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Gestión cumplida / Opinión
Luis Guillermo Plata

Luis Guillermo Plata, gerente encargado por el Gobierno Nacional para atender la emergencia por el coronavirus.

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Archivo particular

Gestión cumplida / Opinión

Columna de Luis Guillermo Plata, gerente de la atención contra el covid-19.

El 2020 pasará a la historia como un año crítico en el que el covid-19 sembró el miedo en el planeta. La humanidad se enfrentó contra un virus desconocido para la ciencia, altamente contagioso y para el cual todavía no hay vacuna ni medicamento que lo eliminen.

(Le puede interesar: ¿Por qué se va el gerente para la atención contra el covid-19?)

Bien decía el pensador francés Jacques Attali que “la historia nos enseña que la humanidad evoluciona significativamente solo cuando realmente tiene miedo: primero establece mecanismos de defensa, a veces intolerables (chivos expiatorios y totalitarismos), a veces inútiles (distracción), a veces efectivos (terapéuticos...)”.

Y hoy quiero enfocarme en los efectivos, pues puedo decir que en los seis meses transcurridos desde su creación, la Gerencia para la Atención de la Crisis del Covid-19 cumplió su misión. En ese periodo, el trabajo de la Gerencia tuvo tres etapas concretas: la definición del plan de acción, la provisión de los bienes esenciales para afrontar esta pandemia y la estructuración de la Estrategia Nacional de Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible (Prass).

Para nuestra fortuna, desde un comienzo Colombia adoptó una política para el manejo integral de la pandemia, enfocada en mitigar los impactos sociales y económicos y fortalecer el sistema de salud. En este marco, el presidente Duque resolvió crear la Gerencia Covid como un grupo de trabajo (task force), el cual tuve la oportunidad de liderar, con tres objetivos precisos: facilitar la coordinación y articulación interinstitucional, revisar y fortalecer las capacidades institucionales del sector salud para afrontar el pico de la pandemia y plantear una estrategia de mediano plazo que acompañara la reactivación económica y el regreso a la normalidad.

La primera etapa implicó el trabajo de un equipo de más de 50 expertos de alto nivel de diferentes dependencias del Gobierno y el sector privado, para definir en detalle las necesidades más apremiantes en kits de pruebas, elementos de protección para el personal de la salud, ventiladores y otros equipos médicos.

Con la Reserva, Colombia asegura que a lo largo de la pandemia todo el personal de la salud cuente con los elementos que necesita para protegerse y cumplir su loable labor

La segunda etapa consistió en la implementación de la estrategia para la adquisición de los equipamientos necesarios, muchos de ellos en un mercado internacional caracterizado por la aguerrida competencia de 190 países que buscaban los mismos productos. En ese escenario, el país logró comprar los equipos e insumos establecidos en la primera etapa.

Me parece importante destacar el caso de los ventiladores y los equipos complementarios para las unidades de cuidados intensivos (UCI), que era el aspecto más crítico para evitar el colapso. Logramos pasar de 5.400 UCI en marzo a más de 10.000 en la actualidad. Esto permitió al país afrontar los difíciles momentos en que la ocupación de las UCI superó el 90 % en varias ciudades, sin dejar de prestarles atención a los pacientes que lo requirieron.

Otro aspecto relevante de esta segunda etapa fue la creación de la Reserva Estratégica Nacional de Elementos de Protección Personal de Salud, para lo cual se han comprado cerca de 80 millones de unidades de productos en nueve categorías que incluyen gorros, tapabocas quirúrgicos y batas antifluidos, entre otros. Con la Reserva, Colombia asegura que a lo largo de la pandemia todo el personal de la salud cuente con los elementos que necesita para protegerse y cumplir su loable labor.

La tercera etapa consistió en el diseño del Prass, vital en la nueva fase que inició el país el 1.º de septiembre y que hace compatible la reactivación económica con el control de la pandemia; consiste en identificar, contactar y aislar en el menor tiempo posible la cadena de contactos cercanos de casos confirmados y sospechosos, antes de que empiecen a contagiar a otros. Es un complemento vital de la cultura del autocuidado hasta que se desarrollen las vacunas o los medicamentos para controlar el coronavirus.

Hemos superado la emergencia, mas el virus sigue entre nosotros, por eso tendremos que convivir con este y administrarlo durante varios años mientras la vacuna se hace disponible

La pandemia sigue su curso, pero ya están cumplidos los propósitos de la Gerencia. Hemos superado la emergencia, mas el virus sigue entre nosotros, por eso tendremos que convivir con este y administrarlo durante varios años mientras la vacuna se hace disponible o se desarrolla un tratamiento. La infraestructura para afrontar la primera ola se construyó a tiempo, y de haber nuevas olas, tendremos cómo resistirlas.

Ahora lo más importante es mantener la disciplina de autocuidado, que es lo que nos protege. Quedan invaluables activos y aprendizajes que dejan al país mucho más preparado para afrontar en el futuro nuevos brotes u otra emergencia similar.

LUIS GUILLERMO PLATA

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