraciones ambientales y de desarrollo sostenible.

Hay temas de la agenda ambiental que han tenido continuidad, pero muchos otros se abandonaron y siguen pendientes. La crisis por la pandemia, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la extrema desigualdad, sumado a las obligaciones derivadas del acuerdo de paz, ubica al sector ambiental y de desarrollo sostenible en una nueva dimensión. Es preciso repetir con toda sinceridad y humildad que dodo lo que hicimos anteriormente se torna insuficiente frente a la magnitud de los desafíos de esa nueva dimensión. Repito, necesitamos nuevos modelos, nuevos paradigmas. Se requiere que, más allá de las preferencias ideológicas, político/electorales y de política pública, se debe dar prioridad al diálogo con las comunidades locales y étnicas, a la protección de los funcionarios en terreno, líderes y lideresas ambientales, en el marco de la implementación del Acuerdo de Paz con enfoque territorial. Esta es una herramienta efectiva para el logro de metas ambientales y de desarrollo sostenible, no se debe ignorar.

¿El hecho que usted venga del pasado gobierno cree que le puede generar algún malestar al actual?
No, de ninguna manera, los diálogos que hasta ahora he sostenido con distintos estamentos de la vida pública en Colombia, desde el espacio académico de la Universidad American y desde la acción en la organización Tierra de Reconciliación, se han caracterizado por ser respetuosos y en un marco de civilidad en la búsqueda de soluciones de largo plazo para el país.

POLÍTICA
Twitter: @PoliticaET

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.